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De Reino Aventura a parque de diversiones en una azotea de Iztapalapa

El presidente ejecutivo de Grupo Diniz, quien fue accionista de Reino Aventura; hoy tiene la apuesta de operar un parque de diversiones en una azotea de Iztapalapa.

07-11-2018, 7:00:12 AM
Kataplum en Iztapalapa Kataplum en Iztapalapa

El inversionista del extinto Reino Aventura tiene una nueva apuesta. Con 27,000 metros cuadrados de atracciones, este miércoles abre sus puertas al público el parque de diversiones Kataplum, localizado en la azotea del centro comercial Parque Las Antenas, en Iztapalapa.

Con una inversión de más de 500 millones de pesos, Grupo Diniz, empresa especializada en entretenimiento y propietaria de los centros de entretenimiento familiar Recórcholis desde hace tres décadas, ahora le apuesta a un innovador parque en el que hay juegos mecánicos, experiencias de realidad virtual, espectáculos y restaurantes.

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Kataplum en Iztapalapa

Más de 30 años de experiencia

La experiencia de esta empresa en parques de diversiones no es nueva, ya que, a finales del siglo XX, Antonio Quevedo Diniz, presidente ejecutivo de Grupo Diniz, fue presidente y accionista de Reino Aventura (el primero de su tipo en México), participando en su venta a Premier Parks, compañía propietaria de Six Flags, en 1999.

Quevedo Diniz inició su carrera en Reino Aventura cuando obtuvo la concesión para vender palomitas y hot dogs en ese parque inaugurado en 1982, y después diversificó su negocio con máquinas de monedas en centros comerciales.

Para finales de los años 80 abrió su primer Recórcholis en el Estado de México, concepto al que se dedicó durante los siguientes años en conjunto con su otra empresa, Veser, dedicada a la venta de arcades, peluches, refacciones para videojuegos de entretenimiento familiar y productos de entretenimiento general.

Así que, desde hace varios años, con la experiencia de Recórcholis y Reino Aventura, este emprendedor detectó una importante oportunidad de negocio para que los parques de diversiones se instalen en los centros comerciales, ya que actualmente son un importante punto de reunión de personas en México.

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Kataplum en Iztapalapa

Oportunidad de mercado

En la Ciudad de México, el primer parque de diversiones se abrió en octubre de 1964, cuando el presidente Adolfo López Mateos inauguró los Juegos Mecánicos de Chapultepec, que en 1993, bajo la administración de Carlos Salinas de Gortari, cambiaron de capital público a privado para convertirse en La Feria.

Así que, en México, el negocio de los parques de diversiones no es tan antiguo si se compara con otros países, como Estados Unidos, donde lugares como Coney Island, en Nueva York, datan del siglo 19.

Es por ello que existe un mercado importante que ahora Kataplum piensa atacar, por lo que entre sus planes existe la idea de abrir más parques de diversiones en centros comerciales durante los próximos años.

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Kataplum en Iztapalapa

La seguridad

Una de las principales características que vuelven original e innovador a Kataplum es su ubicación en la azotea de un centro comercial, a 21 metros de altura.

La construcción de Kataplum se hizo desde los mismos cimientos del mall Parque Las Antenas, que tiene más de 140,000 metros cuadrados de área comercial y fue desarrollado por Fibra Danhos con una inversión total de 5 mil millones de pesos.

Ana María de la Torre Ruiz Zorrilla, directora de Marketing de Kataplum, asegura que el parque cuenta con todas las medidas de seguridad e, inclusive, se modificaron algunas cosas del diseño que aparecían en la maqueta original, como la instalación de una rueda de la fortuna.

Ninguna de las 31 atracciones del parque se encuentra en la orilla de la azotea o en un lugar de riesgo por la altura, además de que tiene áreas amplias para la circulación de personas y cinco accesos repartidos en diferentes puntos.

En la producción e instalación de las atracciones de Kataplum participaron empresas de talla internacional, como la holandesa Vekoma Rides Manufacturing o las italianas Antonio Zamperla S.p.A y SBF-VISA Group, siempre cuidando los estándares de seguridad exigidos por la industria.

Los permisos de operación de parte de la alcaldía de Iztapalapa y Protección Civil, comenta De la Torre Ruiz Zorrilla, están en orden y sufrieron un retraso debido a al cambio de gobierno en la Ciudad de México.

Los restaurantes

De la Torre Ruiz Zorrilla también explica que en el parque trabajan más de 300 personas encargadas de los juegos y áreas como restaurantes y tiendas, algunas de las cuales todavía no se encuentran terminadas, como una especializada en dulces que será operada por Bimbo bajo la marca de Dulces Vero.

Precisamente los restaurantes son parte importante de Kataplum, ya que hay marcas como KFC que, además de tener presencia en el centro comercial, tienen una sucursal en el parque donde también están Wings Army y Sushi Itto.

En los quioscos de alimentos se pueden conseguir las clásicas palomitas y refrescos, pero también hay piernas de pavo completas, por lo que también en esa área buscaron innovar con nuevos productos.

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Kataplum en Iztapalapa

Parque familiar

Hay juegos para todas las edades, ya que deseaban construir un concepto familiar, así que también se diversificaron los precios de las admisiones.

Desde un tren elevado para niños que recorre todo el parque, hasta una pista de go karts, pasando por un par de montañas rusas y sillas voladoras conforman la oferta de este parque que también cuenta con experiencias de “6D” en las que se pueden enfrentar zombis o aniquilar a monstruos que invaden la tierra.

Hay varios shows durante el día, como uno de magia y otro en el que participan aves como pericos y guacamayas que fueron rescatadas de traficantes de animales y que no realizan actos que las puedan dañar, sino que solamente se muestran al público para conocer mejor el cuidado de su especie.

Se puede comprar desde una entrada general de 20 pesos hasta un “kataporte” que da derecho a subirse a todos los juegos y cuyo precio varía de acuerdo con el día de la semana. También es necesario adquirir una tarjeta de 30 pesos en donde se deposita el monto que se desee gastar en las atracciones.

Los juegos se pueden pagar por separado y su precio también varía con el día de la semana (los lunes es el precio más bajo y el domingo el más alto), fluctuando entre los 21 y los 79 pesos.

También, según el día de la semana, el parque abre entre las 10:00 y las 22:00 horas, culminando con un espectáculo de juegos pirotécnicos 15 minutos antes del cierre.

Aunque lleva operando ya algunos días y faltan por terminar algunas instalaciones, como la instalación de lona en algunos pasillos para proteger a los visitantes de la lluvia y el sol, Kataplum abrirá oficialmente sus puertas este miércoles 7 de noviembre.

Kataplum en Iztapalapa

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