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Alfonso Romo: el enlace perfecto entre los empresarios y el gobierno

Desde el Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, Alfonso Romo tenderá puentes entre el gobierno y la iniciativa privada, y tratará de crear condiciones favorables para hacer negocios y atraer inversión a México.

25-03-2019, 7:48:56 AM
Alfonso Romo Alfonso Romo

Hace un par de semanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador encargó al empresario y Jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, la responsabilidad de dirigir el Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico. Su misión será convertir a México en un paraíso para la inversión, hacerlo más competitivo y generar empleos y riqueza. Pero, también, mantener una buena relación con los empresarios, gracias a su experiencia en los negocios y a su cercanía con el sector privado.

Desde su nueva trinchera, el empresario buscará tender puentes entre el gobierno y la iniciativa privada, y limar las asperezas que provocó la cancelación del aeropuerto en Texcoco, particularmente por la forma como se manejó la encuesta.

En entrevista exclusiva, Romo nos cuenta sobre esta responsabilidad y los retos que va a enfrentar.

AN  Ingeniero, ¿cómo va a operar el Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico para logar sus objetivos?

En primer lugar, hay que destacar que el Consejo tendrá tres pilares: 1) El Gabinete; es decir, todas las secretarías de Estado relacionadas con el crecimiento; 2) el sector empresarial, pero no solo los grandes empresarios, sino también la pequeña y mediana empresa, a la que daremos atención especial; y 3) el sector social, que nunca ha sido incluido: sindicatos, cooperativas, asociaciones de productores, etcétera, y los que quieran sumarse en el camino, porque cada día se unen más personas.

Ese es el concepto macro. Ahora, ¿qué pretendemos hacer? Establecer un Comité Ejecutivo, pero más que un solo comité que atienda todo, lo que queremos es conformar comités especializados para resolver problemas coyunturales o estructurales, regionales o de visión de largo plazo. Si nos ponemos de acuerdo, qué bien; si no, el Consejo reducido o bien, el Presidente, serán quienes tomen la última decisión. La idea es crear tantos grupos como sea necesario, y también vamos a invitar a la sociedad a participar.

El Consejo, digamos, “grande”, se va a reunir una vez al año, pero realmente lo que lo hará funcionar son los comités especializados; de esa forma vamos a ser muy ágiles.

AN ¿Cuáles son las expectativas del Presidente con la creación de este Consejo?

Desde hace muchos años hemos discutido por qué México no crece más. Luego de un razonamiento llegamos a la conclusión de que en la Oficina de la Presidencia nunca había existido una entidad encargada de poner en la agenda nacional el crecimiento del país. El Banco de México siempre se ha hecho cargo del control de la inflación, de la política monetaria. La Secretaría de Hacienda se ha ocupado del control del gasto y de la política fiscal.

En algún momento el Presidente me dijo: “Si quiero dejar un legado de crecimiento en el país, mi oficina debe hacerlo”, y para eso tenemos dos instrumentos: el Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico y la banca de desarrollo.

Arturo Aguirre

Alfonso Romo

AN  Uno de los grandes objetivos del Consejo es generar mayor inversión extranjera. ¿Cómo se va a lograr?

En el diagnóstico definimos cuatro grandes retos. Primero, en los últimos años México ha recibido entre 25 y 28 billones de dólares de inversión extranjera directa. ¿Por qué no 35 billones? Nosotros definimos un plan y un enfoque industrial, porque no había política industrial.

En segundo lugar, México exporta aproximadamente 400 billones de dólares, pero solo el 25% corresponden a integración nacional [materiales y componentes nacionales incorporados en el producto de exportación]. Entonces, realmente exportamos 100 billones de dólares. Tenemos planes concretos para incrementar el contenido nacional en muchos sectores, como textiles, calzado, electrónica, entre otros.

Te pongo un ejemplo. México es el principal exportador de televisores de plasma, pero ¿sabes cuál es la integración nacional? Apenas el 3%. ¿Por qué? Así hemos analizado cada sector y estamos diseñando planes para lograr mayor integración. Como resultado, tendremos más empresas medianas, con mejores empleos.

Y puntualizo: una de las razones por las que México no ha crecido es porque no hemos creado la cantidad de empresas con empleos de calidad en los últimos 30 años.

En tercer lugar, si analizamos cuántos tratados de libre comercio tiene México, encontramos que son alrededor de 43. Ganamos en uno, el T-MEC, y perdimos en 42. Tenemos un superávit de más de 70 millones de dólares con Estados Unidos, pero tenemos un déficit con China de similares magnitudes. ¿Qué tenemos que hacer para equilibrar esta situación.

Y el cuarto reto son las distorsiones regionales. Tanto a la región del Bajío como al norte del país hay que dejarlos que sigan caminando y al sureste hay que darle un empujón. Por eso, muchos de los proyectos estratégicos y muchos de los esfuerzos del gobierno están en el sureste.

Si logramos que el sureste, que hoy crece entre -2 y -3%, modifique su tendencia negativa, será un logro. Y además haremos justicia social, porque en los planes está contemplada la inclusión y eliminar las grandes distorsiones de ingreso entre regiones y poblaciones. Es un proyecto muy social también.

Esto es donde nos vamos a concentrar. ¿Y por qué el Consejo? Para no tropezarnos y poder alinear todo hacia crecer más.

Arturo Aguirre

Alfonso Romo

AN ¿Se contemplan beneficios fiscales para impulsar la creación de nuevas empresas?

No. Todo tiene que estar alineado a los tratados comerciales, sin violar nada. Por lo pronto, no va a haber estímulos fiscales. Esto tiene que ser negocio; no vamos a subsidiar. Sin embargo, sí vamos a comprometernos y a negociar; ya lo estamos haciendo.

Un ejemplo preciso se dio en la industria textil. El sector nos solicitó que se respetaran las condiciones con las que venía trabajando y a cambio se comprometió a sembrar 300,000 hectáreas más. Son miles de empleos que nos entusiasman.

¿Qué tengo que negociar con el Gabinete para quitar las trabas que existen? ¿Qué tengo que hacer en aduanas? ¿Qué tengo que hacer en el SAT para que los empresarios logren su máximo potencial? Y ellos ¿a qué se van a comprometer? Así lo hice yo como empresario. Al presidente Salinas le propuse quitarle trabas al tabaco, y yo me comprometí a dejar de importar tabaco, y lo hice. Llegamos a sembrar 25,000 hectáreas de tabaco en México, lo que nunca había sucedido, y además exportábamos.

Estamos negociando de empresario a empresario: “¿Quieres esto? ¿Y tú qué le vas a dar al país, para lograr el objetivo de crecer entre 3 y 4%?

AN ¿La iniciativa privada tiene interés en invertir en el sureste? Como bien sabemos, el gobierno no tiene dinero. Necesita de la iniciativa privada. En otras palabras: hay que sumar para multiplicar.

Acabas de decir algo muy valioso. Una de las cosas que hemos platicado con el Presidente es que si queremos que nuestro país se convierta en un paraíso de inversión y de empleo digno, pero no se quiere tener déficit fiscal, necesitamos estructurar estos proyectos para que el sector privado “le entre” con mayor interés.

¿Qué es lo que tiene que hacer el gobierno? Establecer las condiciones adecuadas para que esto suceda. Y no tengan duda: los proyectos que apenas están en formación van a estar bien estructurados.

El proyecto del Istmo de Tehuantepec y el Tren Maya les van a dar una sorpresa. Estos son los dos temas emblemáticos, pero nos van a empujar a crear más proyectos. Si logramos crear un gran centro logístico en el Istmo, muy competitivo, la creación de empresas y de empleos va a ser extraordinariamente intensa, pero hay que darlo a conocer para que no haya escepticismo.

Hay escepticismo entre los que no nos quieren, pero es parte del folklore.

AN ¿El Consejo tendrá el apoyo del Congreso para sacar esto adelante? ¿Habrá que hacer mucho lobbying?

Yo estoy muy optimista. La empatía que hay con las Cámaras nunca se había visto. Hay buena armonía entre la Oficina de la Presidencia, el Senado y la Cámara de Diputados; hay mucha comunicación.

No he interactuado directamente con el Senado y la Cámara de Diputados, pero me he sentado con el senador Ricardo Monreal y el diputado Mario Delgado cuando me preocupa algo y me han respondido extraordinariamente.

El objetivo de este Consejo es comunicarse de forma permanente e intensa con todos, para que no haya sorpresas y podamos alinear intereses. Las decisiones que se tomen deben ser lo más consensuadas posible.

AN ¿Cómo se van a integrar en el Consejo los emprendedores y las pequeñas y medianas, que hoy conforman más del 95% de la fuerza productiva del país?

La banca de desarrollo nos ayudará muchísimo a estar cerca de las pymes y de los emprendedores. Nafinsa tiene 600 consejeros en toda la República; es una fuerza enorme que, bien utilizada y bien dirigida, será un arma excelente para contagiar de entusiasmo a los empresarios.

Además, estamos trabajando con todos los fondos de inversión, nacionales y extranjeros, para unir a los innovadores con los fondos. No conozco ningún país del mundo que subsidie la innovación. Para eso están los fondos ángeles, los fondos especializados… Yo lo he hecho toda la vida.

Apoyándonos de la Secretaría de Economía y de la inercia de todas las cámaras empresariales queremos unir el capital con los empresarios medianos que lo requieran. Y para eso Nafinsa y los fondos de inversión pueden hacer una gran sinergia.

También queremos hacer sinergia con la banca comercial, no competir con ella. Vamos a complementarnos. La banca y los fondos van a reforzar el capital. Como lo dije antes: no vamos a subsidiar a nadie.

Arturo Aguirre

Alfonso Romo

AN  Dentro del Consejo, ¿habrá una subcomisión de energías alternativas?

Claro. Habrá subcomisiones de cada industria. La fuerza, el drive, el empuje del Consejo vendrá de la industria. Lo que se quiere es crear es una inercia positiva; que las industrias nos vengan a presionar para ayudarlas. Nunca se había dado de esta manera, de abajo hacia arriba.

Un ejemplo es el conflicto laboral en Matamoros. Junto con la Secretaría de Gobernación, la Secretaría del Trabajo, el gobernador de Tamaulipas y los empresarios creamos una comisión para resolver el problema. La paz laboral no deja de ser también un gran objetivo.

Romo: “Tengan paciencia”

Andrés Manuel López Obrador conoció a Alfonso Romo en 2011. Desde entonces, el empresario regiomontano se ha convertido en su asesor económico estrella y en un elemento clave de su administración: es un puente entre la iniciativa privada y el gobierno.

Alfonso Romo es ingeniero agrónomo por el Tecnológico de Monterrey. Fue dueño de grandes conglomerados y empresas transnacionales. Es un apasionado del salto ecuestre: representó a México en las Olimpiadas de Atlanta 1996 y Sydney 2000.

AN  Ingeniero, ¿qué es más difícil: dominar a un caballo o dominar a la iniciativa privada?

Depende de qué caballo se trate [Reímos]. No he sentido ningún problema con la iniciativa privada hasta hoy. Sentí mucha resistencia durante la campaña, sobre todo de los empresarios más grandes y de mis amigos conservadores, a los que nunca pude venderles la idea de que seguir con lo mismo era un peligro para México. Pero una vez que ganamos, me he sentado con todos. Ellos se han acercado y los hemos recibido. Eso ha creado un ambiente de comunión y confianza.

AN  Usted es empresario, no político. Sabe que para invertir, deben  esperarse buenos rendimientos. ¿Eso ayudará a sustentar las bases para que las inversiones de las que hemos hablado se den?

Por supuesto. Cuando los comités estén estructurados, yo voy a dar mi opinión, como si fuera a invertir mi dinero, y seré muy honesto. No en plan de crítica, sino para vender bien los proyectos. Hay que “vender bien al camello”.

Arturo Aguirre

Alfonso Romo

AN  Su trabajo tendrá un gran peso para acercar a un hombre de negocios o retirarlo. Es un papel muy difícil.

Es una gran responsabilidad, porque la he tomado muy en serio. ¿Qué me mantiene optimista y sin miedo? Me siento con un gran respaldo, no necesariamente de los empresarios, sino del sector social. Le estamos abriendo la puerta a todo el mundo. Seguramente habrá pequeñas diferencias, porque es normal en la vida: ocurre en la casa, en la familia, pero si mantenemos el entusiasmo de la sociedad de que este país ya cambió, todo se dará más fácil.

AN  Si al final de su gestión usted dejara un México con un norte y un sur creciendo al mismo ritmo, ¿diría que cumplió una de sus misiones más importantes?

Te voy a decir cómo me gustaría que midieran al Presidente y su gobierno. Si las diferentes regiones de México, según sus realidades, cambiaran su tendencia de crecimiento y, por ende, generaran mayor bienestar para millones de personas, no me importaría que el país creciera a 3.5 o a 4%. Lo que me importa es que haya mucho entusiasmo, mucha motivación y optimismo para invertir, porque eso se traduce en confianza y certidumbre. Me interesa más la tendencia que el número.

AN ¿Cree que a medida que pase el tiempo esta relación irá mejorando?

No tengo ninguna duda, porque el mismo Presidente ha demostrado su disposición. Después de las fricciones que hubo al final de su campaña, él hizo un esfuerzo y todo cambió. Después nos enfriamos un poco por la forma como se tomó la decisión del aeropuerto de Texcoco, pero otra vez estamos retomando la senda de la confianza.

Quiero decirle a los empresarios que tengan paciencia; que estamos en un mundo muy complicado; que el 4% de crecimiento está en nuestra meta. También es nuestra meta dar certidumbre y confianza; dar seguridad física y jurídica, pero el entorno no es fácil. Sin embargo, haremos todos los esfuerzos para tener un país con más optimismo y bienestar que el que hoy existe.

Arturo Aguirre

Alfonso Romo

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