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Economía

Gas Bienestar: Un mes de vida bajo la “tormenta perfecta” de los precios energéticos globales

27-09-2021, 6:10:00 AM Por:
Gas Bienestar
© Gas Bienestar

La empresa del gobierno registra un aumento de 5% mensual en sus precios y su gas no es el más barato, debido a condiciones de oferta, demanda y geopolítica.

Esta semana cumple un mes de operaciones la empresa paraestatal Gas Bienestar, creada para ofrecer “precios justos” del producto a la población y “generar orden” en el mercado ya que, según las autoridades, había desorden y abusos por parte de las empresas que operan ahí.

En realidad, en estos 30 días, con todo y los topes al precio que también se implementaron, el incremento en el costo del energético no se ha podido detener. Esos precios “justos” de los que se hablaban son, en los hechos, muy parecidos o, en algunos casos, superiores a los que se ofrecen en la competencia de Gas Bienestar.

La causa es una: si quisiéramos definir la situación global del mercado energético, y especialmente del gas, podríamos utilizar un dicho muy mexicano: “el horno no está para bollos“.

Gas Bienestar, un competidor más; sube 5% mensual

La llegada de Gas Bienestar ha significado sólo el arribo de un competidor más al mercado mexicano en las partes del país donde se encuentra presente porque hay que recordar que no está en todo México.

Especialmente, en las zonas de la capital mexicana en donde tiene operaciones, ofrece el producto en condiciones muy similares a la competencia, y según fuentes periodísticas en algunos casos ya con precios superiores.

Para esta semana, la de los primeros 30 días de operaciones de Gas Bienestar en la Ciudad de México, el precio por kilo al que venderá la empresa paraestatal se ubicará en alrededor de 21 pesos para cilindros de 10, 20 y 30 kilogramos.

Pero algunas compañías incluso lo venderán en 19 pesos el kilo, todo dentro del tope de 23.74 pesos que fijó la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para esta semana.

Así, los márgenes “exagerados” de los que se acusó a las empresas gaseras en su momento de obtener por la venta del producto, puede que no lo sean tanto.

Si consideramos que al inicio de operaciones de Gas Bienestar la empresa vendió el kilo a 20 pesos y esta semana lo venderá en 21 pesos, tenemos un incremento mensual de 5 por ciento, 60 por ciento anualizado.

Si bien jamás se dijo que el precio del gas no iba a subir, es un hecho que este producto tiene presiones en precios y costos incluso para la paraestatal, que prometió “precios justos”.

Lo que sucede es que los mercados no saben de justicia, sino de condiciones de producción, de costos, de oferta y demanda, así como de geopolítica y geoeconomía. Especialmente, en un mundo globalizado, se quiera o no.

Europa, devastada por doble crisis

Un dato lo dice todo: en el servicio holandés de transferencia de títulos, el precio del gas natural subió en un año de 16 a 75 euros la hora, 368 por ciento. Esto lo pagan al final del día los consumidores, inevitablemente.

Algunos análisis señalan que Europa especialmente vive dos crisis: la devastación económica generada por la pandemia del Covid, y la que está provocando el desmesurado aumento de los precios de los energéticos, especialmente el gas y con él, la electricidad; ya que para generarla el insumo básico es el primero.

España, Francia, Italia, Reino Unido, Suiza, Suecia, Alemania, Croacia, y toda Europa en general, es sacudida por el aumento del precio del gas a niveles nunca vistos.

Si bien Europa ha dado pasos para disminuir su dependencia de energías a base de carbón, aún no son suficientes para disminuir los efectos que hoy tiene en su economía.

En España, por ejemplo, el precio de la electricidad se ha incrementado 110 por ciento en un año, mientras que el gas subió 145 por ciento. Hay incrementos muy similares en otros países y los gobiernos han implementado medidas para disminuir el descontento popular, pero son a todas luces son insuficientes.

¿Y por qué se ha disparado el costo de los energéticos?

Para explicarlo rápido, hay una especie de “tormenta perfecta” en este sector.

Aumento inusual de la demanda por el desconfinamiento, interrupción de las cadenas de producción en muchos proveedores de la industria y hasta algunos factores geoestratégicos y geopolíticos como lo que algunos analistas llaman una “sospechosa e inexplicable” disminución de la producción de gas proveniente de Rusia, justo en momentos clave como los actuales. Dicha reducción buscaría aumentar la influencia económica del Kremlin en esta parte del mundo.

Estamos frente a una gran crisis mundial energética. Por lo tanto, ese aumento de 5 por ciento mensual y 60 por ciento anual que pagaron los usuarios de Gas Bienestar es apenas un pequeño reflejo de lo que sucede en el mundo.

De acuerdo con el prontuario Estadístico de Gas Natural de la Secretaría de Energía, el año pasado nuestro país importó el 90 por ciento del combustible consumido dentro del país.

Esto se refiere al consumo nacional doméstico e industrial, sin considerar el que requiere Pemex.

Con cifras así, no hay forma de evitar ajustes en el precio del y el concepto de “precio justo” es muy relativo según las condiciones de los mercados.

Lamentablemente lo que no se explica a la gente es que estamos frente a un producto con altas variaciones en estos momentos y sujeto a vaivenes globales de diferente origen, en lugar de justificar estos incrementos con la “voracidad” de las empresas o del mercado

Hoy dia en los mercados energéticos hay una tormenta global, que al parecer no se disipará pronto.

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