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Seguridad multidimensional, reto de México

El intenso comercio del país con América del Norte pone a la seguridad más allá de los conflictos bélicos y le exige un flujo seguro de personas y productos.

05-03-2014, 7:44:06 PM

México es un país que no tiene enemigos, a diferencia de otras naciones. Pero eso no lo exime de tener necesidades de seguridad. Para el México del .siglo XXI, la “seguridad multidimensional” abarca desde la seguridad fronteriza, hasta el .lavado de dinero, la .corrupción, la tala ilegal de árboles, la capacidad de respuesta ante desastres naturales, la exclusión social y la migración ilegal.

Durante décadas, México se ha mantenido al margen de conflictos y guerras globales y regionales y ha sabido resolver sus diferencias con países vecinos como Guatemala, a quien criticó duramente por el genocidio indígena de los 80, para más tarde ayudar a .América Central a construir instituciones y proyectar planes de integración física y cooperación económica y política, como la Iniciativa Mesoamérica.

El caso de Estados Unidos

Estados Unidos enfrenta amenazas terroristas en ocasiones graves. Pero, más allá de la coyuntura política, la vecindad entre ese país y México es permanente, lo que significa que cuando Washington cambia su política de seguridad, México se ve afectado de forma directa.

Sin embargo, ningún filtro de seguridad puede frenar el dinamismo del .comercio, que se ha más que triplicado desde la apertura del TLCAN, del turismo y de la .movilidad laboral, sino que la seguridad debe adaptarse a las necesidades de la relación bilateral del siglo XXI, que ya fue definida como “estratégica” durante la .Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN) celebrada este año en Toluca.

México como país “torn

Para Samuel Huntington, autor del conocido artículo sobre el choque de las civilizaciones definió a México, junto a Turquía y Rusia, como un torn country. Es decir, un país cuya élite económica y política, así como el grueso de su población, apoyan una transformación de fondo, al tiempo que sus vecinos, en este caso Estados Unidos, aunque también .Canadá, la aceptan.

Jorge Montaño, embajador y actual representante de México ante las Naciones Unidas declaró que “no hay forma de prescindir de la vecindad” y por lo tanto, la aportación de México al tema de seguridad es indispensable y funciona como moneda de cambio.

México se transforma en el sentido de que aspira a convertirse en un futuro en un país desarrollado, con niveles de vida superiores y una clase media sólida. Esta transformación tiene que ver con su privilegiada posición geoestratégica.

Definir a América del Norte como una única región de la que México es parte, involucra temas estratégicos como la seguridad y ésta no sólo funciona gracias a la Iniciativa Mérida, a los helicópteros y al equipo de defensa que utiliza el Estado, sino que involucra también a otros .stakeholders. La reciente incorporación de México a grupos internacionales de proveedores de material de uso dual, como el Arreglo de Wassenaar representa una oportunidad de exportación e importación para muchas empresas mexicanas.

No sólo se trata de “cuidar” la frontera

Para que un .automóvil, y otros productos de consumo, puedan ensamblarse en un 100%, muchos de los componentes cruzan la frontera entre México, Estados Unidos e incluso la de Canadá varias veces. La seguridad regional de .América del Norte debe ser tan buena que abarque, desde la plantas de acero o plástico que fabrican las autopartes, por poner sólo un ejemplo, hasta la madrina que transporta los coches terminados, a través de las carreteras internacionales sin tener que esperar colas kilométricas ni revisiones excesivas.

La cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos es una .oportunidad de negocio en muchos ámbitos, no se limita a cuidar las fronteras con agentes policiales, sino que incluye la seguridad de plantas de producción y alimentos, para cerciorarse que éstos últimos no contengan bacterias, etcétera.

En el nuevo concepto de seguridad multidimensional del siglo XXI, más seguridad también debe significar más agilidad y flexibilidad y menos conflictos bélicos. Pero el enfoque, por la situación geográfica y económica de México, lleva a la seguridad hasta un nivel regional que contempla a toda América del Norte, pues, por ejemplo, las cadenas productivas de México están ya profundamente integradas con Estados Unidos e incluso con Canadá.

En suma, debe quedar claro que una amenaza de seguridad en la región pone en riesgo no sólo a las personas que viven en Nueva York o Boston, sino a muchos ámbitos productivos que involucran a empresas mexicanas que dan empleo a millones de mexicanos.

Por lo tanto, en una frontera como la de México con Estados Unidos que mide unos dos mil kilómetros, por la que cruzan cada día más de un millón de personas y cuyo intercambio comercial oscila en mil millones de dólares diarios, la seguridad es de interés primordial para México, pero también para América del Norte en su conjunto. Abordar este reto implica estar a la altura de las necesidades del siglo XXI, es decir, poder garantizar el flujo seguro de personas y de productos en toda la región.

Más presupuesto y recursos para la Policía

En este sentido, el Ejército mexicano no pelea guerras fuera ni participa en las llamadas “misiones de paz” de Naciones Unidas, pero desempeña muchas tareas que van desde el auxilio a la población civil en situaciones de desastres naturales, hasta el ejercicio de funciones policiales, lo que convierte a los militares es un cuerpo fundamental para el funcionamiento del Estado.

Aunque en los últimos 15 años, los sucesivos gobiernos invirtieron para fortalecer a la policía, en especial a la Federal. La hoy llamada Policía Federal triplicó su número de elementos desde 1999 a la fecha, hasta superar los 40 mil y su presupuesto creció más del 120% sólo durante el sexenio de Felipe Calderón hasta elevarse por encima de los 41 mil millones de pesos.

Por su parte, .Enrique Peña Nieto dio pie a una nueva División de la Policía Federal, que será la Gendarmería, integrada por cinco mil cadetes, entre ellos cerca de 400 mandos entrenados con la colaboración de países como Francia y Colombia. El objetivo no sólo consiste en fortalecer la seguridad en el país, sino en profesionalizar, poco a poco, a los policías. La Comisión Nacional de Seguridad, que reporta directamente al secretario de Gobernación, es responsable de este objetivo, lo que refleja la cercanía entre el presidente y la situación de seguridad, en línea con uno de los cinco ejes estratégicos del gobierno actual: “México en paz“.

¿Cuáles consideras que deben ser los límites de cooperación en seguridad? ¿Qué papel puede jugar México para garantizar la seguridad de América del Norte como región?

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