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5 marcas mexicanas que empezaron de cero y conquistaron a los niños

Estas cinco marcas comenzaron de la nada y con una dura competencia extranjera, sin embargo, supieron innovar y ofrecer ideas creativas que se ganaron el corazón de los niños. Hoy, estas empresas son modelos de exportación.

30-04-2018, 9:15:22 AM
marcas mexicanas para niños

Son negocios infantiles, pero también se pueden definir como locuras. Los proyectos que viven de conquistar al mercado infantil en México tienen muy poco de tradicionalistas y mucho de disruptores.

Así nació, por ejemplo, Kidzania. Hace 19 años, este emprendimiento mexicano rompió el mercado de los niños con una extraña idea: invitar a los pequeños a que jueguen a trabajar.

Si se trata de atrevimientos, habría que mencionar a Ánima, el estudio de animación que apostó por crear contenido en una industria que, hasta entonces, era lo más cercano a un desierto.

Mientras algunos rubros del espectro infantil desaparecían abrumados por la competencia extranjera (como la juguetería), los proyectos exitosos se hacían de un lugar impulsados por la propia innovación y la disrupción del mercado.

“El primer reto que tuvimos en nuestros inicios fue incursionar en un modelo de negocio que no existía. Atacar un nicho, el de los niños, en donde nos armamos de credibilidad para arrancar y empezar a crecer”, explica Maricruz Arrubarrena, directora comercial de Kidzania, en entrevista con Alto Nivel.

De acuerdo con datos de la Encuesta Intercensal 2015, en el país residen 39.2 millones de niñas, niños y adolescentes (de 0 a 17 años), lo que se traduce en 32.8% de la población total.

Si había una certeza para estos proyectos al iniciar, esto era el enorme público con el que podrían contar en caso de que su idea consiguiera solidificarse.

“Uno de los secretos fue enfocarnos mucho en los niños y en el juego, para apelar a los compradores, que son los papás, y justificar esa compra”, cuenta Alfredo Siman, director de planeación estratégica de Juguetrón.

La juguetería ha sabido no sólo incluir un catálogo extenso en cada uno de sus locales, sino que ha enfocado sus esfuerzos en mejorar la experiencia de compra para generar una valor diferenciador con respecto a sus competidores.

“En cuanto al juguete mexicano, se perdió la innovación en el mercado y esto es lo que ha permitido que los productos hechos en otros países acaparen el mercado. Parece que el rubro en el país está enfocado a una estrategia de precios bajos, porque estamos en una sociedad muy sensible a los precios, en lugar de enfocarnos a la innovación y diferenciación”, contrasta Siman.

Además de factores ligados a la calidad, la innovación o la disrupción, las marcas mexicanas que han sabido triunfar entre el público infantil abanderan otro común denomidador: entienden las particularidades tanto del mercado que buscan conquistar, como de los productos que por los que apuestan.

“En nuestro caso, cada negocio tiene sus características propias y hay que entenderlos con precisión: no es lo mismo hacer una serie digital que un producto para Netflix, así como tampoco es lo mismo crear una película para cine que para televisión”, adelanta José Carlos García de Letona, vicepresidente de Ánima Estudios.

Del otro lado, el fracaso. Ánima Estudios tomó fuerza mientras empresas de televisión abierta jubilaban (sí, jubilaban) a sus estrellas infantiles.

Los niños saben cómo castigar a los que no crecen con ellos en el tiempo.

“El emprendimiento no se dio sólo con los socios fundadores, es algo que se da todos los días en todos los equipos de trabajo: estamos en constante revonación y transformación. Si vemos a los niños de hoy, son muy distintos a los de hace 18 años: piensan diferente, están muy compenetrados con la tecnología, con los medios digitales y esto cambia sus intereses”, zanja Arrubarrena.

Estas son las marcas mexicanas que han sabido cómo jugar con los niños y han logrado el éxito que otros dejaron escapar:

1. Juguetrón

La firma nació en 1989 con la compra de una cadena de jugueterías que tenía cinco sedes en la Ciudad de México. Sin embargo, los socios eran parte de la industria juguetera, como fabricantes, desde años atrás.

“Parte del éxito es debido a la amplia gama de productos que manejamos y un enfoque centrado en mejorar la experiencia del consumidor, en ayudarle a encontrar lo que busca en el momento que lo busca”, asegura Siman.

En 2017, la industria juguetera tuvo un año de ensueño, con ventas estimadas en 2 mil 800 millones de dólares, cifra que marcó un crecimiento de 6% con respecto al ejercicio anterior.

“Lo que buscamos es poner juguetes en las manos de los niños, no limitarles la tecnología, pero que sí haya un balance entre el mundo físico y el virtual; básicamente, queremos que los niños y los papás vuelvan a jugar juntos”, dice el directivo.

Juguetrón, marcas mexicanas

2. Kidzania

Con 24 sedes en 19 países, Kidzania es un éxito rotundo no sólo en México, sino también en sedes como India, Japón y Corea.

En México cuenta con mil 200 colaboradores y certificaciones para ellos a nivel de servicio, así como importantes programas de desarrollo de talento.

La empresa basa su éxito en el público infantil de 7 a 12 años, aunque su rango de acción se exitende al sector de 4 a 16 años.

“Entendemos el mercado potencial de la CDMX y estados aledaños, que representa el 24.1% de la población. De ahí, fuimos fragmentando nuestro mercado y modelos de negocio: recibimos a familias, grupos que provienen de escuelas, fiestas de cumpleaños, campamentos de verano y corporativos. Entender esto nos permitió hacer un plan de negocios a profundidad y sentar las bases para desarrollar la marca”, señala Arrubarrena.

De igual forma, Kidzania se convierte en un medio de comunicación para organizaciones privadas y gubernamentales, que ven en la firma de entretenimiento una oportunidad para acercarse al público infantil.

Kidzania, marcas mexicanas

3. Distroller

La excéntrica oferta de esta marca mexicana incluye símbolos religiosos, bebés neonatos y muñecas con nombre de dulce salado: Chamoy.

Distroller cuenta con 14 años en el mercado y crecimientos que oscilan entre el 15 y 20 por ciento anual, pero con repuntes envidiables que superan el 30%.

La marca, fundada por la diseñadora Amparo Serrano, ha firmado alianzas con empresas internacionales como Cartoon Network y sus productos se encuentran disponibles en algunas de las principales tiendas departamentales y de autoservicio del país.

Leer: La mexicana que creó Distroller y ahora la lleva a todo el mundo

Distroller, marcas mexicanas

4. Ánima

La productora de contenido animado ha generado en 15 años lo que el país no pudo lograr en los 50 años previos.

El catálogo incluye 15 películas animadas lanzadas en el país, lo cual supera a cualquier competidor latinoamericano.

“Del lado de las series, El Chavo Animado tiene, hasta hoy, siete temporadas, y ha sido desde su estreno el programa animado más visto en Latinoamérica”, explica García de Letona.

El trabajo de Ánima también incluye colaboraciones inéditas con multinacionales del tamaño de Netflix (con la serie Leyendas), y, más recientemente, con Disney EMEA (para la coproducción de Space Chicken in Space).

Para el mercado adulto, la firma lanzó hace unos años la película El Santos Contra La Tetona Mendoza, misma que obtuvo reconocimientos en los festivales más importantes del género a nivel mundial.

anima

5. Baby Creysi

La firma de ropa infantil posee un valor de mercado del 7%, lo que la coloca como la marca preferida de los niños (o de los padres) mexicanos.

De acuerdo con el sitio Euromonitor International, la venta de ropa para niños alcanza los 44 mil 800 millones de pesos en México, una cifra que refleja crecimientos mayores que la ropa de hombres y mujeres.

Baby Creysi nació en 1973 y hoy cuenta con una distribución que llega a las principales tiendas de autoservicio y departamentales. Asimismo, suma boutiques propias y tiendas outlet.

Baby Creysi, marcas mexicanas

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