revista
Suscripciones Media Kit

Síguenos

Empresas

A 6 meses de debutar en Bolsa, Uber no encuentra el camino a la rentabilidad

Este año reporta Uber fuertes pérdidas de más de 7 mil millones de dólare y, desde que debutó en Bolsa, las acciones han caído más de 30%.

05-11-2019, 6:15:41 AM
Uber

Uber, la plataforma de movilidad a través de autos privados, no encuentra el camino a la rentabilidad y eso tiene ya muy preocupados a los inversionistas de todo el mundo. La empresa anunció pérdidas por 1,160 millones de dólares al cierre del tercer trimestre del año, 18 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado.

Si consideramos que en la primera mitad de 2019 la plataforma acumuló pérdidas por 6 mil 229 millones de dólares producto de un cargo extraordinario de 3 mil 900 millones que tuvo que afrontar tras su salida a bolsa, estamos ante pérdidas que ya rebasan los 7 mil millones de dólares, colocando a la empresa en una situación difícil que si bien no representa un riesgo de quiebra, sí compromete sus finanzas y, sobre todo, sus planes de expansión, toda vez que los costos son muy elevados y difíciles de evitar. Tan solo en el tercer trimestre de este año debió pagar cerca de 5 mil millones de dólares en costos, 33 por ciento más que lo reportado un año antes.

Estas pérdidas solamente son reflejo de otras cifras negativas que demuestran la dificultad de la compañía para crecer en un mercado cada vez más competido, con fuertes costos que debe asumir para financiar dicha expansión y dar la pelea por el mercado, así como las inversiones constantes que tienen que realizar sus accionistas.

Te puede interesar: Uber sabrá si estás borracho y podrá negarte el servicio

Uber
Reuters

El efecto en la acción

El 10 de mayo de este año, Uber debutó en Wall Street cotizando en 45 dólares por acción, desde entonces solamente en una ocasión el precio ha rebasado dicho nivel, siempre se ha mantenido por abajo generando minusvalías para sus tenedores.

El valor de capitalización de Uber fue prácticamente de 100 mil millones de dólares al momento de su salida, por tal motivo fue considerada un “unicornio del mercado”, aunque la compañía aspiraba a un nivel de 120 mil millones que no alcanzó debido a las condiciones del mercado. Como sea, se consideraba que esta valuación no era mala. Sin embargo, la debacle del precio de la acción, junto con otras malas noticias han provocado que al cierre de ayer lunes 4 de noviembre este indicador, el valor de capitalización, se ubique en 52 mil 836 millones de dólares; desde que inició la empresa a cotizar en bolsa registra un descenso de 30.93 por ciento en el precio de su acción.

dolares, tlcan, dinero
Depositphotos

En bolsa, los inversionistas “compran el rumor y venden la noticia”; pero respecto a Uber no hay rumores ni positivos ni en ningún sentido, de modo que los inversionistas venden las malas noticias relacionadas con la empresa y reflejadas en sus cifras.

Mal año bursátil también para la competencia

Las malas noticias que han golpeado el precio de la acción de Uber son compartidas por su rival estadounidense Lyft. Esta compañía de hecho se adelantó a la plataforma global y debutó en marzo en Wall Street, aunque su valuación fue mucho menor al colocarse en 24 mil millones de dólares; ese día del debut parecía que los inversionistas se interesarían por este nuevo nicho ya que su precio se disparó 21 por ciento luego de cotizar en 72 dólares en la oferta inicial. Pero, el entusiasmo se desvaneció los días posteriores y desde entonces Lyft tampoco encuentra el rumbo ante temores sobre su rentabilidad presente y futura; al cierre de ayer el precio de esta acción reporta un desplome de 40.51 por ciento y su valor de capitalización ha bajado a 12 mil 746 millones de dólares.

Uber y Lyft no parecen tener un camino fácil, requieren de mucho dinero para invertir y mantenerse en la pelea por un mercado con más participantes y nuevas esquemas como los vuelos en helicópteros y aviones o avionetas, algo que hasta hace poco parecía lejano y que cada vez se observa más cerca.

Uber
Reuters

Lee: Uber, DiDi y Cabify: entre la forrmalidad y la sobrerregulación