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En Juchitán, la esperanza se construye sobre los escombros

En los alrededores de Juchitán solo se observan casas, edificios, hoteles y locales comerciales derrumbados por completo. Así, es como sus pobladores inician la reconstrucción.

09-09-2017, 9:54:46 AM

Desde la mañana del pasado jueves, cuando lo acompañó a la puerta de la escuela, “William” no ha visto a su papá y aún espera frente al Palacio Municipal para verlo salir de los escombros que dejó el sismo de magnitud 8.2 en la escala de Richter.

El adolescente, de 12 años, sigue atento a cada movimiento de grupos de rescatistas, integrados por el Ejército mexicano, Protección Civil, la Policía Federal y Marina, para ver qué “buenas noticias” recibe después de más de 30 horas qué ocurrió el movimiento telúrico que derrumbó parte del Ayuntamiento, la tradicional zona de fondas y decenas de casas.

“William” cuenta que su papá es el policía municipal, Juan Jiménez Regalado, de 36 años, y dice que él trabajo la noche del jueves y no logró salir cuando ocurrió el sismo con epicentro en Pijijiapan, Chiapas, al sureste del país.

“No me pienso mover de aquí; sé que mi papá va regresar”, comenta el alumno de primer grado de secundaria, quien refleja una edad mucho menor por su pequeña estatura, su complexión delgada y su bajo tono de voz.

Narra que él dormía ya en su casa y, cuando sintió que todo temblaba y los cristales de las ventanas se rompían, corrió al lado de su mamá y, junto con sus dos hermanos, de 14 y 18 años de edad, salieron a la calle. Desde ahí solo miraron como parte de su casa se caía y la gente salí espantada, con lágrimas y gritos.

“Mi casa sufrió muchos daños, se rompieron las ventanas y los bloques (paredes); era de dos pisos”, acota mientras permanece detrás de la cinta amarilla de plástico que impide el paso, donde rescatistas con maquinaria pesada retiran gran cantidad de tierra, piedras y varillas y, al remover cada vez más, usan perros de rescate para tratar de encontrar al señor Juan Jiménez.

La noche de este viernes, los cuerpos de rescate, al que se sumaron 35 elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), trabajaron hasta antes de las 23:00 horas y, algunos de ellos, lograron deslizarse por una pequeña oquedad que hicieron entre los escombros porque escucharon una voz pidiendo auxilio, sin embargo, sólo hallaron una gorra y playera que dieron al hermano de “William” para saber si era de su papá.

También se sumaron tres caninos entrenados para apoyar en desastres de este tipo, entre ellos Frida, una labrador que ha participado en la búsqueda de personas, tanto a nivel nacional como internacional, en actividades de la Semar.

Esta “amiga de cuatro patas” tiene en su haber 52 personas rescatadas hasta el momento y ha participado en diversos desastres que afectaron a Ecuador, Haití, Centroamérica, Europa y México.

Pese a ello, “William” argumentó que él y sus hermanos seguirían frente a la zona del desastre, pues “tenemos mucha esperanza y sabemos qué mi papá está con vida”.

Hasta las 05:00 horas de este sábado, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), se habían registrado 634 réplicas, la de mayor intensidad fue de magnitud 6.1.

La mayoría de los habitantes de Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, pasaron la noche fuera de su casa por el temor que tienen ante las constantes réplicas del movimiento telúrico que afectó al Istmo de Tehuantepec. Algunos reposaron a la intemperie y frente a la puerta de su casa, ya sea sobre catres, sillas o casas de campaña.

En los alrededores solo se observan casas, edificios, hoteles y locales comerciales derrumbados por completo; los inmuebles que permanecen de pie muestran grandes fisuras en las paredes, con columnas de madera o concreto desvanecidas y cristales rotos.

Además, la mayor parte de la Iglesia de San Vicente Ferrer quedó destrozada y una de sus torres el campanario colapso sin dejar un mínimo rastro, y el Hospital General sufrió severos daños.

Las afectaciones mayores se presentaron en las secciones Quinta, Séptima, Octava y Novena de Juchitán de Zaragoza, a dónde llegar resulta un martirio y angustia por la cantidad de derrumbes que dejó el temblor a lo largo de la carretera Oaxaca-Juchitán de Zaragoza.

En este municipio, el más devastador, el presidente Enrique Peña Nieto, recorrió el lugar acompañado por el titular de la Secretaría de Agricultura, José Calzada Rovirosa; y el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, donde decretó tres días de luto nacional por las víctimas mortales del sismo, el de mayor magnitud que se haya registrado en los últimos 100 años.

En Oaxaca han fallecido 45 personas por el terremoto, 36 de ellas en Juchitán.

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