Estilo de Vida

Cuando actuar es una cuestión de peso

Conoce los cambios más impactantes que algunos actores tuvieron en su imagen para poder interpretar a cabalidad determinados papeles.

05-01-2011, 5:00:00 PM

Muchos son los actores que al momento de leer un guión han quedado maravillados por la historia, no obstante surge un PERO.
 
Se trata del aspecto físico, ya que en reiteradas ocasiones el personaje y el actor no tienen similitud alguna, por lo que los profesionales deben ponerse a las ordenes de personal trainers para alcanzar el físico adecuado.
 
Hoy recordamos los casos más impactantes de transformaciones de actores que debieron hacer un enorme sacrificio para poder interpretar el papel perfecto.
 


JAKE GYLLENHAAL EN PRINCE OF PERSIA



Para este filme se preparó arduamente. Su rutina consistía en entrenar dos veces al día durante la preproducción del filme, con ejercicios de cardio por la mañana y en el gimnasio por las tardes. Una vez comenzado el rodaje, continuó entrenando 45 minutos al día, seis días a la semana.


Jake aprendió además a hacer parkour y a luchar con espada. Respecto a su experiencia dice que “usaba un chaleco antibalas para entrenar y salía a correr con un peso de 20 libras, a fin de simular la armadura, que es muy pesada.


“Cuando corría llevaba algo en la mano para acostumbrarme a correr con una espada. También practiqué mucho boxeo para asegurarme de estar simétrico de ambos lados, ya que Dastan suele pelear con dos espadas a la vez y todo debe ser simétrico”.


 


BRAD PITT EN TROYA




El actor tuvo que dejar el cigarro y dedicar varias horas diarias a gaanar masa muscular en el gimnasio para poder conseguir un escultural cuerpo. Según sus declaraciones: “pasé seis meses desagradables trabajando duro con un entrenador físico para aumentar músculos e interpretar al legendario guerrero”.

Y agrega que “en contra de mi naturaleza, tuve que invertir un montón de tiempo y sudor en el aspecto físico de mi trabajo. No me gustó en absoluto (…) el entrenador me advirtió de que todos los días serían desagradables. Tenía razón”.


 


ROBERT DE NIRO EN RAGING BULL




En 1980 Robert De Niro aumentó 28 kilos para personificar a un maduro “Jake La Motta” en el filme Raging Bull (Toro Salvaje) sobre la vida de este boxeador. Lo hizo a base de buena comida, la misma que dejamos de lado cuando hacemos dietas…
 
Durante el rodaje, cada una de las escenas de boxeo fue coreografiada por un artista visual especializado en esta rama.


 


WILL SMITH EN ALI




Todo un año entrenó Will Smith para lograr personificar a la perfección a Muhammad Alí, el famoso boxeador norteamericano.

El actor trabajó 5 días a la semana, 6 horas por día, lo cual incluía correr mucho y entrenamiento de boxeo.

Principalmente empezó a construir su estructura muscular a partir del entrenamiento de pesas que había hecho un año antes de la película y durante ese año su press de banca paso de 175 libras a 365 libras.

Además, elevó su ingesta de hidratos al máximo, incluso hidratos simples como azúcar, ya que su objetivo era ganar volumen, consiguiendo hasta 15 kilos de aumento.

De acuerdo a sus palabras “empecé a sentirme bien al entrenarme como un atleta profesional. Descubrí que la mente funciona mejor cuando se está en buena condición física. Se necesita dormir menos y se es un mejor amante. Por supuesto, ocasionalmente cedía y me comía un pastel de queso. Soy un adicto a la comida basura.”



GEORGE CLOONEY EN SYRIANA




George Clooney tuvo que subir 17 kilos de peso en sólo un mes para interpretar el papel. Lo hizo comiendo muchas pastas.
 
No fue tarea fácil, pero que fue aún más difícil quitárselos de encima porque se lesionó durante una escena en la que era torturado.
 
Respecto a bajar de peso dice que: “hay una fórmula excelente. Anota bien: más ejercicio y menos comida. ¿No es novedoso?”
 
Además del peso el actor tuvo que aumentar considerablemente su barba. Con todos los sacrificios a cuesta hubo otra cosa que también subió: el monto de su fortuna.


 


JARED LETO PARA CHAPTER 27




Jared Leto engordó unos 30 kilogramos para interpretar en Chapter 27 a Mark David Chapman, el hombre que asesinó a John Lennon en 1980, justo frente al edificio donde vivía el ex-Beatle en Nueva York.

En los días previos a la filmación, Leto -que es vegetariano- comía una pizza grande de Domino’s todas las noches, y bebía litros de helado derretido en el microondas mezclado con salsa de soya y aceite de oliva.

El actor asegura que no es nada agradable engordar tan aceleradamente, y tuvo que usar una silla de ruedas pues no resistía el peso adicional que había adquirido tan rápidamente. “Me obligaba a comer a tal extremo que todos los días sentía el vómito en la parte de atrás de la garganta. Mi cuerpo se estaba desarmando, era realmente malo”, dijo a US Magazine.


 


CHRISTIAN BALE  EN THE MACHINIST




Sí, Christian Bale en el Maquinista parecía realmente un esqueleto andante. Sin duda debe ser de los casos más extremos y angustiosos en donde un actor debe modificar su cuerpo para interpretar un rol.
 
Bale bajó 30 kilos. El actor quería bajar todavía más, pero los médicos se lo prohibieron por miedo a dañar su integridad física.
 
El director Brad Andersom dice que él jamás le pidió al actor que perdiese tanto peso. Pero el actor declaró a la prensa que tuvo un estúpido sentimiento de imbencibilidad, y penso: “oh yo puedo hacerlo, yo puedo controlar mi cuerpo”.
 
¿Cómo lo hizo? Suprimió prácticamente todas las comidas, hizo mucho ejercicio y vivió en base a suplementos alimenticios.
 
Finalmente, el actor indica que “llegué a estar muchos días sin dormir. El problema es que cuando pesas tan poco, eres más lento para hacer cualquier cosa, pero soy actor y creo en mi trabajo. En los descansos entre toma y toma procuraba hacer cosas que no me desconcentrasen del personaje, como dibujar o escuchar música”.


“Cuando interpreto procuro no dejar nunca de ser el personaje. Duermo con él, aunque esto pueda afectar a mi esposa”.


 


CHARLIZE THERON PARA MONSTER




En esta cinta, Charlize Theron encarna a una prostituta lesbiana, que fue ejecutada tras asesinar a siete hombres.
 
Subió 13 kilos gracias a una dieta hipercalórica y nada de ejercicio; se afeitó las cejas; escondió sus ojos azules tras lentes de contacto café y utilizó una prótesis dental para que sus dientes blancos lucieran irregulares y de color amarillo.
 
Además, llenó su cuerpo de marcas, tatuajes y pecas; y por último, cubrió sus mejillas con una máscara de látex, que le dio a su cara un aspecto flácido y descuidado.

Pero esta irreconocible apariencia fue sólo la primera parte de un trabajo intenso de preparación del personaje, que le tomó más de tres meses al lado de la directora del filme. A la transformación física, Charlize debió sumar un intensivo entrenamiento para aprender a moverse como una mujer que vive en la más absoluta marginalidad y sumirse de lleno en la trágica existencia de esta persona, para entender sus verdaderas motivaciones.


 


MATT DAMON PARA THE INFORMERS




Matt Damon tuvo que engordar 15 kilos. Sin embargo, disfrutó el proceso de aumento de peso y aprovechó para comer todo lo que una dieta normal no permite. El momento difícil llegó a la hora de volver al peso normal, pero el actor logró su meta.


 


BEN KINGSLEY EN GANDHI




El actor inglés alcanzó la fama y un Oscar por esta cinta; sin embargo, requirió de ciertos sacrificios físicos.

Entre ellos el haber bajado de peso, específicamente 9 kilos. Para eso el actor siguió una estricta dieta balanceada en todos los nutrientes y vitaminas que el cuerpo requiere.


Además, debió dejarse calvo y lucir el típico bigote del líder espiritual.