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Las grandes empresas que cerraron operaciones en Venezuela

La hiperinflación y la escasez de materia prima han orillado a algunas empresas a cerrar operaciones o detener indefinidamente su producción en Venezuela. Estas son algunas de las empresas más importantes que han cerrado operaciones en el país sudamericano.

18-05-2018, 9:24:29 AM
empresas Venezuela

Kellogg’s, la firma estadounidense de alimentos, se sumó esta semana a la lista de multinacionales que han abandonado Venezuela, en medio de la crisis económica y social que enfrenta el país sudamericano gobernado por Nicolás Maduro.

Leer: Kellogg’s abandona Venezuela y Maduro ordena tomar la planta

El Producto Interno Bruto (PIB) acumula una caída de 36% desde el 2013, la inflación se ha disparado 2,500%, mientras que la población enfrenta escasez de alimentos y medicinas y otrora la boyante industria del petróleo enfrenta un colapso en la producción.

El cierre de Kellogg’s dejará a cerca de 400 trabajadores sin empleo, en un escenario en el que las empresas de alimentos enfrentan dificultades para conseguir la materia prima necesaria para operar, aunado a controles de divisas impuestos por el gobierno de Maduro.

En Venezuela, la empresa estadounidense tenía participación de mercado de 47.9%, con ventas por 47.9 millones de dólares (mdd) mientras que en México cuenta con una participación de 42.7 y ventas por 272.1 mdd, de acuerdo con datos de Euromonitor International.

“La economía sigue en picada con una producción e hiperinflación que declinan rápidamente. La opacidad y los largos retrasos en la publicación de datos oficiales hacen difícil el seguimiento de los acontecimientos económicos. Estimamos que el PIB real se desplomó 15.5% en 2017, cayendo más del 35% desde 2013”, escribieron en un reporte economistas del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).

Estas son algunas de las empresas más importantes que han cerrado operaciones en el país sudamericano o bien, que tienen paralizada su producción.

General Motors

En abril del año pasado, General Motors puso fin a 70 años de operaciones en Venezuela tras denunciar que el gobierno confiscó ilegalmente su planta en la ciudad de Valencia. La automotriz daba empleo a 2,678 personas y generaba empleos indirectos con sus 79 concesionarios y proveedores.

La desconsolidación de las operaciones de Venezuela le costó poco menos de 500 mdd, después de impuestos. Aunque en el 2015 absorbió una pérdida de 720 mdd por la devaluación de la moneda y amortizaciones de activos, mientras que en 2014 tuvo una pérdida de 419 mdd relacionadas con Venezuela, según sus reportes trimestrales.

Kimberly-Clark

El fabricante de productos de consumo cerró operaciones en julio de 2016 debido al deterioro de la economía, la inflación y ante la falta de bienes básicos para la producción. Desde el cierre del 2015 la empresa desconsolidó los activos y pasivos del negocio de Venezuela de su balance financiero.

Este cambio resultó en el reconocimiento de un cargo después de impuestos de 102 mdd en 2015 y otros ingresos de 11 mdd relacionados con una actualización en 2016. Además, registraron un cargo no deducible de 45 y 462 mdd en el 2015 y 2014, respectivamente, relacionado con una nueva medición del balance general. De acuerdo con información de la empresa, en esos años las ventas en Venezuela ya eran “insignificantes”.

La salida de la empresa dejó a 971 trabajadores sin empleo. Diversos medios de comunicación indicaron que la firma estadounidense envío un mensaje a sus colaboradores invitándolos a llamar a un número telefónico para “recibir noticias importantes”, cuando marcaron el número, los empleados escucharon un mensaje de voz que les indicaba que Kimberly-Clark cerraba indefinidamente sus operaciones, por lo que su relación laboral terminaba y les realizaría los pagos correspondientes a sus cuentas de banco.

Bridgestone

Bridgestone Americas, productora de neumáticos, desconsolidó las operaciones de Venezuela de sus reportes financieros en el tercer trimestre de 2015, lo que en su momento anunció como “una decisión estratégica” para priorizar su crecimiento e inversión en otros mercados latinoamericanos.

No obstante, en mayo del 2016 vendió su filial Bridgestone Firestone Venezolana, al Grupo Corimon y dado que había desconsolidado las operaciones del país sudamericano, la desinversión no tuvo impacto financiero en la empresa.

La firma estadounidense tuvo operaciones en Venezuela durante 62 años. “(Bridgestone) desea el mejor de los éxitos a los nuevos propietarios de la empresa y a los empleados cuando comiencen la siguiente etapa bajo una nueva administración”.

Clorox

En septiembre de 2014, Clorox cerró operaciones, argumentó que por casi tres años vendió más de dos tercios de sus productos a precios congelados por el gobierno venezolano, pese a experimentar una inflación acumulada de tres dígitos, lo que dio lugar a aumentos masivos en los costos de insumos, transporte y los salarios. Clorox Venezuela inició operaciones en 1990.

En el año fiscal que finalizó el 30 de junio de 2014, las ventas netas de Clorox Venezuela representaron aproximadamente el 1.4%  o 77 mdd de las ventas totales de The Clorox Company, y el negocio de Venezuela generó pérdidas antes de intereses e impuestos de aproximadamente 23 millones.

Tras el cierre de la empresa, 400 trabajadores se quedaron sin empleo y algunos de ellos ocuparon dos plantas durante varios días, según medios locales.

Las mexicanas

Gruma

En 2015, la firma multinacional dijo finalmente adiós a los venezolanos. Gruma dio de baja el valor en libros de su inversión en Molinos Nacionales, (Monaca) y Derivados de Maíz Seleccionado, DEMASECA (Demaseca).

La cancelación resultó en un cargo de unos 255 mdd. Gruma llegó a Venezuela en 1993 y en 2010 el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, expropió a la productora de harina de maíz y conformó una empresa mixta con la empresa mexicana, pero para 2013, Gruma perdió el control de Monaca y Demaseca, por lo que desconsolidó los resultados de su balance.

Cemex

En el 2008 y en plena crisis financiera internacional, el gobierno de Chávez expropió los activos de Cemex en Venezuela.

De acuerdo con los reportes financieros de la cementera, al cierre del 2008 y 2007, el valor neto en libros de su inversión en Venezuela era de unos 6,877 millones de pesos (mdp) y 6,732 mdp, respectivamente, correspondiente a la participación de Cemex de aproximadamente 75.7%.

La cementera reconoció una pérdida por deterioro de aproximadamente 838 mdp, asociado con un crédito mercantil de esa inversión. A finales de 2011 la empresa recibió una compensación de 754 mdd por parte del gobierno de Chávez.

Metalsa

Metalsa, otra multinacional mexicana, productora de componentes estructurales para vehículos ligeros y comerciales, vendió en el 2014 sus operaciones en Venezuela en medio de las dificultades para obtener los dólares necesarios para pagar a sus proveedores extranjeros.

Paralizadas

Ford, la automotriz estadounidense es una de las varias empresas que, pese a no haber salido de Venezuela enfrenta un paro en sus operaciones por la falta de los insumos necesarios.

A principios de 2015, canceló su inversión en Venezuela cuando tomó una pérdida antes de impuestos de 800 mdd y en el 2016, convirtió sus operaciones en una unidad independiente para no afectar los resultados consolidados.

Medios de comunicación venezolanos han publicado que actualmente Ford Motor de Venezuela no tiene esquema de producción para este por la falta de materia prima importada para ensamblar vehículos.

Las petroleras Halliburton y Chevron también han reducido su producción, mientras que las aerolíneas Delta y United Airlines suspendieron vuelos a Caracas desde el año pasado.

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