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Pineda Covalin: la mexicana que pasó de museos a pasarelas de moda

La empresa mexicana de artículos de moda, Pineda Covalin, encontró el éxito en los museos y ha llegado hasta las pasarelas.

26-12-2018, 3:22:19 PM
Los fundadores de la marca Pineda Covalin. Los fundadores de la marca Pineda Covalin.

Cristina Pineda y Ricardo Covalin son las cabezas detrás de Pineda Covalin, una de las marcas de moda mexicanas más reconocidas a nivel mundial. Si bien ahora los diseños de mascadas, corbatas, bolsos, huipiles, ponchos, vestidos y hasta una línea para el hogar han resultado altamente rentables, la misma Cristina Pineda reconoce que: “Llegar al punto en el que Pineda Covalin se encuentra el día de hoy no fue fácil. Se ha ido cocinando a fuego lento como todos los mejores platillos. Tocamos muchas puertas y se abrían muchas ventanas; ventanas de conquista, de retos, de innovación y de mucho esfuerzo”. ¿Cuál era el principal obstáculo a sortear? Los mexicanos acostumbran a comprar solamente moda extranjera. ¿Qué hicieron entonces? Enfocarse en los muchos extranjeros que llegan a nuestro país.

“Cuando la mayoría de los ojos miraban al extranjero”

Cristina Pineda, licenciada en diseño textil por la Universidad Iberoamericana y con una maestría en historia del arte, y Ricardo Covalin, diseñador industrial egresado de la misma casa de estudios que Cristina, tuvieron la oportunidad de su vida en 1996. Ambos “freelanceaban”, cuando el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) los invitó a desarrollar un producto cultural para comercializarse en museos. Así Cristina Pineda y Ricardo Covalin idean en conjunto una colección de corbatas y mascadas inspiradas en culturas prehispánicas.

En un inicio, sus productos estaban a la venta en recintos museísticos como el Museo Nacional de Antropología e Historia y el Palacio Bellas Artes. Sin embargo, la comercialización fuerte se dio cuando introdujeron sus productos en hoteles de lujo: Four Seasons, Marriott, Nikko y Sheraton.  Esa fue la semilla de la que ahora es una de las marcas líderes de moda mexicana a nivel mundial.

La marca de la mariposa monarca

El inicio del milenio representó un momento clave para Pineda Covalin, quienes decidieron hacer un desfile. “Nosotros no hacíamos ropa, pero convocamos a diseñadores mexicanos a que cada uno hiciera algún look con nuestras telas”. Estas mancuernas creativas nos solamente hablan de la generosidad que caracteriza a Cristina Pineda y Ricardo Covalin, sino su apuesta por lo que hacen sus contemporáneos. Cristina Pineda rememora que “a partir de entonces, la marca se lanzó como moda”. Fue así que se hicieron notar no solamente en México, sino en el extranjero. Por lo que pudieron lograr una mayor aceptación de la moda mexicana, así como más exposición ante los medios especializados.

Parte de la tarea de ambos diseñadores ha sido contribuir a la educación del consumidor para que valore productos que resignifican la cultura del país. Ricardo Pineda lo asegura: “inspirarse en México es una opción”, por lo que no tenemos que ver siempre hacia fuera para estar a la moda.

De los turistas al mercado interno y del mercado interno al mercado internacional

Los productos diseñados por Pineda Covalin cuentan historias. Los patrones huicholes, mayas y zapotecos son sumamente llamativos para los turistas y los extranjeros. Sin embargo, Pineda Covalin ha sorteado el escepticismo y malinchismo que suele rodear el panorama de la moda mexicana.

Ambos lograron combinar la moda con el folclore, el lujo con las raíces y los colores con la historia. Actualmente, Pineda Covalin cuenta con 100 puntos de venta, los cuales están en países como Australia, Estados Unidos, Grecia, Inglaterra, Japón Líbano o Suecia. Como lo señala Cristina Pineda, ellos obedecen desde sus inicios a un mismo objetivo: “Crear un objeto que lleve un significado y que las personas quieran llevarse orgullosas de México”. Esa misión también los ha llevado a la responsabilidad social con los artesanos.

 

 

A 20 años de la creación de Pineda Covalin

Ricardo Covalin recuerda que hace dos décadas “se volteaba a ver a Europa, Estados Unidos… otros lugares. Y no mirábamos a nosotros mismos, a nuestra cultura. Siento que el logro de nuestra marca (…) ha consistido en promover la moda mexicana inspirada en México”. El diseñador también reconoce que hace bocetos mientras camina en ciudades coloniales como Morelia en Michoacán. Esa inspiración en nuestras raíces ha resultado en colecciones de moda como la más reciente de Otoño-Invierno 2017, que recupera la mazorca, “fruto de dónde proviene el grano ancestral que ha acompañado a los habitantes de América Latina desde hace siglos”, como “eje de inspiración”.

“Este sueño partió como un proyecto de amor a México, la perseverancia y el trabajo en equipo”

En 2016, Pineda Covalin realizó un desfile donde mostraron su proceso creativo en el que invitan a diferentes diseñadores, historiadores y artistas. Este intercambio, guiado por la innovación y reinvención, es la base de sus colecciones. Por ejemplo, cuando invitaron al diseñador Macario Jiménez para una colaboración en el Fashion Week o al incursionar en una colaboración con el calzado Doc Martens para atraer a un sector más joven. Lo principal para Cristina Pineda y Ricardo Covalin es hacer que la gente se sienta orgullosa de México. Como ella apunta: “Es muy gratificante tener la oportunidad de ser embajadores de nuestra cultura y poner en alto el nombre de México y de la moda mexicana”.

¿Qué sigue?

Pineda Covalin siguen creyendo que los consumidores no solamente compran un objeto “para estar a la moda”, sino que invierten en su propio estilo en un mercado que se caracteriza por la moda rápida o fast fashion. Para Cristina Pineda el panorama es claro e incluso alentador: “Es un buen momento para la moda mexicana, pues hay un circuito de moda más integral y profesional que involucra a sectores productivos, educativos y de medios de comunicación”. Cristina Pineda y Ricardo Covalin no se imaginaron el éxito que tendrían en la actualidad cuando abrieron su primera tienda en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en 1997.

Bastaron seis años después para que sus diseños salieran de tierras mexicanas. ¿Cuál fue su secreto? Ambos consideran que están en escaparates internacionales debido a la originalidad de sus estampados. Cada pieza evoca a México y eso fue la delicia de los turistas. “Con nuestra primera tienda en el aeropuerto nos permitió que la gente nos conociera y se interesara en lo que hacemos. Ése fue el inicio de nuestra internacionalización, pues desde ese momento comenzaron a buscarnos inversionistas extranjeros”, dice Cristina Pineda.

Esa identidad basada en las raíces culturales de nuestro país es lo que ha hecho que la marca se venda en 22 países del mundo. Sin embargo, Pineda Covalin va por más: “Nuestra meta es tener presencia mundial”, dice Ricardo Covalin.

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