El caballo de Troya que puede cambiar la historia del PRI en 2018

Uno de los planteamientos que enfrenta el PRI es cómo limpiar su imagen frente al descrédito que han dejado algunos de sus gobernantes y un candidato independiente puede cambiar su historia en 2018.

29-08-2017, 6:30:37 AM

 

La ciudad de Troya era impenetrable y los griegos estaban destinados a perder la batalla. Los muros no daban esperanza de triunfo, lo que obligó a los hijos de Grecia a construir un caballo gigante a manera de tributo simbólico para los troyanos. La enorme figura de madera se abrió paso por las calles de un territorio que parecía invencible. Sin embargo, la historia narrada por Homero nos dice que todo era una estrategia de guerra: el caballo de Troya era el transporte oculto para un ejército que sorprendió a todos. Los partidos políticos no son ajenos a estas historias y construyen sus propios artilugios.

Este mes, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) realizó cambios en sus estatutos, que  permiten abrir la selección interna de un candidato presidencial rumbo a los comicios de 2018 a un aspirante nuevo en las filas priistas, es decir, que no milite en el instituto político. Un cambio significativo para mostrar el nuevo rostro del partido en el poder.

“Hay muchos que quieren ser candidatos del PRI rumbo a 2018, pero el tema es que si se logra la apertura debería ser un candidato externo y no solo los que se han venido mencionando mucho para subirse al ring de los postulantes”, comenta Bernardino Esparza, docente de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.

Uno de los planteamientos que enfrenta el PRI es cómo limpiar su imagen frente al descrédito que han dejado algunos de sus gobernantes y mucho dependerá del candidato que vaya a ser elegido para la candidatura presidencial de 2018.

José Luis Cruz, analista político, observa un PRI que se está desmarcando de la mala imagen que perciben los ciudadanos por casos como el de Javier Duarte o el de la misma Casa Blanca, que se relaciona con el presidente Enrique Peña Nieto.

“Quienes están postulándose y quienes ya se han mencionado mucho en el gabinete actual están muy vistos y se tiene que elegir al mejor candidato que brinde certeza a los votantes”, dice Bernardino Esparza.

Una de las salidas que podrían observarse por parte de los candidatos independientes es unir esfuerzos para impulsar a una candidatura de unidad, pero que sea independiente, dice el experto de La Salle en Derecho Constitucional.

Los militantes del PRI juzgarán la decisión que tome su partido político, aunque el costo podría ser elevado en caso de que la decisión no agrade a su base de votantes.

“Lo hemos visto con el presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, el cual ha generado divisiones dentro del partido”, dice José Luis Cruz, analista político.

La elección del próximo candidato priista será definitiva para formar la estrategia de un partido que se niega a perder la batalla. Las alianzas para el PRI serán fundamentales rumbo a 2018, y podrían darse con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Nueva Alianza y Encuentro Social podría ser parte del músculo que el partido en el poder muestre en las boletas electorales.

“Sin estas alianzas podríamos decir que el PRI estaría liquidado”, explica el analista egresado de la Universidad Iberoamericana.

La capacidad de negociación del próximo candidato del PRI será definitiva para lograr acuerdos y alianzas para vencer a sus enemigos políticos.

Si Margarita Zavala fuera abanderada por el Partido Acción Nacional (PAN) rumbo a la presidencia de México, Andrés Manuel obtendría 25.8% de las preferencias, seguida por la blanquiazul con 23.7%, y Miguel Ángel Osorio Chong, del PRI, con 14.7%.

Mientras que, si el PRD fuera representado por Miguel Ángel Mancera, el instituto político obtendría tan solo 4.4% de las preferencias y sería superado por Jaime Rodríguez en caso de que decidiera se candidato independiente, con un 6.9%, de acuerdo con datos de una encuesta elaborada por Consulta Mitofsky para el periódico El Economista.

Los comicios de 2015, los resultados beneficiaron al PRI en la elección de Diputados por Mayoría Relativa con 11 millones 330,889, lo que representa 28.75% del total de boletas, seguido por el PAN con 8 millones 278, 384 votos, que se traduce en 21%, mientras que el PRD obtuvo 4 millones 256,950 votos, es decir, 10.8% de los votos, y Morena se ubicó como la cuarta fuerza política en la Cámara de Diputados, ya que alcanzó 3 millones 305,913 votos, que representó 8.39% del total.

El tiempo avanza y el PRI tendrá que tomar una decisión muy pronto. El próximo proceso electoral inicia el 8 de septiembre, el cual concluirá en 2018.

José Narro, secretatrio de Salud; José Antonio Meade, encargado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y hasta el mismo Juan Ramón de la Fuente, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son los actores políticos que podrían resultar más proclives de ser presidenciables en las filas el tricolor, y como en la épica de Troya una sorpresa podría darse.

  • José Antonio Meade

El actual titular de la SHCP y excanciller es uno de los hombres que podría postularse como candidato a la presidencia del país.

El abogado y economista es visto con respeto por la competencia del PRI. En el gobierno del Felipe Calderón (2006-2012) fue secretario de Hacienda y de Energía, lo que le ofrece una ventaja al momento de negociar.

Sin embargo, Meade nunca ha competido en una contienda electoral, lo que se vuelve su principal desventaja.

“Todo apuntaría a que el candidato sería uno de los aspirantes del PRI que están en boca de todos, como es José Antonio Meade”, dice el experto de La Salle.

  • José Narro Robles

El titular de la Secretaría de Salud cuenta con prestigio académico y el reconocimiento de organismos internacionales. Su paso por la UNAM también contribuye de forma positiva para su imagen pública.

Sin embargo, José Luis Cruz cree que la gran desventaja de Narro y Meade es que para muchos son desconocidos y mucho más al interior de la militancia priista, lo cual juega en contra de ambos.

  • Juan Ramón de la Fuente

Otro académico y exrector de la UNAM que ha sido mencionado desde hace varios años como candidato presidencial idóneo es Juan Ramón de la Fuente. El no ser militante de ningún partido político siempre le permitirá tomar la bandera de cualquier instituto político.

“En el caso de Juan Ramón de la Fuente, por supuesto, siempre está latente la posibilidad de que participe. Pero debemos tener en cuenta que este no es su momento, ya que no cuenta con la popularidad que en su momento tuvo”, dice Cruz.

Tanto Esparza como Cruz creen que existe otro hombre que podría ser la verdadera apuesta a futuro en la baraja priista. Enrique de la Madrid Cordero, titular de la Secretaría de Turismo, es uno de los posibles perfiles que el PRI puede usar para ser su abanderado en los comicios del próximo año, ya que su paso en la administración pública y el prestigio al interior del tricolor le abren las puertas a una candidatura.

El PRI parece no tener esperanza en la contienda electoral de 2018. Pero la pelea apenas inicia y ni la muralla  de los votos es impedimento para una estrategia similar a la de un caballo de Troya en términos políticos. El partido construye su propia historia y sus propios artilugios.

Esta es la victoria pírrica del PRI y la derrota simbólica de Morena