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Un acto de heroísmo, el liderazgo del futuro

14-12-2020, 1:21:02 PM Por:
IBERO
© Ibero

Poner a las personas al centro, adecuarse a las circunstancias, innovar y tratar al prójimo con actitud positiva son algunas de las características del nuevo liderazgo.

Hay una palabra que seguramente definirá al año 2020: adaptación. Y aplica para todos los ámbitos de nuestra vida; el entorno familiar, laboral y personal. ¿Cuál es la mejor estrategia para enfrentar los cambios que trae consigo la pandemia del coronavirus? Desarrollar nuestras capacidades de liderazgo, sí, porque todos podemos ser líderes y es exigencia que tenemos hacia el futuro.

¿Cuáles son las habilidades que debemos desarrollar como líderes de hoy y de cara al futuro? La IBERO señala que para satisfacer las necesidades que el mundo requiere, la propuesta es trabajar en el modelo ignaciano. Este se afinca en cuatro valores:

  1. Entender las propias fortalezas, debilidades, valores y visión del mundo.
  2. Innovar confiadamente, adaptarse al mundo cambiante.
  3. Tratar al prójimo con amor y una actitud positiva.
  4. Fortalecerse a sí mismos y a los demás con aspiraciones heroicas (un propósito trascendente).

La característica del liderazgo de los jesuitas tiene que ver con la actuación en el mundo que brota de la propia experiencia de la “vocación ignaciana hacia una realidad que está en continuo cambio. Se trata de un liderazgo activo que trata de hacer que el mundo esté en movimiento”, explica el rector de la IBERO, Saúl Cuautle Quechol.

El liderazgo ignaciano no solo cambia frente a los hechos históricos o lo coyuntural, sino que también es capaz de imaginar otros mundos para los demás. Se trata de una actuación positiva y no solamente reactiva de alguien que entiende su posición como constructor de un escenario para que los demás sean plenos y libres.

Un acto de heroísmo

El rector participó en el foro Reinventar el liderazgo: Juntos por un nuevo futuro donde dijo que, “ser líder hoy en día es un acto de heroísmo. Se arriesga quien se atreve a sacar de sí mismo lo mejor para poder desarrollar una comunidad, un grupo; es un gran riesgo el que está tomando, pero un riesgo con gran valor porque lo llevará a colocarse en un espacio donde todo mundo lo reconocerá como el líder que logró generar transformaciones”.

Ibero Rector de la IBERO. Dr. Saúl Cuautle Quecho

Precisamente para construir esos mundos y formar profesionales con liderazgo ignaciano, la IBERO se alió con la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH) y la Asociación de Profesionales de Recursos Humanos de la Industria Farmacéutica y de la Salud (APRHIFAC). El objetivo es educar nuevos cuadros con vocación social para transformar.

Se trata de una muestra clara del interés de la IBERO por conjuntar esfuerzos y tejer vínculos con organizaciones, empresas y gobierno con visión a futuro. El objetivo es que este nuevo liderazgo cuide a la sociedad, al medio ambiente y mejore la calidad de vida de los excluidos y de los marginados.

“El liderazgo es una excelente oportunidad que tenemos los seres humanos para ayudar a esta sociedad a seguir siendo mucho más plena, más bella, en cuanto a espacio que nos brinde la posibilidad de ser felices”, insistió el rector.

La IBERO funda sus valores en el liderazgo ignaciano. Conoce más de su oferta académica.

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