Estilo de Vida

Escargot, exquisito manjar francés

Conoce este producto que está en boga en la gastronomía internacional; un preciado molusco es considerado el “filete del futuro”.

26-04-2009, 5:00:00 PM

Escargot es el nombre francés para los caracoles que viven de manera natural en los bosques de Europa Central. Es un producto gastronómico por excelencia, debido a que su carne se utiliza en la preparación de la más sofisticada comida internacional, aunque es cada vez más popular en restaurantes de otro tipo de especialidades.

Las bondades del escargot como alimento no se limitan a su delicioso sabor, sino también a las cualidades nutricionales que posee. La carne de escargot es una de las que contiene mayor cantidad de proteínas por kilo, superando incluso a la carne bovina y a la de aves. Además tiene un bajísimo porcentaje de colesterol y la menor cantidad de grasa que se conoce en la carne de cualquier animal. 

El escargot es rico en sales minerales, zinc, magnesio, cobre y hierro. Razón suficiente para que experimente una creciente demanda debido a la tendencia mundial de consumir alimentos bajos en grasa y de alto valor proteico.

El escargot es un alimento que deleita a los paladares de una de las más importantes gastronomías del mundo. En Portugal, se les llaman “caracóis”, y son servidos en bares y tabernas, por lo general hervidos con ajo. Pequeños o de tamaño medio por lo general, son cocinados en diferentes salsas picantes o incluso en sopas, mientras los más grandes pueden ser reservados para acompañarplatos como el arroz o el conejo.

El consumo de escargot se considera exótico. Es ideal para abrir una comida o cena, donde se servirán pescados y mariscos. Como pertenecen a la familia de los moluscos, consumirlos con una langosta es una experiencia de sabor sensacional. O bien como parte de una ensalada, luego de marinarlos en una vinagreta.

Para maridar el escargot, la opción tradicional son el Chablis y Macon, vinos blancos secos originarios de la misma región francesa de donde provienen.

Aunque las recetas clásicas del escargot son a base de mantequilla, perejil y vino blanco pero, luego de probarlo, descubrimos que su sabor permite combinarlo con infinidad de ingredientes, incluidos, por supuesto, los productos mexicanos.