Solvencia II, las reglas cambian

En medio de un debate, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas busca que Solvencia II esté implementada en las empresas aseguradoras para finales de 2013.

11-05-2011, 12:54:10 PM

La Unión Europea (UE) creó alrededor del año 2000 la normativa Solvencia I, a partir de los cambios que habían realizado las aseguradoras en materia de riesgo y capital.

Posteriormente, la UE buscó desarrollar una normatividad que respondiera de mejor manera a los retos que la crisis económica dejó sobre la mesa. Con base en lo anterior, generó Solvencia II, un nuevo modelo de regulación que busca proteger los intereses de asegurados y beneficiarios, garantizando la estabilidad financiera.

Solvencia II contempla tres importantes tareas para las compañías: reservas, control e información. La primera considera que las reservas deberán ser reguladas e incrementadas de tal manera que las compañías cuenten con recursos necesarios para cubrir las promesas y fines de las pólizas emitidas hacia sus clientes. El control define diferentes esquemas de control interno, de manera que pueda supervisar a detalle el cumplimiento de la normatividad aplicable. La información, en tanto, debe ser financiera y operativa y tiene que ser presentada a las instituciones reguladoras responsables.

Si bien esta es una regulación procedente de la Unión Europea, este modelo influye directamente en las reservas de capital de las compañías mexicanas, ya que están basadas en estadísticas similares a las europeas por lo que los niveles de riesgo y flujo de capital son similares.

La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) ha establecido que las aseguradoras mexicanas deberían adoptar las reglas establecidas en Solvencia II al término de 2013, aunque la fecha aún no ha sido establecida.

El anterior director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Ricardo Arias, dijo que este nuevo esquema puede traducirse en mayores requerimientos de capital, precios más altos para el consumidor, desinterés por invertir en esta industria, mayor concentración de mercado y menor competitividad en el sector.

No obstante,. Fernando Solís Soberón, actual director general de la AMIS, ha destacado que Solvencia II traerá varios beneficios, entre los que destacan incrementar la rentabilidad de las aseguradoras, crear disciplina en el mercado y generar confianza. 

De acuerdo con Antonio Mijares, consultor senior de Michael Page México, algunas de las desventajas para las aseguradoras son un aumento en el control, y por lo tanto en los requerimientos de capital humano, y aumento en el tiempo de implementación y costo. Por otro lado, las desventajas para los usuarios serán el incremento en los precios de los seguros y reducción de la competitividad, debido a que menos compañías estarán interesadas en entrar al mercado asegurador.

Mirajes realizó una serie de recomendaciones para ayudar a que las compañías se adapten más fácilmente a la nueva normatividad, impulsada por Manuel Aguilera Verduzco, presidente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Éstas son:

  • Analizar a detalle los requerimientos de Solvencia II para incluirlos en los objetivos de la compañía.
  • Diseñar procesos flexibles a los cambios para adaptarse rápidamente.
  • Establecer procesos operativos y de riesgo para cada uno de los productos de la compañía, de tal manera que fácilmente se implementen los cambios.
  • Involucrar directamente a los diferentes departamentos de la empresa para que se realice un trabajo colectivo.
  • Analizar los impactos financieros que tendrá el nuevo modelo para poder informar y prevenir a los accionistas de la empresa.
  • Muy importante, identificar el talento dentro y fuera de la compañía para contar con el personal mejor capacitado para implementar los nuevos modelos.

No obstante los contras de esta regulación, se prevé que Solvencia II impacte de manera positiva en México y el resto de América Latina, ya que busca establecer un sistema de supervisión basado en el riesgo, lo cual mejora la forma de medirlo y facilita el diseño de medidas que protejan a los asegurados.