¿José Antonio Meade puede vencer a AMLO en la elección presidencial?

Hasta el pasado 27 de noviembre, AMLO era el único contendiente seguro a la carrera presidencial 2018. Con el “destape” de Meade, las posibilidades del morenista se ven amenazadas, según analistas.

28-11-2017, 8:06:06 AM
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La carrera presidencial de 2018 en México ha iniciado en el ocaso de este mes de noviembre con dos virtuales precandidatos, Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade Kuribreña, que ya auguran un pulso de pesos pesados en la próxima contienda al Ejecutivo federal.

De entrada, el líder de Morena arranca en la cima de las encuestas, producto del amplio conocimiento que su figura posee en todo el país, tras dos candidaturas presidenciales y sus constantes viajes por la República. Sin embargo, la imagen que Meade tiene en los círculos económicos y financieros lo ubicaría por encima de López Obrador, al menos entre esos sectores.

Meade Kuribreña es “la mejor propuesta que tenía el PRI para poder obtener votos” no solo del Revolucionario Institucional, sino también de simpatizantes de otras fuerzas políticas, dijo a Alto Nivel el analista político José Antonio Crespo.

El hoy extitular de Hacienda “era el más adecuado para obtener votos fuera del PRI, es decir entre panistas, entre votantes independientes, que no hubieran votado por otro candidato del PRI pero quizá sí lo puedan hacer por Meade”, añadió.

De acuerdo con un sondeo de la firma Consulta Mitofsky, a López Obrador lo conoce el 94% de los encuestados, mientras que Meade Kuribreña es identificado por el 46% de los participantes del estudio. No obstante, el 27% de quienes respondieron la encuesta dijo poseer una mala opinión del líder del Morena, en tanto que Meade cuenta con 12% de percepciones negativas.

Con esas cifras, y considerando su desempeño como servidor público tanto en administraciones del PRI como del PAN, Meade podría convertirse en un fuerte adversario ante López Obrador, sobre todo si al escenario político se añade el debilitamiento del Frente Ciudadano por México, integrado por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano.

“Si el Frente se cae, lo que es bastante probable, y logra cerrar filas dentro del PRI, Meade será una competencia seria para el morenista”, apunta Crespo. Además, la candidatura de quien fuera el encargado de las finanzas en México se verá influida por la buena imagen que mantiene en los mercados. “Esos círculos prefieren a alguien como Meade que como López Obrador, le tienen más confianza”, dice José Antonio Crespo.

De su lado, Francisco Abundis, director de Parametría, consideró en una entrevista radiofónica que José Antonio Meade tiene la ventaja de construir una candidatura sin el desgaste que ya posee López Obrador.

Si bien este último es más conocido, también cuenta con mayores números negativos, pues no hay que olvidar que hasta el verano de 2016, Meade ni siquiera se consideraba aspirante a la presidencia mexicana. Ese lugar se lo disputaban entonces el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y quien en ese momento era el titular de Hacienda, Luis Videgaray Caso.

Los otros adversarios

Además de López Obrador, José Antonio Meade deberá prever la posibilidad de que también se enfrente a la candidatura del panista Ricardo Anaya, quien aspira a ser el abanderado del Frente Ciudadano para contender por la presidencia mexicana.

De hecho, tras el “destape” de Meade Kuribreña, los senadores panistas Javier Lozano y Ernesto Cordero consideraron que, de consolidarse su candidatura, el exsecretario de Hacienda le puede ganar tanto a López Obrador como a Ricardo Anaya. “José Antonio es impecable, es honrado, yo creo que el PRI mandó a su mejor carta”, declaró Cordero al elogiar las “buenas credenciales” de Meade.

En contraste, Ricardo Anaya consideró que el virtual candidato del PRI solo continuará con las medidas y la política desarrollada hasta ahora por ese partido. “No nos equivoquemos, México no necesita más de lo mismo que representa el PRI”, dijo el dirigente partidista.

En ese tenor, como aspirante presidencial, José Antonio Meade se convierte en todo un reto tanto para Ricardo Anaya como para el Frente por México, apuntó el analista Mario Fernández. En su cuenta de Twitter, este académico egresado de Harvard consideró que “un técnico del ITAM y Yale, líder del sector hacendario, católico practicante” como Meade, es el “retrato aspiracional del votante liberal conservador del PAN”.

Un candidato sin partido

Formalmente, el exsecretario de Hacienda no está afiliado al Partido Revolucionario Institucional, colectivo que en agosto pasado modificó sus estatutos para permitir que un personaje externo pudiera ser candidato de la formación. Así, José Antonio Meade podría convertirse en el primer ciudadano sin militancia previa que contiende a la presidencia en representación del tricolor, un partido fundado en 1929 que adquirió su actual nombre en el año 1946 del siglo pasado.

Meade Kuribreña argumentó el lunes que llevaba a cabo su registro como precandidato del PRI a la presidencia “tras 20 años de servir a mi país de manera ininterrumpida, con integridad y honradez”.

Pese a no ser uno de sus militantes, los priistas le acogieron con gusto, al menos eso fue lo que manifestaron Lorena Martínez, dirigente del Organismo nacional de mujeres del PRI; Hilda Flores Escalera, líder de la Red de jóvenes por México; y  Carlos Aceves del Olmo, titular de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Nacido en la Ciudad de México hace 48 años, José Antonio Meade no es del todo ajeno a la política partidista, su padre, Dionisio Alfredo Meade y García fue diputado federal por el PRI entre 1997 y el año 2000.