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Economía

¿Podremos crecer 5% en 2022, como dice el presidente?

10-09-2021, 9:01:40 AM Por:
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El optimismo es bueno para un país en general, pero en economía "juegan" muchos más factores y los riesgos no se han disipado.

Hace unos días, en sus Criterios de Política Económica para 2022 presentados al Congreso mexicano, documento base para la elaboración del presupuesto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) fijó como objetivo de crecimiento para el año siguiente una tasa de 4.1 por ciento.

Sin embargo, ayer mismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue más optimista y dijo que su expectativa consiste en un PIB de 5 por ciento para el año siguiente.

Pero organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como prácticamente todas las casas de análisis de México y del mundo, coinciden en que la tasa del PIB máxima de nuestro país para el año entrante será de 2.5 por ciento.

Es decir, la SHCP fijó un objetivo que es 1.6 puntos arriba de la tasa máxima que estima el mercado, mientras que el primer mandatario del país “dobló” la apuesta, es decir, espera que crezcamos dos veces más de lo que esperan los analistas.

Lamentablemente estamos en un periodo de expectativas que muchas ocasiones parecen “cuentas alegres”, pero no debemos olvidar que la economía mexicana depende de muchos factores, más allá de buenas voluntades.

¿Podremos crecer al 5% o, cuando menos podremos crecer al 4.1 % que estima la SHCP? Es complicado saberlo desde luego, lo que sí es un hecho es que en gran medida dependerá del mundo, no sólo de nosotros.

EU será determinante, como siempre

El papel de la economía de Estados Unidos y su influencia en la nuestra es y será determinante, no se podría entender de otra manera.

Este año el “rebote espectacular” de dicha economía es el factor decisivo para un “rebote importante” en la economía nacional, no se puede negar. Cuando a Estados Unidos le va bien, a México le va muy bien. Cuando a Estados Unidos le va mal, a México le va pésimo, es una ley casi escrita, al menos en el último medio siglo. En 1994 con el entonces Tratado de Libre Comercio (TLC), ambas naciones unieron sus destinos, sólo que en dicho “matrimonio” una de las partes es la que marca la pauta, y la otra la sigue.

Según el FMI, en 2022 la economía estadounidense tendrá una tasa de crecimiento de 2.5 por ciento. De confirmarse, este incremento del PIB en ese país, este habría caído cuando menos el doble del crecimiento que registrará este año, entre 5 y 6 por ciento.

Por supuesto no es lo mismo un PIB de 2.5 por ciento en Estados Unidos, que en México, las dimensiones de las economías son abismales. Sin embargo, sería claramente sintomático en el sentido de que lo sucedido este año fue “solamente” un rebote para ambas economías, como los observados en otros periodos de graves crisis. No deja de ser importante, pero hacia el futuro toma su verdadera relevancia.

Es decir, si el FMI no se equivoca, el año próximo tanto Estados Unidos como el resto del mundo regresará a su tasa inercial de crecimiento de las últimas tres décadas, entre 2 y 2.5 por ciento como máximo. Ojalá México pueda romper dicha inercia, parece que esa es la apuesta a juzgar por la expectativa del PIB por parte de la SHCP, y no se diga de la expectativa presidencial.

Otros factores también juegan

Este miércoles el icónico índice Industrial Dow Jones de la Bolsa de Valores de Nueva York, se desplomó 2.09 por ciento, perdió 725.81 puntos, se trató de la mayor caída para este indicador desde octubre del año pasado.

La hasta ahora descontrolada variante delta del coronavirus, más algunas cifras negativas relacionadas con la economía de Estados Unidos, formaron el coctel para la caída del mercado.

No es cualquier cosa, y quien piense que esto no tiene nada que ver con la economía mexicana está rotundamente equivocado.

El equilibrio económico-financiero es hoy más frágil que nunca, los mercados financieros, los flujos de inversión financiera y el sentimiento de los inversionistas tienen mucho que decir.

Si todo, o la gran mayoría de estos factores juegan “a favor”, México podría crecer más allá del 2.5 por ciento máximo que el consenso mundial, salvo la visión hacendaria y presidencial, estiman para el PIB del país el año próximo.

De lo contrario, estaremos en problemas, no tantos como los de 2020, es decir, el mundo no espera hasta ahora un escenario como el de ese año, pero tampoco considera un repunte espectacular en el crecimiento económico.

Y sólo mencionamos un factor, pero este mundo está muy interconectado, podemos mencionar el papel del tipo de cambio, de las tasas de interés, de los commodities como el petróleo, etcétera.

Ojalá tanto la SHCP como el presidente del país tengan razón y se cumplan sus expectativas. A México le hace mucha falta crecer de manera constante y por décadas más allá del 2 o 2.5 por ciento. Sin embargo, con la fotografía actual la apuesta es muy ambiciosa.

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