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Economía

Alta inflación y fin del “rebote” pueden enfriar la economía de México

12-11-2021, 6:10:00 AM Por:
Peso
© Especial

Todo indica que este año 2021 será el de mayor inflación en lo que llevamos del siglo, ¿o estamos en un proceso de estanflación más profundo?

La inflación ya se convirtió en el principal factor de preocupación para los mercados financieros y el primer riesgo para la recuperación de la economía.

El elevado nivel de precios, que ha marcado cotas no vistas durante décadas en muchos países sobre todo del mundo industrializado, además de la incertidumbre que genera el hecho de que no se sabe cuándo bajará, llevó a este indicador a estar ya considerado como el mayor riesgo para un descarrilamiento económico en este momento.

Prácticamente todos los actores económicos nacionales e internacionales han elevado sus perspectivas de inflación recientemente, lo que confirma que dicho factor ha tomado un papel estelar.

Todo indica que este año 2021 será el de mayor inflación en lo que llevamos del siglo, muchos verán niveles de crecimiento de precios que no habían visto nunca en sus vidas.

Inflación dejó muy atrás al Covid como principal factor de preocupación

Un análisis elaborado por Franklin Templeton, señala que la inflación ya es, por mucho, el factor que más preocupa en estos momentos a los participantes de los mercados, así como a todos quienes siguen de cerca la trayectoria de las economías.

La inflación rebasó durante octubre a China, como el principal elemento de cautela para los mercados, según el análisis.

China, particularmente con su gigantesca inmobiliaria Evergrande, se posiciona en el segundo sitio, aunque muy abajo del crecimiento general de precios. El siguiente factor, todavía más abajo, es una eventual burbuja de activos, seguido del Taper de la Fed (retiro de estímulos monetarios).

El Covid-19, factor que fuera el azote de la economía global el año pasado, que también provocó la mayor recesión global en nueve décadas y que estuvo a punto de causar el mayor de los colapsos económicos de no ser precisamente por la inyección de “montañas de liquidez” por parte de los bancos centrales, ha quedado relegado al quinto sitio de los factores que más preocupan a los mercados financieros y a la economía en general en estos momentos.

La política fiscal de Estados Unidos, así como varios asuntos económicos más, figuran en los últimos sitios de la lista.

La Fed se equivocó en la “transitoriedad” de la inflación

La Fed, por medio de su presidente Jerome Powell, ha dejado entrever que podría haberse equivocado en la definición de su visión sobre la tendencia de la inflación.

Los analistas consideran que la mayoría del mercado interpretó y confundió la palabra “transitoria”, con la que se refirió la Fed a la tasa de inflación a principios de este año, con “corto plazo”. Es decir, los mercados interpretaron que la Fed decía que la alta tasa de inflación sería de corto plazo, lo que ya vimos que no es correcto.

Una equivocación de tal magnitud para la Fed, o una malinterpretación de los mercados, o una combinación de ambos factores, tiene consecuencias serias, tanto así que la propia Fed tuvo que salir a aclarar que la transitoriedad no es sinónimo de corto plazo y que no sabe hasta cuándo empezará a ceder la alta inflación.

Es decir, hay un marcado factor de incertidumbre en los mercados respecto al crecimiento general de precios en las economías; más aún, existen amenazas de “descontrol inflacionario” en economías con antecedentes históricos de inflación alta e incluso hiperinflación.

México, ¿terminó el “rebote”?

Un análisis del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico A.C (IDIC), señala que la economía mexicana muestra signos de conclusión del “rebote” observado en la primera mitad del año.

Desde su perspectiva, los datos publicados recientemente por el INEGI exhiben una desaceleración en una de las principales variables del Producto Interno Bruto (PIB), el consumo, que ya registró un retroceso de 0.6 por ciento en agosto respecto al séptimo mes del año, con lo que se ligan tres meses consecutivos con declive.

En este contexto, la inflación sigue por arriba del objetivo del banco central mexicano mientras que la inversión, que es la principal herramienta para cambiar la tendencia a la baja de la economía, se encuentra en niveles inferiores a los necesarios para esperar una corrección.

El análisis concluye que, debido al contexto actual, no se prevé que el último trimestre del año pueda traer un crecimiento mayor al esperado, la debilidad estructural en el sector secundario es evidente y la contingencia sanitaria mermó la fortaleza productiva del país, a la vez que el contexto internacional reprime la cadena de suministro.

Con una inversión insuficiente y la inflación al alza, perjudicando al consumo tanto de empresas como de personas físicas, es posible que las tasas de interés suban todavía mucho más.

Queda sobre la mesa sobre si la economía mexicana está en un proceso de estanflación más profundo de lo que se pensaba. O si es inevitable que entre en este fenómeno, el que más temen los economistas, por lo complicado que resulta salir del mismo.

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