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Así se mueve el mercado del arte en México

Los expertos ven una buena oportunidad para la inversión en arte, pese a los pronósticos que anuncian una economía complicada para el próximo año.

12-11-2019, 6:15:21 AM
Arte Mexicano

En menos de una década, el artista estadounidense Jeff Koons rompió dos veces la marca de la obra mejor pagada para un artista vivo: lo hizo en 2013, con Ballon Dog (58 millones de dólares) y este año con Rabbit (que se pagó en 91.1 millones de dólares durante una subasta de Christie’s).

Las interrogantes sobre si el mercado de los dólares ha sobrepasado la trascendencia de la expresión artística parecen desvanecerse ante cantidades tan rotundas, tan obscenas.

Pero resulta interesante que, en un año de volatilidad financiera internacional y de alarmas de recesión, el coleccionismo se tome la libertad de romper récords.

aguinaldo
Reuters

De acuerdo con Andrea Zapata, directora de inversiones de LS Galería y especialista en la relación arte-mercado financiero, hay razones económicas para confiar en la inversión artística.

“El mercado del arte cumple como un activo refugio, al moverse por factores diferentes que los que dicta la Bolsa de Valores. El buen arte incrementa su precio independientemente de la economía”, contrasta.

El reporte El Mercado del Arte 2019 (Art Basel y UBS Report), destaca que éste alcanzó un valor de 67 mil millones de dólares en 2018, marcando un crecimiento de 6% en relación con el año previo.

El documento confirma a Estados Unidos, Reino Unido y China como los países que concentran 84% del total del mercado.

Sin embargo, México no es ajeno a lo que sucede en el mundo del arte. De acuerdo con el ranking de los 200 principales coleccionistas del mundo, el país cuenta con cuatro de ellos, un número que parece menor, pero representa el líder de Latinoamérica y sólo el segundo lugar del continente –incluso por encima de Canadá, con 3 coleccionistas en el listado–.

El perfil del coleccionista mexicano

“En México, se invierte primordialmente en arte mexicano. Claro que hay algunos coleccionistas que adquieren obras internacionales, pero a una escala global, el arte mexicano también está bien valorado”, asegura la especialista.

Arte mexicano
Depositphotos

 De acuerdo con Zapata, las obras mexicanas mejor cotizadas provienen de la Escuela Mexicana de Pintura, con exponentes como Diego Rivera (cuya obra ha sido pagada hasta en 16 millones de dólares) y quien fuera su pareja, Frida Kahlo (que ha sido subastada hasta por 8 millones de dólares).

“Es un tema en el que influye no sólo la gran calidad de artistas que fueron, sino que ya no existe obra disponible en el mercado, por lo tanto, si no hay oferta, incrementa la demanda, y los precios escalan rápidamente”, precisa.

En 2017, la obra El Encantador de Pájaros, de Rufino Tamayo, alcanzó un precio de 4.3 millones de dólares en una subasta, mientras que la pieza Trovador, del mismo artista, se pagó en 7 millones de dólares en 2008.

Lo anterior confirma lo dicho por Zapata: en el mercado del arte no hay reglas de precios, pero lo cierto es que las inversiones están dejando dividendos a aquellos que ponen en la mesa altas sumas de dinero.

La siguiente generación artística mexicana, la de La Ruptura, verá un incremento sustancial de valor de sus obras en los próximos años, anticipa la experta.

Pedro Coronel y el recientemente fallecido, Francisco Toledo, son quienes lideran los precios de La Ruptura.

“Estos son los artistas que vienen fuertes, porque todavía hay oferta en el mercado más amplia y porque son artistas consagrados, pero la tendencia obvia es hacia disminuir las obras disponibles para compra”, abunda.

¿Es momento de comprar arte?

La alta demanda por obras de los principales exponentes mexicanos ha dejado al mercado cada vez más limitado, por lo que surgen nuevas alternativas de inversión para los coleccionistas.

“El mercado mexicano está empezando a voltear a ver el valor de la obra gráfica. Es más barata que un lienzo y tarda un poco más en subir su valor, pero ya tenemos ejemplos, como Tamayo, con algunas piezas de obra gráfica que se han vendido hasta por 15 mil dólares”, destaca la galerista.

Rufino Tamayo
Notimex Obra de Rufino Tamayo

Se trata de opciones que han abierto posibilidades para nuevos coleccionistas que quieren invertir en nombres consagrados y, al mismo tiempo, otra razón por la que es un buen momento para adquirir arte.

Al tener el comienzo de una recesión económica, los dueños de los cuadros van a necesitar liquidez, por lo que es probable que veamos posibilidades de compra muchas veces por debajo de precio del mercado”, augura Zapata.

La especialista ofrece una guía rápida para iniciar una inversión en arte, para aquellos que han tenido la espina de hacerlo, pero lo consideran demasiado difícil o costoso:

  1. Informarse. Para Zapata, el primer paso para invertir es investigar sobre el mercado del arte, los autores, las escuelas, la crítica y contrastar las tendencias con lo que realmente puede perdurar como inversión.
  2. Hacer un plan. Diversas sedes, como la LS Galería ofrecen planes de pago a plazos fijos y asesoran a aquellos que llegan con un presupuesto limitado. No hay que tener miedo de preguntar y pedir asesoría para la inversión.
  3. Compra segura. Al adquirir una pieza, es importante saber que se trata de una fuente confiable, como una galería, un museo o una subasta reconocida. Normalmente, cuando se habla de ofertas que son demasiado buenas para ser reales, en efecto, casi nunca lo son.
  4. Un artista con proyección. Es bueno apostar por talentos jóvenes, pero si es el caso, también es importante consultar su trayectoria, que tenga un reconocimiento a nivel mediático, para los críticos y para el ecosistema del arte. A veces el talento no alcanza para que las obras suban por sí solas de valor.
  5. Sé paciente. El mercado del arte ofrece inversiones de gran alcance, pero el promedio para empezar a ver resultados y algún incremento en el precio de una obra es de siete años, por lo que es un fondo a muy largo plazo. En ese tiempo, se puede saber lo que sucede con el artista, cómo se empieza a mover la demanda en torno a él o ella y algunos otros factores que determinan el incremento en el valor de su obra, como sucedió con Koons que al romper récords de precio revaloró el total de su obra.

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