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Economía

Peligran más de 3 millones de empleos formales con reforma al outsourcing

09-04-2021, 6:10:00 AM Por:
Empleo
© Reuters

Un 60% de empresas que usan los servicios del outsourcing están dispuestos a seguir contratándolos después de la reforma, pero no bajo los mismos términos.

Un despacho contable no podría subcontratar temporalmente a más contadores cuando se les junten las auditorías por hacer. Una compañía agrícola no podría contar con más jornaleros durante sus picos de producción, o cualquier empresa no podría subcontratar más vendedores durante las temporadas fuertes de ventas, si se aprueba la actual propuesta reforma para acotar el outsourcing solamente a trabajos especializados que no sean el objeto social del contratante.

La intención de la reforma es que todo el personal subcontratado trabaje directamente para el patrón con el sueldo y las prestaciones de ley. La figura del outsourcing ha sido usada por muchas empresas para evadir pagos de impuestos y cuotas de seguridad social, afectando los derechos de los trabajadores, por lo que la propuesta del Ejecutivo es acabar de una vez por todas con esta práctica y limitar la subcontratación solamente para actividades que no son inherentes a la empresa. Por ejemplo, un bufete de abogados podría seguir contando por outsourcing con los servicios de limpieza y mantenimiento para sus oficinas.

No obstante, la legislación puede provocar un efecto contrario: debilitar el empleo formal que ya existe, sobre todo en los trabajos temporales.

De los 19.7 millones de empleos registrados ante el IMSS en diciembre de 2020, un 13% son eventuales urbanos y un 1%, eventuales del campo, de acuerdo con datos del instituto.

Esos empleos, más los que se pierdan al no poder las empresas contratarlos directamente, son los que están en riesgo, afirma Héctor Márquez, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH).

Adiós al trabajo, ¿hola al autoempleo?

La AMECH, que aglutina a la mayoría de las empresas especializadas en la tercerización laboral, hizo una encuesta entre 3,500 empleadores de todo el país y de diversos sectores y se les preguntó si estarían dispuestos a seguir empleando a los cerca de 4.6 millones de trabajadores que actualmente están en el outsourcing legal, una vez que entre la reforma tal como está formulada.

Un 10% dijo que no seguiría contratando por outsourcing, por lo que cerca de 460 mil personas estarían en riesgo de perder su trabajo.

Un 90% de los empleadores piensa seguir contando con sus servicios, lo que no suena mal en principio, pero no lo harían bajo los mismos términos.

“Lo que van a hacer muchas (empresas) es decir: ‘Sí te ofrezco chamba, sí te necesito, pero te voy a contratar por honorarios o asimilado a salarios, derechos de autor’, o cualquier otro mecanismo que legalmente sea permitido, pero sin seguridad social ni ser empleados directos, es decir, serán auto empleados”, dice Héctor Márquez.

Según los resultados de la encuesta, un 60%, es decir, 2.7 millones de trabajadores en outsourcing, serían contratados por honorarios o asimilados a salarios para disminuir entre un 25 o 30% la carga patronal o los costos salariales.

De esta forma, entre los 460 mil que teóricamente se quedaría sin trabajo y los 2.7 millones que perderían sus prestaciones, la reforma al outsourcing pondría en riesgo 3.16 millones de empleos formales.

“Desafortunadamente, al no contemplarse la figura de subcontratación de empleados temporales, porque todas las empresas lo requieren, va a dar cabida a que se contraten personas siempre y cuándo se autoempleen. De por sí ya ocurre en muchos lugares, te contratan y te dicen ‘te contrato por asimilado a salarios’, y al trabajador no le queda de otra si es que quiere el trabajo”, afirma el directivo de la AMECH.

Más personas a la informalidad

Según los resultados de la encuesta, los principales sectores que no contratarán de forma directa son servicios para empresas, comercio, construcción y el campo. Pero ninguna industria se salvará y más personas pasarían a engrosar las filas de la informalidad en el país, que sin la reforma ya va ganando 30 millones (de trabajos) contra 24 millones de formales en el país.

Según la AMECH, los trabajadores temporales subcontratados a través de empresas reguladas ayudan a empresas a cumplir con un mayor volumen impulsado por ciclos de demanda estacional, requisitos de producción a corto plazo, ausencia de empleados de tiempo completo, carencia de habilidades especializadas o experiencia necesaria para un proyecto a corto plazo. Inclusive, el organismo afirma que 3 de cada 10 trabajadores temporales consiguen una plaza permanente cuando se abre.

Sin embargo, con la nueva ley, se les negaría la oportunidad de conseguir un empleo formal a las personas a través del esquema regulado.

Además, desfavorecería a las empresas que menos capacidad tienen para absorber más trabajadores permanentes, sobre todo cuando apenas empieza la recuperación económica en el país tras la pandemia de COVID-19.

“Vemos ahora que hay mucha prisa para que se implemente (la reforma) y presionar a las empresas en este momento, cuando estamos en plena recuperación y la prioridad debería ser salvar a las empresas, creo que no ayuda a nadie. Se va a hacer un ‘batidero’ entre los periodos laborales con los fiscales, al menos la vigencia debería empezar en el 2022, hacerlo a mitad de año va a generar más problemas y malas prácticas de informalidad”, critica Márquez.

De aprobarse la reforma, las empresas tendrían solo 3 meses para adaptarse a los cambios. Y posiblemente muchos trabajadores se topen con una muy mala noticia por parte de sus empleadores.

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mm Periodista. Finanzas públicas, energía, negocios, innovación y las historias que contienen.
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