Qué hay detrás del derrame de BP

British Petroleum protagoniza una de las peores catástrofes naturales de los últimos años; sin embargo, sus antecedentes ya estaban manchados.

21-06-2010, 2:45:38 PM

“Los expertos tienen las respuestas que necesito para saber a quién debo patear el trasero”.

Con esa frase, que quedará registrada en los libros de historia de Estados Unidos, el presidente Barack Obama resumió su sentir en contra de los responsables de la mayor catástrofe petrolera del país y que afectó a otras naciones del océano Atlántico como México y Cuba.

Todo comenzó el pasado 20 de abril, cuando la plataforma “Deepwater Horizon” de la firma TransOcean sufrió una explosión. Dos días más tarde se produjo su hundimiento mientras perforaban un pozo a 64 kilómetros de la delta del río Mississippi, por encargo de British Petroleum (BP). El derrame, aún hoy, continúa sin poder ser controlado.

El evento fue comparado por el gobierno estadounidense con una epidemia. Algo que, a diferencia de un terremoto o huracán, no es un acontecimiento puntual que cause daños en cuestión de minutos o en pocos días.

De acuerdo a expertos de la aseguradora inglesa Lloyds, el costo de la contaminación podría variar de tres a 12.5 mil millones de dólares, mientras que la newyorkina Sanford Bernstein & Co sitúa los costos en, al menos, ocho mil millones de dólares.

Producto del desastre el gobierno decidió demandar a la compañía para crear una cuenta especial con “sustanciales reservas”, la que busca pagar indemnizaciones ante los daños causados por el derrame. Como respuesta, BP se comprometió a indemnizar a las víctimas.

Pero ¿qué se sabe de la empresa que provocó el histórico derrame?, ¿porqué se cometieron estos errores?, ¿a quién se debe culpar?

La historia del desastre
BP es una compañía de energía, dedicada principalmente al petróleo y al gas natural, con sede en Reino Unido. Hablamos de la tercera más importante del sector después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell.

Su historia comenzó en 1908 como Anglo Persian Oil Company, en Irán, donde emprendió la construcción de un complejo petrolífero y de una refinería que, en los años ’20, se convirtió en la más grande del mundo.

Después de la nacionalización de la industria petrolera iraní por Mohammad Mosaddeq (1951) la compañía mudó su nombre a British Petroleum.

Desde el año 2000 el grupo pasó a llamarse sólo BP tras la fusión de varias firmas, entre las que destacan Arco, Amoco, Castrol y Aral. Es en este momento donde se dio inicio a una serie de irregularidades que fueron detalladas a través de un reporte cronológico de la agencia ProPublica.

Según la compañía, los problemas se hicieron notorios en 2005, cuando una explosión en su refinería de Texas dejó un saldo de 15 trabajadores muertos y 170 heridos. ¿La causa? BP había ignorado sus propias normas de seguridad y dejó deshabilitado un sistema de alerta.

Al año siguiente, 267 mil galones de crudo se derramaron en la tundra de Prudhoe Bay en Alaska, debido a un pequeño agujero en la tubería de la empresa. Esto se habría evitado si BP hubiese tomado en cuenta un comunicado donde se le aconsejaba que inspeccionara sus tuberías. Nunca se hizo.

Ya en 2009, BP habría entregado un informe donde se concluía que en la plataforma Deepwater Horizona, donde se produjo la reciente catástrofe, era “improbable que se produjera un accidente de contaminación petrolera en la superficie o a profundidad”.

Conocida dicha información, el jefe ejecutivo y actual representante de BP en el caso, Tony Hayward, se escudó en frases como “no tuve conocimiento previo” o “no estuve involucrado en la toma de decisiones en este pozo”.

Sus palabras recibieron fuertes críticas en el congreso de EU. El presidente del Comité de Energía, Henry Waxman, por ejemplo, acusó a BP de “saltarse procedimientos para ahorrarse dinero y ahora todo el Golfo está pagando el precio”, acusando al ejecutivo de no prestar atención a los riesgos.

“Hemos recibido 30 mil páginas de documentos de BP, incluyendo correos electrónicos suyos. No hay uno solo que muestre que usted prestó la más remota atención a los peligros de este pozo”, cuestionó Waxman.

Según las investigaciones realizadas por el Comité de Energía, BP no puso atención a los resultados de pruebas con el cemento usado para cerrar el pozo y habría optado por el mecanismo menos costoso y más rápido.

Las investigaciones seguirán su curso durante los próximos meses. Al menos eso prometió el presidente Obama ante una comunidad que se siente desprotegida frente a eventos donde la naturaleza no tiene participación y la responsabilidad pasa exclusivamente por el actuar de grandes firmas.

Hoy es BP la que se sienta en el banquillo de los acusados. ¿Quién podrá ser mañana?

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