Estilo de Vida

Alfombras turcas, ¿por qué nos encantan?

Una expresión de arte milenaria sinónimo, hoy, de buen gusto y elegancia dentro de un hogar.

14-07-2009, 5:00:00 PM

Desde tiempos inmemoriales las alfombras han sido concebidas como artículos de lujo, sobre todo en países orientales.


Por lo mismo, pueblos del Medio y Cercano Oriente, son los máximos fabricantes de alfombras en el mundo hasta nuestros días, usadas durante siglos por monarcas y personajes influyentes para caminar por superficies suaves, tibias y cómodas.  Actualmente continúan siendo preciadas por su finura, decorados y por la comodidad y placer que ofrecen a sus dueños.


En muchos países es posible ver grandes tiendas que se dedican a la comercialización de este tipo de productos, siendo una de las favoritas las persas. Corresponden a productos importados desde Oriente y se ofrecen en distintas medidas; todas se ajustan a las necesidades e intereses del cliente y  buscan decorar y abrigar el hogar.


Características
El lujo al que se asocian las alfombras persas forma un sorprendente contraste con sus modestos inicios entre las tribus nómadas de Persia. La alfombra era un bien necesario para protegerse del rudo invierno.


Una de las características principales de éstas, y que las hace tan preciadas, es  que son confeccionadas enteramente a mano; un trabajo de gran calidad, paciencia y arte que logra un producto de un nivel inigualable y que tiende a perdurar por largo tiempo sin estropearse.


Están ligadas a los ideales estéticos dominantes en el mundo islámico; el gusto por el color y las formas ornamentales.  En ellas predomina la abstracción y la estilización de los temas naturales, junto a la repetición de elementos simples, compuestos sobre la base de modelos temáticos y geométricos derivados de la influencia que la cultura pitagórica.


Una alfombra persa anudada a mano puede llegar a tener hasta 1,000 nudos por pulgada cuadrada, en consecuencia una calidad inigualable.


Persas v/s Turcas
Muchos suelen confundir una alfombra persa con una turca. Las diferencias no pasan por  una cuestión de fabricación o motivos decorativos, sino por sus nudos.


Una alfombra persa se anuda con un nudo asimétrico, mientras que la turca se anuda con uno doble simétrico. El proceso de nudo simétrico usado en la turca da la impresión de que la imagen está construida por módulos en comparación con la alfombra persa tradicional de nudo simple cuyo diseño es mucho más delicado.


Cuando se comparan las alfombras, la única manera de identificar el tipo de nudo usado es doblando la alfombra contra uno mismo y observar la base del nudo.


 Sea cual sea la opción de alfombra, exige siempre el certificado de autenticidad.