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Industria automotriz mexicana, ¿paralizada por Japón?

Los efectos del desastre natural ocurrido en Japón generan diversas tesis. Mientras tanto, la industria nacional de autopartes pasa por su mejor momento.

25-04-2011, 4:20:39 PM

Los desastres naturales ocurridos en Japón el pasado 11 de marzo, y que aún tienen en vilo a la población mundial, están generando notorios efectos en los distintos mercados donde este país juega un rol protagónico. Este es el caso de la .industria automotriz donde es considerado el segundo productor de automóviles, y además, alberga a la mayor empresa automotriz, .Toyota, (que también es la quinta empresa más grande del mundo).

Según los expertos, inevitablemente uno de los principales beneficiados (o afectados) con el efecto dominó que se está generando en el país nipón es México; ya que aquí se comercializan marcas como Nissan, Mitsubishi, Suzuki, Mazda, Honda, Isuzu, Hino y, precisamente, Toyota, todas provenientes de ese país.

Y aunque entre el 7% y 8% de los automóviles que circulan en las calles mexicanas son importados de la nación asiática,  también cabe mencionar que no todos los vehículos de estas marcas se ensamblan en Japón, sino también en los Estados Unidos y México.

Esto deja a la vista una oportunidad para el mercado nacional: México podría satisfacer la demanda que Japón ha dejado descubierta tras la paralización de su industria.

Lo bueno

 

Según datos de ProMéxico en el país existen 100 transnacionales que importan en conjunto 80 mil millones de dólares. De fabricarse estos componentes en México, la industria podrían agregar un punto porcentual al Producto Interno Bruto (PIB).

Incluso, firmas como Nissan, ya iniciaron un acuerdo con el Gobierno Federal para identificar a proveedores de autopartes que le permitan reducir los costos de producción en sus fábricas instaladas en México.

Según esta empresa, dicho acuerdo tendrá una vigencia de cinco años y la estrategia principal se centrará en incrementar el porcentaje de insumos nacionales a la manufactura del ensamble de autos en el país.

Al respecto, Armando Bravo, investigador de la Industria Automotriz del Tecnológico de Monterrey, dijo que la firma de convenios entre el gobierno y empresas del sector automotor se repetirá también con otras marcas.

Estos cambios ya se estarían notando en los resultados de estas empresas, ya que, según las cifras entregadas por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la producción y exportación de vehículos mexicanos registraron en marzo pasado la cifra más elevada que cualquier mes había obtenido en la historia de la industria automotriz, al fabricar 240 mil 080 autos y comercializar 192 mil 783 unidades al exterior.

Las cifras del primer trimestre demuestran que al término del 2011 tanto la producción como la exportación crecerán por arriba de lo registrado al cierre del 2010 (50%).

Además, durante este periodo, la producción de autos se ubicó en 632 mil 914 contra 522 mil 441 unidades del 2010, lo que representa un aumento de 21.1%; aunque, el presidente de AMIA, Eduardo Solís, aclaró que falta todavía por esperar “de qué forma evolucionará el impacto de Japón en la producción”.

Lo malo

 

A pesar de las positivas expectativas que guardan algunos productores, existe también la posibilidad de que el mercado automotriz mexicano se vea afectado por los paros generados tras los desastres en Japón.

¿Cómo? Según el director ejecutivo de Relaciones Institucionales de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Rosales Zárate, de extenderse el mal momento de las automotrices en el país asiático, los insumos generados desde México podrían no ser suficientes para satisfacer las necesidades.

“El país sí tendrá algún efecto ya que, a nivel global están muy interconectados, hay piezas de vehículos que se arman en Japón que provienen de México y piezas que se fabrican en Japón para vehículos armados en México”.

Para tranquilidad de los empresarios, explicó que el país cuenta con un inventario para atender la demanda de automóviles, por lo menos, durante tres meses. “Tenemos inventario para el caso de refacciones para los clientes que ya tienen en su poder un vehículo armado en Japón”.

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