Economía

Lo bueno, lo malo y lo feo de la economía mexicana en 2017

Se acaba el 2017 y algunos economistas nos cuentan lo bueno, lo malo y lo feo que ha rodeado a economía mexicana desde enero.

26-12-2017, 6:05:41 AM
economia dinero billetes, economía mexicana

Donald Trump, el presidente estadounidense, se ha erigido como la principal amenaza para la economía mexicana. Uno de los motores de crecimiento de México: el sector externo, está en juego ante la posibilidad de que Estados Unidos abandone el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), del cual dependen 80% de las exportaciones mexicanas. Por si no fuera poco, la reforma fiscal que aprobó el Senado estadounidense pondrá en mayores predicamentos a México para atraer inversiones, debido a que el impuesto corporativo en Estados Unidos, o ISR en México, pasará de 35 a 20%, frente al 35% de México. Economistas nos cuentan lo que, a su parecer, ha sido lo bueno, lo malo y lo feo en cuestión económica durante este año.

Lo bueno

Entre los factores positivos, los especialistas destacan la resiliencia de la economía mexicana y el que las finanzas públicas hayan librado, por ahora, un recorte de la calificación crediticia. “Lo bueno fue la relativa resistencia de la economía a la volatilidad financiera, al final del día todo mundo esperaba que la economía creciera menos de lo que crece ahora y eso es lo que habría que rescatar a pesar de los temores que había”, comentó desde Nueva York, Marco Oviedo, jefe de Research para América Latina de Barclays. Luego del triunfo de Trump en las elecciones presidenciales varios grupos financieros y economistas recortaron su expectativa de crecimiento económico para 2017. En enero, el consenso pronosticaba un crecimiento de 1.6% anual, mientras que la última Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado que publica el Banco de México, muestra un estimado de 2.1%. “México logró evitar una disminución en la calificación crediticia, luego de que las calificadoras nos tenían amenazados, demostró que sí era en serio la prudencia fiscal (reducción de déficit)”, dijo el jefe de estrategias de mercado de Finamex Casa de Bolsa, Guillermo Aboumrad. A inicios del 2016 la agencia calificadora Moody’s recortó el panorama crediticio de México a “negativo” desde “estable”, lo que no sucedía desde inicios de los 90 y que marcó un preámbulo a bajar la calificación, si es que Hacienda no lograba una consolidación fiscal tras el acelerado crecimiento de la deuda pública. Los recortes al gasto sirvieron para que el balance primario, es decir, la postura fiscal (ingresos menos gasto) sin incluir el costo financiero de la deuda pública y los pasivos garantizados por el gobierno federal, pasara de -1.2% como proporción del PIB en 2015 a -0.10% en 2016. Así, Moody’s afirmó la calificación “A3” en su escala global para México a inicios de 2017, aunque mantuvo la perspectiva “negativa”. Un recorte en la calificación crediticia implica mayores costos de financiamiento para un país. “Lo bueno es la reactivación del sector externo. A pesar de la incertidumbre por Trump, las exportaciones volvieron a crecer a doble dígito, en especial las que van a Estados Unidos y sobre todo en el sector automotriz”, comentó el subdirector de análisis económico de CI Banco, James Salazar. En los primeros 10 meses del año, las exportaciones totales aumentaron 9.7% anual, mientras que las automotrices crecieron a una tasa de 12.1% anual. En tanto que a Estados Unidos avanzaron 7.8%. Lo que se compara con una caída de -3.8, -3.1 y -1.9% respectivamente, en el mismo lapso de 2016.

Lo malo

En este año, el acelerado aumento en los precios al consumidor y la caída en la inversión pública fueron señalados por los economistas como lo feo de la actividad económica. “A pesar de que los choques (inflacionarios) se pronosticaban como temporales, ha habido otros que han mandado a la inflación a niveles históricamente altos. Nos hemos tardado en ver estabilidad, dijo Oviedo quien espera que la inflación descienda por debajo de 4% alrededor de mayo del próximo año. En enero la inflación subió a 4.72%, tras haber cerrado el 2016 en 3.36%, y de ahí continuó con alzas importantes. En agosto aumentó 6.66%, la mayor tasa desde mayo de 2001. El alza en el precio de la gasolina en enero pasado fue el detonante para que la inflación acumulada por la depreciación del peso frente al dólar se disparara. Para Aboumrad, si bien Hacienda evitó la baja en la calificación crediticia, esto lo consiguió a costa de recortes en la inversión. “Los recortes al gasto se localizaron en el gasto de inversión pública, la cual ha estado en picada y en donde más es evidente es en Pemex, lo que ha dado como resultado la caída en la producción petrolera y en la capacidad de refinación”, dijo el directivo de Finamex, agregó que, ante este escenario, México depende cada vez más de la importación de gasolinas. La inversión física del sector público acumula una caída de 24.6% en los primeros 10 meses del año, tras cerrar el 2016 con una baja de 8.3%, de acuerdo con datos de Hacienda. En esta misma tendencia, la producción petrolera se encamina a cerrar el año en menos de 2 millones de barriles diarios, su peor nivel desde que existen datos para este indicador. En tanto que la refinación de gasolinas apunta a finalizar el 2017, en mínimos de 17 años. James Salazar coincide en que lo malo ha sido la caída de la inversión pública, mientras que la inversión privada también ha tenido un mal comportamiento como consecuencia de la incertidumbre que ha creado Trump entorno a la renegociación del TLCAN, lo que lleva a los inversionistas a detener sus planes de inversión.

Lo feo

“La inversión pública y en particular Pemex ahora dependen de la inversión privada, en un contexto en que Trump amenaza con terminar el TLCAN, y la falta de espacio fiscal hace que podamos dar una respuesta a la reforma fiscal de Estados Unidos, lo que afectaría la inversión privada cuando más la necesitas”, comentó Aboumrad. Explicó que el capítulo 11 del TLCAN, da protección a la Inversión Extranjera Directa (IED) en los países miembros, por lo que, si el acuerdo desaparece, los inversionistas dudarán en venir a México. Dicho artículo indica que cada una de las partes otorgará a los inversionistas de otra parte un trato no menos favorable que el que otorgue, en circunstancias similares, a sus propios inversionistas en lo referente al establecimiento, adquisición, expansión, administración, conducción, operación, venta u otra disposición de las inversiones. El TLCAN ha permitido aumentar la IED que recibe México y Estados Unidos y Canadá representan poco más del 53% del total de esta. “Lo feo es toda esta incertidumbre con la que han trabajado los agentes económicos, o que influye negativamente en las decisiones sobre todo por el factor Trump, lidiar con alguien que te puede cambiar las reglas del juego en cualquier momento”, comentó Salazar. Para Marco Oviedo, lo feo de la economía, han sido los escándalos de corrupción y el incremento en el crimen. En 2016 se cometieron 31.1 millones de delitos asociados a 24.2 millones de víctimas. Mientras que la tasa de incidencia delictiva por cada 100,000 habitantes pasó a 37,017 el año pasado desde 35,497 del 2015, de acuerdo con datos del INEGI.

También podría interesarte:

Comentarios