Economía

Estos son los saldos de la batalla comercial entre China y EU

Una guerra comercial a gran escala podría desestabilizar los lazos comerciales entre Estados Unidos y China, un componente importante de la economía mundial.

04-04-2018, 6:40:16 PM
china estados unidos

La batalla comercial entre Estados Unidos y China no ha terminado. La imposición mutua de aranceles prende los focos de alerta entre los productores de ambos países, mientras algunos países de Latinoamérica se frotan las manos por los beneficios que podrían alcanzar. Estos son los saldos de la disputa.

Donald Trump negó que las represalias equivalgan a una guerra comercial.No estamos en una guerra comercial con China, esa guerra se perdió hace muchos años por las personas tontas o incompetentes que representaban a Estados Unidos”, tuiteó el mandatario temprano este miércoles.

No obstante, los inversores se preguntaron hasta dónde podría escalar una de las peores disputas comerciales en años.

Ayer, Donald Trump anunció la imposición de aranceles del 25 por ciento para cerca de 1,300 productos industriales provenientes de China, de tecnología, transporte y medicina para obligar a un cambio en las políticas de propiedad intelectual de Pekín.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) presentó una lista que representa unos 50,000 millones de dólares de importaciones anuales que podrían golpear cadenas de suministro de varias manufactureras estadounidenses. La lista abarca desde productos químicos hasta televisores, vehículos motorizados y componentes electrónicos.

De manera previa, China impuso aranceles sobre frutas, nueces, carne de cerdo y vino estadounidenses por valor de 3,000 millones de dólares, mientras que, hoy, la nación asiática contestó con con la imposición de aranceles a productos chinos por valor de 50,000 millones de dólares, aprobando una lista de gravámenes similares a importaciones estadounidenses claves como soja, aviones, autos, carne y productos químicos.

La rapidez con la que está escalando el pulso entre Washington y Pekín -China tardó menos de 11 horas en responder con las mismas medidas- provocó una abrupta liquidación de los mercados bursátiles y de materias primas globales.

La USTR dijo que las políticas del gigante asiático “refuerzan la intención declarada de China de apoderarse del liderazgo económico en tecnología avanzada como se establece en sus planes industriales, como ‘Made in China 2025′”.

China niega que sus leyes demanden transferencias de tecnología y ha amenazado con sanciones comerciales que podrían impactar a la soja, los aviones o el equipamiento pesado de producción estadounidense. La disputa hace temer una guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Una guerra comercial a gran escala podría desestabilizar los lazos comerciales entre Estados Unidos y China, un componente importante de la economía mundial.

El anuncio de China golpeó al sector agrícola de Estados Unidos y las acciones de las empresas exportadoras tuvieron una jornada volátil.

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Riesgos comerciales

“Se daba por hecho que China no respondería de manera muy agresiva y evitaría una escalada de las tensiones. La respuesta de China es una sorpresa para algunas personas”, dijo Julian Evans-Pritchard, analista de Capital Economics, destacando que ninguna de las partes ha pedido aún la entrada en vigor de los aranceles.

A diferencia del listado de Washington, que tiene muchos productos industriales poco conocidos, el de China incluye exportaciones referenciales estadounidenses, como la soja, la carne de vacuno congelada, el algodón y otras materias primas agrícolas procedentes de estados como Iowa o Texas, que votaron por Trump en la elección presidencial del 2016.

Entre los productos de fabricación estadounidense que podrían ser gravados con aranceles porChina destacan los autos eléctricos de Tesla, los modelos Lincoln de Ford, los aviones Gulfstream de General Dynamics y el güisqui Jack Daniel’s de Brown-Forman Corp, según la lista de Pekín.

Si bien Washington apuntó contra productos que se benefician de la política industrial china, incluida su iniciativa “Hecho en China 2025” para reemplazar las importaciones tecnológicas avanzadas con productos locales, Pekín parece buscar un daño político.

Por ejemplo, el tabaco y el güisqui son producidos en Kentucky, el estado del líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell.

“Es más un juego de riesgo calculado, dejando claro cuál sería el costo, con la esperanza de que ambas partes puedan llegar a un acuerdo y no llegue a aplicarse ninguno de estos aranceles”, comentó Evans-Pritchard.

Beneficiados de la pelea

La decisión de China de imponer aranceles a los productos agrícolas de Estados Unidos hizo que la prima de la soja de Brasil subiera a máximos históricos por las expectativas de una mayor demanda para exportación, pero operadores y analistas advirtieron que América Latina no podría reemplazar toda la producción estadounidense.

La medida elevó la probabilidad de que China intente cambiar gran parte de sus proveedores agrícolas de Estados Unidos por los de la región, que podrían ser beneficiarios inesperados de las políticas de Trump.

Las ya altas primas para la soja brasileña frente a los precios de Chicago treparon un 37 por ciento en respuesta a las medidas, su mayor alza diaria desde enero del 2017.

“Nunca he visto una prima tan alta en la historia, esto de alguna manera compensará con creces el desastre en (el mercado de) Chicago”, dijo Aedson Pereira, analista de IEG-FNP, una subsidiaria de Informa Economics.

Los contratos de futuros de soja de Chicago para entrega en mayo cayeron un 2 por ciento a unos 10.15 dólares por bushel, recuperándose de un desplome previo de un 5 por ciento.

Pero América Latina no produce lo suficiente para compensar por completo la producción de Estados Unidos, y eso puede ayudar a que China y Estados Unidos resuelvan la disputa, según Pereira y otros analistas.

Brasil ya vende aproximadamente el 75 por ciento de sus exportaciones de soja a China y, dado el aumento de la demanda interna, es poco probable que pueda conseguir mucho más para vender en el extranjero.

“Incluso si Brasil vende todo su volumen de exportación a China, el país asiático no alcanzará los 30 millones de toneladas”, dijo un analista radicado en Brasil, que no quiso ser identificado porque no estaba autorizado a hablar con los medios.

El otro gran productor sudamericano, Argentina, ya envió casi el 90 por ciento de sus 7.3 millones de toneladas de soja a China el año pasado, mientras que Paraguay -un proveedor más pequeño- no tiene relaciones diplomáticas con China.

¿Reconciliación con China?

Estados Unidos expresó el miércoles su voluntad de negociar una solución a una escalada comercial con China, luego de que Pekín tomó rápidas represalias por los aranceles estadounidenses a productos chinos, pero el embajador del país asiático dijo que “se necesitan dos para bailar tango”.

Cuando se le preguntó si los aranceles estadounidenses podrían no entrar en vigencia y ser una táctica de negociación, el principal asesor económico de Trump, Larry Kudlow, dijo a los periodistas: “Sí, es posible. Es parte del proceso”. El funcionario calificó los anuncios de ambos países como propuestas de apertura.

Más tarde, Kudlow dijo a Fox News Channel: “No creo que sea una guerra comercial. Creo que habrán intensas negociaciones”.

Cui Tiankai, embajador de China en Estados Unidos, tuvo una reunión de una hora en el Departamento de Estado en Washington con el secretario de Estado en funciones, John Sullivan.

“Seguimos prefiriendo la negociación, pero se necesitan dos para bailar tango. Veremos qué hará Estados Unidos”, dijo el embajador tras la reunión.

Las acciones comerciales no se llevarán a cabo de inmediato. La publicación de la lista de Washington el martes comenzó un período de comentarios públicos y consultas que se espera que dure alrededor de dos meses. La fecha efectiva de los cambios en China depende de cuándo entren en vigencia los aranceles de Estados Unidos.

Con información de Reuters.

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