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Economía

La pandemia devastó Latinoamérica, pero habría sido peor sin la ayuda de los gobiernos

05-03-2021, 6:15:00 AM Por:
América Latina coronavirus
© Especial

Los gobiernos de la región implementaron 263 medidas de protección social de emergencia que alcanzaron al 49.4% de la población.

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) emitió su informe anual sobre el panorama social de la región, correspondiente al año pasado. El informe denominado “Panorama Social de América Latina 2020” es devastador en cuanto al señalamiento de los efectos que la pandemia tuvo, medido por el aumento de los niveles de pobreza y pobreza extrema no queda más concluir que América Latina fue literalmente arruinada por el fenómeno y provocó retrocesos de décadas.

La devastación en cifras

De acuerdo con el informe de la CEPAL, como consecuencia de la fuerte recesión económica en Latinoamérica tras la pandemia, la pobreza en la región alcanza a un 33.7% de la población y un 12.5% está en pobreza extrema. Tenemos que en total 209 millones de latinoamericanos se ubicaron en situación de pobreza el año pasado, un incremento de 22 millones respecto al año 2019. De las 209 millones de personas en pobreza, 78 millones se ubican en pobreza extrema, rubro que registró un incremento de 8 millones respecto a lo que se observaba un año antes de la pandemia.

Asimismo, las brechas entre los grupos de población se mantienen e incluso parece que se profundizan; es así como la pobreza es notoriamente mayor en las áreas rurales de Latinoamérica, entre niños, niñas y adolescentes, indígenas, afrodescendientes y entre la población con menores niveles educativos.

Los efectos adversos de la pandemia, señala la CEPAL, son más notorios entre las personas que pertenecen a los estratos de ingresos bajos y medio-bajos; de acuerdo con el organismo se estima que en 2020 unos 491 millones de latinoamericanos vivían con ingresos hasta 3 veces por encima de la línea de pobreza.

Otra consecuencia negativa más consistió en el hecho de que alrededor de 59 millones de habitantes de la región que en 2019 se ubicaban en los estratos de clase media, experimentaron un proceso de movilidad económica descendente.

Aunque no hay cifras definitivas, la CEPAL espera que la desigualdad del ingreso total por persona haya aumentado en 2020, por lo anterior el índice de Gini promedio se ubicaría 2.9 por ciento más alto que el registrado en 2019. (El coeficiente Gini es el método más utilizado para medir la desigualdad salarial).

En materia laboral, las cifras no son menos desfavorables, el mercado latinoamericano fue igualmente devastado. La CEPAL advierte sobre una caída generalizada del empleo, que afecta con mayor intensidad a las mujeres, trabajadoras y trabajadores informales, así como a jóvenes y migrantes.

Asistencialismo ayudó, pero es insuficiente

La CEPAL reconoce las medidas implementadas por los gobiernos de la región para transferir ingresos de emergencia a los hogares, especialmente los más afectados; el organismo señala que sin estas medidas el aumento de los niveles de pobreza y pobreza extrema sería todavía mayor.

En total, los gobiernos de la región implementaron 263 medidas de protección social de emergencia que alcanzaron al 49.4% de la población, equivalente a 84 millones de hogares o bien 326 millones de latinoamericanos. Sin esas medidas, la incidencia de la pobreza extrema, según la CEPAL, habría alcanzado niveles de 15.8 por ciento y la pobreza hubiera llegado hasta el 37.2 por ciento del total de la población en la región.

Pero las medidas son insuficientes. La CEPAL pide a los gobiernos latinoamericanos en su informe a garantizar la protección social universal como pilar central del estado de bienestar, además, señala que en el corto plazo es necesario implementar o continuar con las transferencia de emergencia a los hogares, mientras que en el mediano y largo plazo de debe avanzar hacia un ingreso básico universal priorizando a familias con niños, niñas y adolescentes, así como apostar por sistemas universales, integrales y sostenibles de protección social incrementando su cobertura.

La crisis será larga, incertidumbre es la constante

La CEPAL es contundente al señalar el momento que vive Latinoamérica y las expectativas de recuperación que tenemos los habitantes de la región. Precisamente por la rotundidad es preferible consignar tal cual lo dicho por el organismo regional.

“Se vive un momento de elevada incertidumbre, en el que aún no están delineadas ni la forma ni la velocidad de la salida. De lo que no cabe duda es de que los costos de la desigualdad se han vuelto insostenibles y de que es necesario reconstruir con igualdad y sostenibilidad, apuntando a la creación de un verdadero Estado de bienestar, tarea largamente postergada en la región”.

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