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Perspectivas 2019: un año retador

Estaremos iniciando el año con varios factores de incertidumbre, tanto en el plano local e internacional, lo que hará a este 2019 un año retador en materia económica, política y financiera.

19-12-2018, 12:18:17 PM
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En el plano internacional continuarán los temas relacionados con la debilidad de países emergentes; el Brexit, que generará mayor volatilidad en el primer trimestre del próximo año ante la probabilidad de que no se logre un acuerdo; riesgos de fragmentación europea ante los desacuerdos entre la Unión Europea y países como Italia, Hungría y Polonia; el mayor peso de partidos populistas y/o proteccionistas en el mundo; la volatilidad en precios del petróleo, entre otros; pero los temas más relevantes seguirán siendo la guerra comercial y el incremento en las tasas de interés por parte de la FED.

Recientemente, el FMI ha señalado sobre el impacto en el crecimiento económico mundial de hasta 0.4 pp, en caso de continuar el escalamiento de las medidas proteccionistas de EUA contra China. Para los socios del TMEC, el impacto podría alcanzar hasta 1.4 pp.

El otro tema a destacar es el incremento en las tasas de interés en EUA. La mayor economía del mundo presenta sólidos datos económicos. Los indicadores de crecimiento, producción industrial, confianza y empleo se ubican en sus mejores niveles de los últimos años, por lo que la mesa está puesta para que la FED continúe incrementando su tasa de referencia el próximo año hasta ubicarla por lo menos en 3.0% para finales del 2019. Lo anterior no puede pasar desapercibido, en otras ocasiones cuando la FED ha incrementado las tasas de interés, “alguien” sale lastimado. Adicional a ello, la pendiente de la curva comienza a aplanarse, indicador de que las expectativas de crecimiento futuro son cada vez más moderadas.

La economía mundial estará resintiendo dichos efectos, por lo que es factible ver una desaceleración en los principales bloques económicos. Mientras que la economía global podría crecer 3.7%, EUA estará creciendo cerca del 2.4%, ligeramente por debajo del 2.9% que observaremos en 2018, con una inflación cercana al 2.0%. Para el S&P esperamos que se ubique a finales del próximo año en 3,235 pts, con un crecimiento en las utilidades de las empresas que lo componen cercano al 9.2%.

En el plano local, nuestro país no estará exento de una desaceleración global y, aunado a ello, resentirá los cambios políticos de una nueva administración. De esta manera, estimamos que nuestra economía presente un crecimiento de 1.7%, con una inflación cercana al 4.0%, aunque con riesgos de alza ante la posibilidad de una mayor depreciación cambiaria y presiones en productos agropecuarios y energéticos. Por lo anterior, esperamos que Banco de México mantenga las tasas de interés en 8.0% durante el próximo año.

En cuanto al tipo de cambio, la variable más difícil de pronosticar, estimamos que se ubique en $19.80 al cierre del 2019, un nivel que parece optimista ante el escenario de incertidumbre actual, pero que se justifica por los buenos indicadores de finanzas públicas conocidos (por lo menos hasta ahora). No obstante, los inversionistas han reconocido riesgos relacionados con la toma de decisiones y políticas económicas a implementar por parte de la administración entrante, que podría generar mayor volatilidad en nuestra divisa.

Para 2019 esperamos que el IPYC se ubique en niveles de 48,500 pts. Dicho estimado considera un crecimiento de 4.3% en Ventas y del 4.6% en Ebitda para las empresas que lo componen. Crecimientos más modestos respecto al 2018, ante una base de comparación más complicada, un crecimiento modesto para el próximo año, tasas de interés elevadas y un menor apetito por parte de los inversionistas, en espera de recibir señales que generen mayor confianza y certidumbre por parte de la nueva administración.

El nombre del juego para 2019 será mantener estabilidad financiera, pese a un menor crecimiento, de tal forma que no se generen la necesidad de nuevos apretones en las tasas de interés, que además de impactar en el crecimiento, podrían poner en duda la estabilidad financiera de las personas y de las empresas.