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Animal Collective, el suceso indie de Baltimore

Donde los sonidos electrónicos y psicodélicos cruzan todos los límites sensitivos…

15-07-2009, 5:00:00 PM

El grupo norteamericano Animal Collective ha sabido potenciar su sonido y su apuesta en el escenario gracias a trabajos cada vez mejor elaborados y una actitud madura que hipnotiza.

Desde que irrumpieron en el panorama de la música indie, en el 2000, fuimos testigos de una banda que ofrecía extraños, pero exquisitos sonidos electrónicos y psicodélicos, fusionados con pop, ruido y punk, para formar temas intensos y vanguardistas.

No me sorprende, por lo tanto, que en algunas recientes entrevistas los chicos de Animal se confiesen admiradores de Pink Floyd o Los Jaivas, grupo folk chileno.
Ya tienen 9 álbumes de estudio y un contrato con uno de los sellos más importantes de Gran Bretaña, la Domino Record, donde ha editado también Franz Ferdinand y Arctic Monkeys.

Presentaciones intachables en Coachella y Pitchfork son muestras de lo mucho que Animal Collective es capaz de entregar: melodías experimentales que han atraído a un público que casi compara su trabajo con la actitud de Tom Yorke de Radiohead.

El éxito Merriweather Post Pavilion
La discografía de la banda se inició en 2000 con Spirit they’re gone, Spirit they’ve vanished. Sin embargo, con la edición en 2007, de Strawberry Jam, el nombre de Animal Collective trascendió definitivamente para convertirse en una referencia mundial del pop más avanzado.

Hoy, en 2009, volvió a experimentar otro gran éxito discográfico de la mano de su último trabajo Merriweather Post Pavilion. Es difícil encontrar una mala crítica de este álbum, porque sencillamente es un trabajo bien hecho de comienzo a fin. ¡La portada es increíble!

En este disco la banda abandona el rock más experimental y se enfoca en las melodías, haciéndolo un disco más accesible para todos los oídos. Las voces de los integrantes juegan entre sí dando la sensación de ambientes sicodélicos, pero bellos. Ninguna canción es predecible.

Realmente, en un balance de 2009, Merriweather Post Pavilion se convierte en un trabajo totalmente recomendable; un disco que atrapa y transporta.