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Economía

Solo la ayuda de los países ricos sacará de la crisis a las naciones pobres ¿Lo harán?

28-07-2021, 6:10:00 AM Por:
Pobreza y riqueza
© Especial

No solo se requieren miles de millones de vacunas, los países ricos tienen que acordar la condonación de deuda para que los emergentes superen la crisis.

Las economías emergentes (excepto China, que en los hechos ha dejado de ser un mercado emergente), junto con los países de bajos ingresos, necesitan hoy más que nunca de la ayuda internacional encabezada por las grandes potencias, para salir de la crisis generada por la pandemia. De lo contrario, es muy probable que los estragos sigan por muchos años, con crisis recurrentes y bajo nivel de crecimiento.

Grupos de especialistas avalados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial coinciden en señalar que la ayuda internacional será determinante, sobre todo de las naciones que más tienen.

Pero no se trata de declaraciones al aire sin sustento alguno. Estos especialistas, junto con los organismos que los respaldan, ponen cifras y datos al apoyo que requieren muchos países en una situación que, virtualmente, es una economía en guerra.

Apoyo monetario sin precedentes y prioritario

Es prioridad garantizar que las economías con limitaciones financieras mantengan el acceso a la liquidez internacional. Los bancos centrales deberían comunicar claramente las perspectivas de la política monetaria y evitar que los temores a la inflación provoquen un endurecimiento rápido de las condiciones financieras.

Es necesario al menos una cantidad equivalente a 650 mil millones de dólares en derechos especiales de giro (DEG), de los cuáles 250 mil millones deben dirigirse directamente a las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Urge que la comunidad internacional lo concrete rápidamente a fin de proporcionar reservas de liquidez a los países y ayudarlos a atender necesidades de gasto esenciales.

Además, es indispensable redoblar esfuerzos y negociaciones para lograr un gran acuerdo internacional que lleve a la reestructuración de la deuda para los países cuyo nivel de deuda ya es insostenible, sólo así podrá garantizarse su desarrollo.

Vacunas, millones y millones de vacunas

El proceso de vacunación en el mundo en desarrollo y en los países de muy bajos recursos no avanza como debería. Eso es una mala noticia para todo el planeta porque dichas naciones no pueden vivir aislados.

Las cifras oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo dicen todo respecto al enorme reto en el proceso de inmunización mediante vacunas que tienen no sólo las naciones emergentes y de bajos recursos, sino el mundo entero.

Así, cerca del 40% de la población en las economías avanzadas ha recibido la vacunación completa, mientras que en las economías de mercados emergentes y de muy bajos ingresos es de sólo 11%. El reto es mayúsculo.

De esta manera, se necesita que los países con superávits de vacunas compartan por lo menos 1,000 millones de dosis de vacunas en este 2021 y posiblemente una cantidad muy similar el año siguiente. Sin considerar que los fabricantes de vacunas deben priorizar la entrega a los países de ingreso bajo y mediano-bajo.

Otras medidas

Muchas son las medidas y recomendaciones que deben seguir las naciones desarrolladas y en desarrollo para salir de esta crisis que, por allá de febrero del año pasado, se esperaba fuera de unos cuantos meses, pero que en algunas naciones puede durar años.

Por ejemplo, los bancos centrales deberán evitar un endurecimiento prematuro de las políticas en respuesta a presiones inflacionarias transitorias, pero también deben estar preparados para actuar con celeridad si las expectativas de inflación muestran señales de desanclaje.

Las economías de mercados emergentes, por su parte, también deberán prepararse para un posible endurecimiento de las condiciones financieras externas, prolongando los vencimientos de las deudas cuando sea posible y limitando la acumulación de deuda en moneda extranjera sin cobertura.

No hay nada garantizado

Es un hecho que se ha mencionado mucho pero no puede soslayarse: La recuperación no está garantizada mientras no se haya vencido la pandemia a nivel mundial. En este sentido, la colaboración internacional ya no es una opción, sino una obligación.

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