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La criptomoneda mexicana que quiere salvar al campo y darte ganancias

El Agrocoin, que es considerada la primera criptomoneda mexicana, se ha transformado en una forma de financiar al campo mexicano y generar empleos, pero también puede revolucionar al mercado.

15-02-2018, 5:43:42 AM

Rodrigo Domenzain no solo es conocido como el rey del chile habanero, sino también como el creador de la primera criptomoneda mexicana: el Agrocoin. El joven empresario radicado en Quintana Roo ha emulado el Bitcoin como un instrumento de inversión, que tiene el potencial de salvar al campo mexicano del olvido e invertir en nuevos productos.

“Es la primera criptomoneda del mundo relacionada al campo y la primera moneda virtual mexicana”, asegura en entrevista Rodrigo Domenzain, fundador y director general de Amar Hidroponía, empresa dedicada a la producción de chile habanero en Cancún, Quintana Roo.

Amar Hidroponía es la primera y única franquicia agrícola hidropónica (método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en lugar de suelo agrícola) de chile habanero del mundo, la cual exporta su producto a Estados Unidos y Europa.

Durante 18 años de operación, la franquicia de Amar Hidroponía se dio cuenta que existía gente interesada en invertir a través de montos menores en la firma mexicana que produce chile habanero, lo que llevó a Rodrigo Domenzain a observar las famosas criptomonedas como un método de inversión.

“Fue así que inventamos el modelo Agrocoin, una moneda virtual que está basada en el Blockcahin y es una criptomoneda que funciona para poder dividir las hectáreas en 100,000 unidades”, dice Rodrigo Domenzain.

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Una hectárea equivale a 10,000 metros cuadrados y fue así como eses metros se convirtieron en 10,000 unidades de Agrocoin, con un precio de 500 pesos por cada criptomoneda mexicana. Hoy, la franquicia tiene más de 100 hectáreas.

La idea de Domenzain ha causado tal curiosidad, que el joven empresario se ha convertido en ponente en instituciones como el Tec de Monterrey para exponer el funcionamiento de la criptomoneda y ha interesado a un fondo de inversión en Holanda.

La moneda virtual se ha transformado en una forma de financiar al campo mexicano y generar empleos en las comunidades rurales a través de agronegocios. El empresario considera que el proyecto tiene el potencial de aprovechar las tierras que posee la empresa para generar agroturismo o hasta turismo de aventura, pero también puede revolucionar al mercado.

La criptomoneda del campo

El Agrocoin nació en agosto de 2017. Los primeros clientes de la moneda virtual comenzaron a llegar en septiembre del año pasado y, desde ese momento, los interesados en invertir se han ido incrementando.

Agrocoin es un producto de inversión de Amar Hidroponía que, gracias a la tecnología de Blockchain y de contratos inteligentes, permite al inversionista participar en las utilidades que se generan en una Unidad de Producción de Chile Habanero.

Un Agrocoin representa una participación de 1/10,000 de las utilidades, es decir, representa un metro cuadrado de la Unidad de Producción

“La gente puede acceder a la utilidad que se genera en cada hectárea”, asegura Pablo Arteaga, director de Agrocoin.

La emisión de la criptomoneda se encuentra organizada en series, ya que la ganancia de la moneda virtual está asociada directamente al ciclo productivo de la planta, que puede durar hasta un año.

Las series se encuentran dadas por la fecha de siembra de las semillas que dan origen a la planta de chile habanero, por lo que la gente tiene claras sus fechas de pago por las utilidades generadas en los periodos productivos.

Amar Hidroponía proyecta una cosecha de 60 toneladas por hectárea, que representará una utilidad total de un millón 670,000 pesos por hectárea, que se traduce en cerca 170 pesos por cada metro cuadrado.

“Es un rendimiento muy bueno para el Agrocoin”, asegura Pablo Arteaga, aunque también advierte que cada producción puede variar por el precio del producto en el mercado.

La moneda está respaldada por el terreno de cultivo y no pierde valor el dinero virtual. La ganancia del Agrocoin no está asociada a su valor, sino a lo que pueda producir con su inversión.

El modelo se encuentra establecido en una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI), figura nacida en 2006 para flexibilizar la inversión y aumentar el valor del negocio, que es propietaria del Blockchain.

Amar Hidroponía quiere ir más allá con el proyecto de la criptomoneda. Dentro de poco tiempo lanzará una convocatoria para recibir propuestas de agronegocios que sean cobijados por la firma e impulsados por la inversión en Agrocoin.

“No se requieren grandes cantidades de dinero, sino entender los proyectos de otros emprendedores para poderlos desarrollar”, explica Pablo Arteaga.

Al rescate de los cultivos

Durante la promoción de la criptomoneda en Isla Mujeres, Quintana Roo, los extranjeros sorprendieron a los jóvenes empresarios de Amar Hidroponía, ya que los turistas percibían el instrumento de inversión como una forma de evitar la inmigración ilegal en Estados Unidos, ya que generaría empleo en México. Una idea nada descabellada para la firma.

Hace un par de días, las autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) se reunieron con Amar Hidroponía y catalogaron a la empresa como el productor más grande de Quintana Roo, lo que demuestra su importancia en el mercado a los ojos de sus directivos.

La empresa mexicana no busca generar volatilidad con el valor del Agrocoin, sino prefieren precios estables que mantengan a los inversionistas cautivos por más de 12 meses. En un futuro, la cotización de la criptomoneda podría variar si se asocia a productos como la salsa El Rey del Habanero, la cual podría originar una nueva forma de cotización a través de un producto terminado, por ejemplo.

Por otro lado, la Ley Fintech no preocupa a los directivos de Amar Hidroponía, ya que, consideran, la operación de su criptomoneda ha encontrado un espacio dentro de la ley por su modelo de SAPI y su forma de operar. Los tiempos volátiles del Bitcoin podrían quedar en el pasado gracias a la estructura de Agrocoin.

Rodrigo Domenzain, el llamado rey del chile habanero, está seguro de que la criptomoneda mostrará sus bondades como instrumento de inversión y pondrá sobre la mesa una solución para la agricultura mexicana. “Nunca me imaginé que tuviéramos que ver con algo de tecnología cuando trabajábamos temas del campo… Estamos impulsando un proyecto que nació de jóvenes y estamos empujando al campo para lograr el potencial que tiene”.

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