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Este es el gran reto que enfrentan las Zonas Económicas Especiales

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) son la apuesta del gobierno federal para acabar con la marginación de las regiones más pobres del país y crear los nuevos espacios de desarrollo económico en México, pero no se encuentra exentas de riesgos.

24-05-2018, 8:04:51 AM

Fotos: Arturo Aguirre.

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) son como un auto deportivo listo para correr en los próximos años. Así las visualiza Gerardo Gutiérrez Candiani, el encargado del proyecto más ambicioso para rescatar e industrializar a las regiones más pobres del país.

“Yo les diría que tienen un coche de carreras y que tienen todo: el motor está prendido y es nuevo. Pueden darle la velocidad que quieran, que ojalá la nueva visión le dé a todo lo que da el coche”, asegura en entrevista Gerardo Gutiérrez Candiani, titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE).

Sin embargo, el auto deportivo necesita un camino por donde correr. El principal reto que enfrentan las ZEE radica en el desarrollo de infraestructura en los nuevos polos económicos, lo que requiere de la participación de la próxima administración federal y el sector privado. Un reto que parece más complejo de lo que parece.

El desarrollo de la infraestructura es una condición necesaria, es decir, es obligatorio tener mejor infraestructura en la parte de las ZEE que se desean desarrollar, para que tengan éxito”, advierte José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

El académico argumenta que un 60% de las carreteras en el sur-sureste no se encuentran pavimentadas.

La infraestructura necesaria se traduce en carreteras, desarrollo de vías férreas y la modernización de los puertos. Asimismo, se requiere mayor infraestructura de comunicaciones, generación y distribución de energía eléctrica.

Tan solo la infraestructura carretera y ferroviaria requerirá inversiones que van desde los 150,000 y los 200,000 millones de pesos, para modernizar las regiones que comprenden las ZEE, de acuerdo con cálculos del Idic.

Las ZEE son áreas delimitadas geográficamente en donde se ofrecen condiciones de negocio que intentan detonar las inversiones, como son beneficios fiscales, régimen aduanero especial, infraestructura competitiva y programas de apoyo. En la actualidad, existen 7 zonas designadas por el gobierno: Tabasco; Campeche; Lázaro Cárdenas-La Unión, en Michoacán y Guerrero; Coatzacoalcos, en Veracruz; Salina Cruz, en Oaxaca; Puerto Chiapas, en Chiapas; y Progreso, en Yucatán. 

El desarrollo de Infraestructura es fundamental para las ZEE. “Necesitamos hacer un esfuerzo con el Estado mexicano para la infraestructura”, dice Gutiérrez Candiani.

Infraestructura y capital humano son los elementos de la ecuación que harán la diferencia en las regiones que se intentan impulsar.

La AFDZEE se encarga de incentivar la inversión gubernamental y privada. Las licitaciones traerán consigo el desarrollo de parques industriales, como es el caso de las empresas ancla, pero la inversión en caminos y puertos dependerá del gobierno.

Al principio, el Estado esperaba una inversión a 15 años por un monto de 36,000 millones de dólares (mdd), pero la suma de las últimas zonas incrementa el monto a cantidades superiores a los 50,000 mdd y la generación de 270,000 empleos.

Para Gerardo Gutiérrez Candiani ha concluido la primera etapa en la historia de las ZEE y está a punto de tomar el segundo aire en su encargo.

El cierre simbólico de la primera etapa fue el convenio con las universidades para generar talento capacitado dirigido a las zonas más hambrientas de desarrollo económico.  “Esa pieza es fundamental, ya que si no tenemos el capital humano capacitado y preparado, al final, las Zonas Económicas no alcanzarán el potencial”, asegura.

“Estamos iniciando el segundo proceso, que es la puesta en marcha de las zonas en varios frentes, con los consejos consultivos, con las definiciones de los concursos públicos para determinar a quienes los administradores integrales de la tierra federal, con los criterios de las empresas ancla y con los planes maestros”, dice el funcionario federal.

Esta es la apuesta del gobierno federal para acabar con la marginación de las regiones más pobres del país y crear los nuevos espacios de desarrollo económico en México. Garantizar condiciones para que no exista corrupción y se generen las inversiones es el otro reto de peso para las ZEE.

Arturo Aguirre

Dos caras de México

El 30 de junio de 2016, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Reglamento de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales, así como el Decreto que creó la AFDZEE. Casi un mes después, el presidente Enrique Peña Nieto nombró a Gerardo Gutiérrez Candiani como su encargado.

“Es un proyecto que lo conceptualizamos desde la visión del sector público y del sector privado, y lo más importante es que es un proyecto social, que va enfocado a abatir los problemas de pobreza a través de la inversión, la generación de empleo y de oportunidades”, dice el empresario.

Gerardo observa dos países en México: uno competitivo en el norte y otro en el sur sureste con problemas sociales y económicos.

“Fue mucho trabajo de picar piedra”, dice el empresario, quien está seguro de que el proyecto que ha conducido en los últimos dos años era necesario para romper la inercia de costosos programas sociales orientados a paliar la pobreza.

El planteamiento de las ZEE fue una forma de romper paradigmas establecidos y definir nuevos conceptos para atraer la inversión de una forma distinta a la del pasado.

El gran logro fue aterrizar un concepto que era ajeno para población mexicana, como lo son las ZEE. Lo siguiente fue definir territorios y un paquete de incentivos para despertar a las regiones más olvidadas del país, así como el establecimiento de una ventanilla única, la homologación de leyes, convenios de coordinación con los tres órdenes de gobierno y la participación de la sociedad.

En 20 o 30 años, la consolidación de las ZEE habrá cambiado la realidad del sur-sureste muy diferente.

“Las zonas van a ser una parte fundamental para hacer un cambio importante”, asegura.

Los viajes de el titular de la AFDZEE a otros países se han centrado en conocer las mejores experiencias, la evolución de las zonas, con énfasis en tomar las mejores prácticas para adaptarlas al contexto mexicano, y la atracción de inversiones.

“El modelo de México puede ser muy exitoso, porque no solo está pensada en la parte pública, sino en las empresas ancla para potenciar las inversiones”, explica.

Los criterios atenderán al tamaño de las empresas, su capacidad de inversión, el compromiso para desarrollar capital humano, desarrollo tecnológico y de proveeduría.

Por ahora, cerca de 13 empresas se encuentran interesadas en participar como anclas, con capacidad de inversión total por hasta 7,000 mdd, monto que puede crecer o disminuir de acuerdo con los criterios que se fijen.

Las vocaciones de las ZEE se enfocan hacia actividades naturales, aunque cada una tiene variaciones. Industrias de Asia, Europa, Latinoamérica, Estados Unidos e India han volteado a ver a México y las regiones que se desean impulsar.

“Hay una buena mezcla de varias regiones del mundo”, asegura Gerardo Gutiérrez.

Un año complicado

El funcionario reconoce que México vive un año complicado por las elecciones que definirán al próximo presidente del país y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Estamos en un proceso de coyuntura complicada para México y después de que termine nos va a ayudar a poder acelerar el paso”, dice el también empresario.

Los planes a largo plazo deben ir dirigidos a que las ZEE se conviertan en el espacio en donde se genere la cuarta revolución industrial por el impulso a la innovación y a la tecnología.

El cambio de administración es un reto importante para el gobierno y las zonas que ha elegido desarrollas económicamente.

“Hay una deuda histórica con el sur-sureste y debemos tener un desarrollo de infraestructura productiva que nos permita generar las inversiones. Yo creo que cualquier gobierno que llegue va a tener la misma deuda que se tiene y va a tener que apostarle”, asegura Gutiérrez Candiani.

El blindaje de las ZEE reside en su sustento legal, pero también en su vocación social.

Lucha contra la corrupción

La inversión productiva en las ZEE deberá tener énfasis en manufactura, para acabar con el aislamiento que ha tenido históricamente con las cadenas productivas nacionales e internacionales.

Los recursos de las regiones beneficiadas por el gobierno tienen recursos naturales vastos, que van desde energéticos hasta agrícolas.

La transformación de las zonas requiere el reforzamiento de los niveles educativos medio y superior, además de la formación técnica y de ingenierías, para dar el valor agregado a las materias primas que hoy no se procesan en esos estados.

“El perfil no solo debe ser maquilador, sino transformador”, dice de la Cruz Gallegos.

El horizonte que se ha puesto la autoridad en el largo plazo es positivo y necesario para el desarrollo de las ZEE. “En el corto plazo debe darse un esfuerzo mayor para el desarrollo de infraestructura”, dice el también académico del Tec de Monterrey.

Algunas zonas requerirán más de inversiones gubernamentales en un inicio, mientras que las zonas más rentables verán la participación de mecanismos de inversión privada, como pueden ser los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (Fibras) en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

“México debe pasar de un letargo en términos de inversión e infraestructura hacia un mayor dinamismo y una obsesión en infraestructura”, dice José Luis de la Cruz.

El académico recomienda no hacer uso de varias regiones con un bajo presupuesto, sino conservar el principio de impulsar el desarrollo industrial.

Las ZEE apuestan por una ventanilla única para atender la lucha anticorrupción del país.

El funcionamiento del mecanismo propuesto por el titular AFDZEE es establecer convenios para que los gobiernos estatales y municipales cedan el uso de sus facultades para que con un solo expediente y una única ventanilla se puedan expedir los permisos.

“No solo nos va a reducir los tiempos, sino que en temas de transparencia será mucho más eficiente. Ahí se evitará el ir a 15, 20 o 30 ventanillas diferentes que no están sistematizadas y evitará actos de corrupción o chantaje”, explica Gutiérrez Candiani, quien trabaja con la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

Se busca que todos los servicios de la ventanilla única tengan un edificio sede para que una empresa pueda realizar todo en un solo espacio.

Soy empresario

Las empresas comienzan a pensar en las ZEE. Esta semana, Walmart de México y Centroamérica mostró su interés en beneficiar a su negocio de las condiciones que ofrecen las regiones designadas por el gobierno federal.

“Hemos platicado con ellos, particularmente, con la gente que lanzó ZEE. La logística no forma parte de las primeras vocaciones de estas ZEE. Sin duda, la parte del sur es muy interesante y también la parte del sureste, como es Tabasco, Yucatán, que es en donde corren estos ejes”, dice Claudia de la Vega, directora de Desarrollo Corporativo de Walmart México y Centroamérica.

En diciembre de 2016, Walmart de México anunció la construcción de los centros de distribución, en donde anunciaron 1,300 mdd para los próximos 10 años.

“Nosotros estamos por instalar nuevos centros de distribución en estas zonas y esperamos que sirvan como punta de lanza para generar economías alrededor de nuestros centros de distribución”, dice la directiva.

Los últimos dos centros que fueron anunciados se ubican en Mérida y Tabasco, mientras que analizan otros estados en donde haga sentido su inversión.

“Esperamos que las ZEE detonen la logística y la distribución dentro de su vocación… Esperamos que cuando las ZEE se desarrollen podamos ser parte de ellas”, dice la ejecutiva de Walmart.

El haber ayudado a Oaxaca, su estado natal y parte de las ZEE, es parte de las principales satisfacciones que Gutiérrez Candiani se llevará de su etapa en el sector público. “Tiene una carga emocional bastante importante para mí. Es un legado, al final de cuentas”, dice.

Por ahora, Gerardo Gutiérrez se encuentra en la etapa de definición de los criterios que seduzcan a las empresas ancla y permitan establecer las condiciones específicas para desarrollar negocios en las regiones.

Gerardo se muestra contento y con una actitud más tranquila a los de sus días al frente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Los días de la entrega 100% a los negocios está a punto de volver y el empresario retomará su posición en el sector privado.

Gerardo Gutiérrez Candiani trabaja todo el día en afinar la llegada de las primeras inversiones en las ZEE, pero también sabe que el auto de carreras que ha equipado tendrá que seguir otro camino distinto al suyo. “Soy empresario y ahí me voy a regresar. Mi vocación siempre será la parte empresarial… son etapas de la vida que uno siempre termina y hay que ir a otra etapa”.

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