revista
Suscripciones Media Kit

Síguenos

Ideas insuficientes

Los candidatos se olvidan de los salarios y el empleo formal

Las malas condiciones del mercado laboral y los bajos salarios son dos de los problemas más importantes del empleo en México. Los presidenciables han evitado dar ideas concretas para reducir la informalidad laboral y mejorar los salarios.

21-05-2018, 4:34:27 PM
debate-presidencial-2018

Los cuatro candidatos a la presidencia de México han dejado de lado las propuestas para atacar al precario mercado laboral que tiene el país, en donde 56.69% de los trabajadores labora en la informalidad.

Tanto en sus plataformas de gobierno como en el segundo debate, los presidenciables han evitado dar ideas concretas para reducir la informalidad y mejorar los salarios.

De los 52.88 millones de personas ocupadas, tanto en el sector formal como informal, 8.65 millones ganan hasta un salario mínimo al mes, un máximo desde que se cuenta con información, de acuerdo con datos del INEGI actualizadas al primer trimestre de este año.

Mientras que 25 millones, es decir 47.30% del total, gana entre más de uno y hasta tres salarios mínimos, es decir, entre 2,695 a 8,085 pesos mensuales.

Leer: Este es el salario que gana la mitad de los mexicanos

“En general hay una gran ausencia de cómo enfrentar de manera integral la precarización del mercado laboral, porque ésta obedece tanto al tema del salario mínimo, pero también a que los buenos salarios han venido a la baja durante los últimos 10 años”, comentó el director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, al margen del seminario ‘México 2018: La Responsabilidad del Porvenir – La Política y su Compromiso con el Desarrollo’.

Las cifras del INEGI muestran que las personas que ganan más de tres salarios mínimos sumaban 8.98 millones, la cifra más baja desde que hay registro. Es decir los empleos con salarios más bajos han aumentado mientras que aquellos con una mejor retribución muestran una tendencia a la baja.

En el 2017, 13.48 millones de trabajadores ganaban más de tres salarios mínimos. Mientras tanto, de los empleos formales registrados en el IMSS, el 36% de estos concentra remuneraciones que van de más de uno hasta dos salarios mínimos.

En este contexto, la tasa de condiciones críticas de la ocupación, se ubicó en 15.91% en marzo de este año, en el mismo mes del 2017 fue de 14.08%. Esta tasa hace referencia a las personas que trabajan menos de 35 horas a la semana por razones ajenas a sus decisiones, más las que trabajan más de 35 horas pero con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y las que laboran más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos.

En este tema, las plataformas de gobierno de los candidatos Ricardo Anaya del Frente por México; Andrés Manuel López Obrador de la coalición Juntos Haremos Historia y la del candidato independiente Jaime Rodríguez ‘El Bronco’, coinciden en que se debe elevar el salario mínimo gradualmente por arriba de la línea de bienestar que establece el Coneval y que al cierre de abril fue de 97.36 pesos diarios, esto es, 2,969.41 pesos mensuales.

Por otro lado, destaca que las prácticas de contratación laboral como el outsourcing también han contribuido a la precarización del mercado laboral ya que varias empresas optan por este régimen para evitar el pago de seguridad social a sus empleados, lo que va en contra de los intereses de los trabajadores.

“Lo que habría que evaluar es hasta qué punto la reforma laboral permite esta parte del outsourcing, donde no hay atención adecuada para garantizar que los trabajadores tengan acceso a todas las prestaciones de ley”, dijo De la Cruz.

Agregó que la precarización del mercado también refleja la precarización de las empresas, ya que aproximadamente el 95% de ellas está en la informalidad porque el marco legal, la inseguridad el aparato fiscal, la falta de financiamiento y la competencia desleal los ha sacado de la formalidad, “es un elemento que atenta contra la estabilidad social del país”.

Adicionalmente, en el segundo debate, los candidatos a la presidencia evitaron dar propuestas concretas sobre cómo aumentar la inversión.

“No hubo más que algún elemento que sirvió más de ataque. ¿Por qué era importante esto? Porque sin inversión no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleos y el empleo y los salarios han sido tratados como si con presupuesto público se pudiera solucionar, disminuyendo impuestos o redireccionando partidas presupuestales”, comentó De la Cruz.

Esto a pesar de que el tema de la inversión era uno de los temas centrales del debate.

En los últimos 20 años la economía mexicana ha crecido a un promedio anual de 2.7%. Mientras que al cierre del 2017 la Inversión Fija Bruta como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), esto es, la capacidad productiva representó 20.5% como proporción del PIB al cierre del 2017, un mínimo desde 2005, según datos del INEGI. Esta proporción debería de ser de por lo menos 25% para apuntalar el crecimiento de la economía de una manera sustentable.