Responsabilidad Social

El día que Heineken cambió la cerveza por agua

En un momento de crisis, la cervecera Heineken detuvo su enlatado de cerveza para dar paso al envasado de agua y distribuirla entre los afectados por los sismos de 2017. Te contamos esta historia de éxito de responsabilidad social.

21-02-2018, 5:13:18 PM

Cuauhtémoc Moctezuma (CM) Heineken sabe que el agua es vital para la producción de cerveza, pero también reconoce que es una esperanza de vida. A través de un enfoque de sustentabilidad y responsabilidad social, la firma logró apoyar a quienes más lo necesitaban en la emergencia que vivió el país tras los sismos de septiembre del año pasado.

La distribución del vital líquido en latas fue su principal aportación. “El agua es un líquido vital para nuestra operación, pero también reconocemos que es un líquido vital para la vida”, asegura en entrevista Blanca Brambila Pérez, gerente de Sustentabilidad y Responsabilidad Social Empresarial de CM Heineken México.

El 7 y 19 de septiembre, entidades como Oaxaca, Guerrero, Puebla, Morelos y Ciudad de México se vieron inmersas en la devastación por los sismos que golpearon al país. Ahí fue cuando la planta Cuauhtémoc Moctezuma Heineken en Orizaba, Veracruz, detuvo la producción de cerveza para dar paso al enlatado de agua, la cual llegaría a todos los afectados por los movimientos telúricos.

A nivel internacional, esta es la primera vez que una de las operaciones de Heineken cambia su producción de cerveza por agua, para apoyar durante una emergencia nacional.

Al principio, Heineken México consideró la entrega de un millón de latas con agua, pero la necesidad de los afectados hizo que la cantidad inicial quedará en el olvido y el programa lograra la entrega de un total de más de 2 millones de latas, lo que se traduce en 7,000 litros de agua.

heineken agua

“Este proyecto no es producto de la suerte y no es algo que planeamos tres días antes de su lanzamiento”, dice la ejecutiva, quien reconoce que representó todo un reto el enlatar agua.

En 2014, nació el plan de la compañía cervecera para lanzar el plan emergente de enlatado de agua en su planta de Orizaba, que cuenta con el mayor número de reconocimiento en México por el consumo de agua y responsabilidad ambiental. El proceso requirió una reingeniería de los procesos productivos, así como el desarrollo de nuevas habilidades entre los colaboradores y la compra de equipos especializados.

Las latas fueron el envase idóneo para conservar y transportar el agua, ya que ofrece beneficios, como un menor peso y posibilidad de reciclado, lo que dio paso a una producción inicial de 50,000 latas con agua durante 2015.

Un año después, la firma inició la distribución del vital líquido en Monterrey, Puebla, Guadalajara, Baja California y Mérida para apoyar a los ciudadanos afectados por diversos desastres naturales.

En 2017, el agua logró distribuirse gracias al apoyo de los mismos colaboradores de Heineken en México y la Cruz Roja Mexicana para garantizar que el producto llegara a las personas que así lo necesitaban. Heineken busca asumir el liderazgo dentro de los temas de responsabilidad social hacia 2020 y asegurar su permanencia en nuestro país y otras regiones del mundo.

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