Estilo de Vida

Dos sofisticados vinos argentinos en México

En Estilohoy.com te presentamos dos exquisitas y elegantes marcas de vino argentino que deleitarán tu paladar y se convertirán en infaltables a la hora de tus comidas.

25-01-2010, 5:00:00 PM

Septima
La Bodeda Séptima de Argentina se distingue internacionalmente por la calidad y el compromiso por la mejora cualitativa de los vinos que pone a disposición del mercado internacional. El cuidado, crianza y el aporte de tecnología de última generación en la elaboración de los mostos se aprecia fácilmente en cada una de sus producciones.

En México podemos encontrar el tinto Septima Malbec. Este mosto ha ganado varios primios internacionales y fue reconocido por The Wine Enthusiast, una revista especializada de Estados Unidos, por su excelente relación precio calidad. Elaborado con uvas de la zona Alta del Río Mendoza te sorprenderá.

También en el país se comercializa con mucho éxito el Tinto Septima Cabernet Sauvignon. De un color rojo rubí intenso con un matiz caoba, es complejo y especiado, con aromas a tostado, vainilla y café. Simplemente un placer.

Por último otra distinguida alternativa es el Chardonay Semillon de color amarillo pálido. Este blanco te entrega aromas cítricos, a manzana y frutas tropicales como la piña. Una vez en la boca percibirás un sabor frutal, fresco y equilibrado. Tiene además la ventaja de que sus cualidades perduran por mucho tiempo.

Caro
El vino estrella de Bodegas Caro presenta una marcada identidad argentina liderada por el Malbec, que en todo caso no altera la elegancia y complejidad que aporta mayoritariamente el Cabernet Sauvignon.

Destaca por ser un vino tinto voluptuoso y refinado compuesto en un 25% a 35% por Malbec y un 65% a 75% de Cabernet Sauvignon. Envejecido en barricas de roble durante 14 meses, su producción de alta calidad alcanza las 4 mil cajas anuales.

Su color es un rojo púrpura de mucha profundidad que deja un exquisito aroma a frutas en la nariz, donde predominan las ciruelas y uva molida. En la boca es jugoso, dulce y de muy buena consistencia, equilibrado y agradable.

La primera cosecha de este vino único, producido en Mendoza salió a la venta a fines de 2002, tras un prolongado esfuerzo de elaboración que comenzó en 1999, año que se dedicó a la selección de los mejores productos para dar vida a este complejo y exclusivo mosto.