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Economía

Rebrotes de Covid agudizan crisis de suministro, y Santa lidiará para entregar regalos

28-10-2021, 6:15:00 AM Por:
Suministro contenedores
© Depositphotos

Países asiáticos enfrentan problemas de producción, y muchos contenedores podrían no llegar a tiempo para el inicio de la temporada de mayor consumo y demanda en Occidente.

La perspectiva de suministro de todo tipo de productos y mercancías son negativas para los próximos meses. A la crisis por falta de chips se suma la del cierre de fábricas por brotes de Covid-19 en China y otras naciones asiáticas. Esa región, como sabemos, es la fábrica del mundo. Sin considerar los problemas en el sector energético.

Por lo tanto, es muy probable que se presente ahora, o ya esté en marcha, una crisis de suministro, Muchos contenedores provenientes de la región no llegarán, o lo harán muy desfasados para la temporada navideña en Occidente, debido a los problemas en las cadenas productivas y de logística, que en los hechos ya se hicieron uno solo.

Todo indica que este año Santa Claus deberá madrugar para comprar los regalos que le pidan, o no podrá entregar muchos de ellos porque, simple y sencillamente, no habrá inventarios suficientes.

Lo anterior poco a poco se convierte en algo más que una expectativa para tomar forma de realidad; en los últimos días empresas del tamaño de Apple, Puma, Nike, Urban Outfitters y Abercrombie & Fitch, que son algunas de las que más venden en la temporada navideña, han advertido sobre la crisis de suministro. Aunque los productos que en estos momentos tienen dificultad para ser surtidos son muchos, van desde juguetes hasta fertilizantes.

Por ejemplo, muchas fábricas en Vietnam, el gran proveedor global de la industria del calzado, han cerrado debido a los rebrotes de Covid-19.

La situación se torna más compleja en ese país porque aquellas que no han cerrado trabajan a media capacidad o menos, debido a la falta de mano de obra. Muchos trabajadores han dejado de laborar por iniciativa propia ante el miedo a contagiarse.

Analistas en Europa señalaron este miércoles que la situación podría normalizarse hasta mediados de 2022. Por lo tanto, los contenedores con productos para la temporada navideña tendrían problemas para llegar a su destino final, y en esta ocasión no sería por el cierre de las vías marítimas.

De acuerdo con los datos, un contenedor tarda un promedio de tres semanas en llegar a su destino final desde que empiezan a embarcar los cientos o miles de productos que transporta. Con fábricas cerradas o trabajando a media máquina, es difícil que las compañías navieras despachen contenedores medio vacíos, los costos que deberían absorber simple y sencillamente no los soportan ni siquiera los grandes gigantes comerciales.

Inventarios a la baja y costos al alza

Varios son los ejemplos corporativos que ya alarman en el mundo. Por ejemplo, Nike enfrenta una crisis de suministro de sus productos debido al cierre de fábricas en Asia, especialmente en Vietnam. La compañía maquila solo en esa nación el 51 por ciento de sus unidades de calzado y el 30 por ciento de las prendas de vestir que vende en el planeta. Desde hace semanas la empresa advierte sobre la posibilidad de contar incluso con producción cero proveniente de Asia para finales del año, por los problemas en las cadenas de suministro.

Sólo en Vietnam las fábricas registran una capacidad operativa de entre 60 y 70 por ciento, con tendencia a la baja. Algunas empresas han trasladado sus pedidos a China, pero con aumentos de costos.

Como consecuencia, China y varios países de la región significan en estos momentos algunos de los problemas financieros que más impactan en las compañías, tales como tarifas altas, falta de capacidad, congestión portuaria y una situación de mercado muy difícil por mayores gastos de producción ante el aumento en costos de fletes.

Pero quizás ni siquiera lo más grave sea la crisis de suministro de productos altamente demandados en la temporada navideña, especialmente en occidente, sino el hecho de que esta crisis de suministro ha empezado a pegar también en el sector de alimentos.

Según el más reciente reporte de la FAO, su índice de precios de alimentos básicos ofrece datos más que preocupantes. Solo en septiembre el precio del azúcar aumentó 53 por ciento y el de la carne lo hizo en 25 por ciento a nivel global, por la crisis en los suministros de estos productos.

Los bienes intermedios de la industria de China, los proveedores asiáticos de microchips, el textil procedente de Vietnam o la gasolina en Reino Unido y los alimentos en varias partes del mundo, son pruebas de que hay una crisis de suministro, cuando falta muy poco para el inicio de la época de mayor consumo en la parte occidental del planeta, y cuando a este 2021 le quedan solamente ocho semanas de vida.

¿Cómo y cuándo se normalizará la situación?

Las expectativas no son positivas, según un análisis de Goldman Sachs la “normalización” de la situación difícilmente llegará antes de mediados del año siguiente. Incluso ahora mismo en Estados Unidos también hay problemas en las cadenas de suministro debido al contexto externo, todo impacta en todo. Los economistas del banco consideran que en estos momentos hay alrededor de 30 millones de toneladas de carga esperando fuera de los puertos de Estados Unidos, que pueden no llegar antes del inicio de la temporada navideña.

Para los analistas deben existir tres condiciones para que las cadenas de suministro se “normalicen” y eso no sucederá pronto:

1) Mejora en la oferta global de semiconductores impulsada por la reactivación de las fábricas y la ampliación de la capacidad de producción; lo primero sucederá alrededor de la segunda mitad de 2022 y lo segundo, a lo largo de 2023.

2) Incremento en la mano de obra, cuya recuperación se producirá entre finales de este año y la primera mitad de 2022

3) Disminución de la congestión portuaria en el mundo, que a su vez ha sido fomentada por la falta de semiconductores, entre otras cosas. Un problema que se extenderá hasta la segunda mitad del próximo año.

Por si faltara un ingrediente, el efecto claro e inevitable de todo esto será el incremento en los precios de los productos que sí estén disponibles.

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