Empresas

La historia de los adultos mayores que revolucionan a Starbucks

La tienda operada por personas de la tercera edad es una iniciativa de Starbucks para continuar con la política de inclusión que ha desarrollado la compañía en los últimos 5 años.

04-09-2018, 4:16:49 PM

El año pasado, Don Ricardo Anguiano Estrada recibió una noticia devastadora. Tras un recorte de personal en los almacenes de una empresa en la que trabajaba, se quedó sin empleo a los 60 años. Una década de antigüedad no fue motivo suficiente para mantenerlo en su puesto de trabajo.

Don Ricardo trabajó en constructoras, empresas vinícolas y estableció una pequeña compañía de computación que fue molida por la competencia de las empresas que llegaron en 1990, tras la firma del Tratado de Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN). Sin embargo, su experiencia y trabajo no parecían suficientes para los empleadores que visitó.

El originario de Guanajuato recuerda que lo primero que buscaban en su solicitud de empleo era la edad y al ver que tenía 60 años, el mercado laboral le cerró las puertas sin ninguna otra justificación.

Al sacar su credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) se dio cuenta de que había un convenio con Starbucks para laborar en sus sucursales. Así fue como encontró un empleo que le ha devuelto la sonrisa.

“Vine a trabajar aquí porque quiero trabajar y porque me gusta el café”, dice en entrevista Don Ricardo Anguiano Estrada, colaborador de la primera tienda de Starbucks en Latinoamérica que será operada al 100% por adultos mayores.

Solo ha faltado un día a uno de sus empleos cuando falleció su madre. En su recuerdo no hay otra fecha que indique una ausencia en sus labores diarias y esto lo hace sentir orgulloso, como su mejor carta de presentación ante la juventud que lo rodean.

La tienda operada por personas de la tercera edad es una iniciativa de Starbucks para continuar con la política de inclusión que ha desarrollado la compañía en los últimos 5 años. Corporativo Coyoacán fue el espacio en donde encontró acomodo el nuevo proyecto nacido en Starbucks. “Ha sido una experiencia extraordinaria”, asegura Christian Gurría, director general de Starbucks México.

Hace 2 años y 18 meses, la firma pensó en hacer una tienda 100% inclusiva que les diera empleo a los adultos mayores de entre 50 a 65 años, aunque no hay un límite de edad establecido.

Don Ricardo y Christian Gurría sueñan con llevar el proyecto más allá y revolucionar las sucursales de Starbucks.

También te podría interesar: El hombre que llamó la atención del presidente de Starbucks.

Nace el proyecto 

La historia de los colaboradores sabios no es nueva. Hace 5 años, Starbucks México abrió las puertas de sus tiendas para que los adultos mayores se integraran dentro de su operación. Los resultados han permitido a la cadena de cafeterías profundizar en sus planes.

“La inclusión es parte de nuestra filosofía, así como todo el tema de equidad de género, salarial, y nuestros clientes son diversos, por lo que nuestros partners también son diversos”, asegura Christian Gurría.

Diana González, colaboradora de Recursos Humanos en Starbucks, tuvo la idea de hacer más ambicioso el plan de atraer personas de la tercera edad. Así nació el plan de crear la primera tienda operada al 100% por adultos mayores.

El director general de Starbucks México no dudo en dar vida al proyecto. La empresa formó un equipo multidisciplinario formado por Recursos Humanos, Desarrollo y Capacitación, Diseño y Construcción, así como los mismos adultos mayores, con el fin de no “formar proyectos de escritorio” y que tuvieran una aplicación real.

El equipo de Starbucks se dio a la tarea de encontrar instalaciones de un solo piso y que tuvieran todas las facilidades para el desarrollo de los adultos mayores. El siguiente paso fue formar equipos de capacitación con los mismos integrantes de la tercera edad.

El siguiente paso fue entender el tipo de prestaciones que iban a ofertar a sus nuevos colaboradores y dio paso a un seguro de gastos médicos mayores, ofrecer dos días a la semana de descanso y horarios más flexibles de trabajo.

El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) se ha convertido en uno de sus principales aliados para difundir el programa y atraer el talento a las tiendas de café.

Los colaboradores tienen descansos de 45 minutos y se integran en equipos más robustos.

El gerente encargado de la tienda también es un adulto mayor, en un mundo de 7,000 colaboradores en todo el país.

Hay colaboradores mayores que trabajaron durante 12 años en gobierno o que se dedicaron a las ventas en América Latina. “La experiencia viene a sumar con la misma juventud y se hace una combinación maravillosa”, dice Christian Gurría.

El plan de Starbucks es abrir más tiendas e incluir al talento de adulto mayores que descubren una nueva juventud laboral, así como en las sucursales existentes. La empresa ya analiza replicar el modelo en otras regiones de México.

“No dudaría que este programa se empezara a replicar en sus diferentes formas en otros países”, comenta Gurría.

Todos estamos contentos

Ricardo nació el 5 de diciembre de 1957 en Irapuato, Guanajuato. Es una persona a la que no le gusta mantenerse quieto y su historia personal lo atestigua.

Desde hace más 54 años, el originario de Guanajuato habita la Ciudad de México. Recuerda que debió haber llegado a una edad de poco más de 6 años.

Los abuelos de Don Ricardo y sus padres se forjaron en el campo. Así fue como heredó la disciplina de levantarse desde las tres de la mañana para iniciar sus labores. “Todo comienza a formarte, porque tienes que ayudarle a tus papás”.

Estudió la primaria, la secundaria, la preparatoria en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco y estudiante de la carrera de Ingeniería en Sistemas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero los ingresos no le permitieron concluir estudios universitarios. Fue también un nadador aguerrido en las competencias nacionales que disputo de joven.

La primera sucursal que conoció fue una cercana al Metro Nativitas, en donde un grupo de jóvenes le dio la bienvenida con mensajes en cartulinas.

La noticia de que sería abierta una tiene para adultos mayores fue una sorpresa que lo emocionó y le dio una segunda oportunidad para demostrar su talento. “Es una emoción y un gusto por la empresa. Todos estamos contentos de poder operar la tienda”.

La sucursal se encuentra en un proceso de transición para presentar los nuevos colaboradores que darán paso a la generación inclusiva. Hoy, todavía se pueden observar a los partners de edad más joven atendiendo junto los adultos mayores.

“La juventud debe ponerse las pilas porque no es nada más llegar un trabajar y entrar en una etapa de relax”, dice Don Ricardo.

Hoy, los hijos de Don Ricardo se sienten contentos de observar a su padre de emprender una nueva etapa profesional y estar en los reflectores de los medios de comunicación que dan a conocer su historia. “Es el gusto por estar en un lugar agradable y convivir con la gente. Me gusta entregar la bebida lo mejor que puedo”.

Ricardo ha escuchado mensajes de los jóvenes, tales como: “Vienen fuertes los señores y hay que ver lo que podemos hacer”.

México es un país de jóvenes, pero el bono demográfico se comenzará a revertir y dará paso a adultos mayores por todas partes.

Cosas mágicas

Christian Gurría se muestra emocionado de lo que ve en la sucursal: adultos mayores conversando con la gente e incentivando a los más jóvenes. “El adulto mayor llegó a complementar de una manera muy buena lo que ya teníamos con nuestros partners, cuyo promedio de edad es de 25 años. Cuando integras a un adulto mayor en la plantilla pasan una serie de cosas que son mágicas”, dice Gurría, quien conoce el valor de las historias.

Christian Gurría tenía 8 años cuando su padre murió y aprendió del esfuerzo de su madre por impulsarlo sin importar su edad. “Lo hizo por necesidad y sacarme adelante y, luego, por mantenerse activa”, confiesa con los ojos vidriosos por unas lágrimas que se asoman a sus ojos y una voz que lucha por no quebrarse al revivir el recuerdo de la mujer que lo sacó adelante.

La madre de Christian se encargó de las cafeterías de algunos hospitales hasta el día en que se quedó dormida para siempre, tras una vida intensa. Así es el espíritu de trabajo de todas las personas que observa trabajar Gurría a su alrededor en esta cafetería.

“Ojalá que cada vez exista más conciencia y oportunidades. Mi mamá tenía esa pila y energía que superaba a los de 25 años”, recuerda.

Gurría se imagina como sería cuando llegué a la tercera edad y cree que sus allegados dirían que es un viejito gruñón. “Me imagino haciendo esas cosas que amo, pero siempre muy activo”.

En septiembre de 2017, la firma refrendó su compromiso con la inclusión. Hoy, 80% de los colaboradores en las tiendas de la sirena han optado por Starbucks para ser su primer empleo sin tener una experiencia laboral previa, mientras los adultos mayores se suman al proyecto.

La empresa permite que los jóvenes continúen con sus estudios profesionales y Christian Gurría se prepara para que en los próximos días pueda ser el anuncio de un nuevo plan para incentivar el desarrollo de sus empleados.

 “Con Starbucks aprendí que el fin no justifica los medios y que hay varios medios para llegar al fin, e incluso superarlos a través de la gente”, asegura el directivo.

Otros adultos mayores comienzan a llegar a la sucursal para pedir empleo y sumarse a la tienda. Guardan la ilusión de volver a emplearse y aportar su experiencia.

Ricardo Anguiano Estrada vive la experiencia de encontrar un nuevo empleo a sus 60 años y volver a sentir la utilidad de su experiencia. Los hombres y mujeres de la sabiduría han aparecido en Starbucks para revolucionarlo. “Es una inyección que me han dado para resurgir. Lo que quiero es dejar una huella y que me recuerden”.

También podría interesarte:

Comentarios