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México

Yasmín Esquivel Mossa es la nueva ministra de la SCJN

La jurista Yasmín Esquivel fue cuestionada por senadores de oposición a Morena y organizaciones de la sociedad civil por su cercanía con el presidente

12-03-2019, 6:06:49 PM
Yasmín Esquivel Yasmín Esquivel

La abogada Yasmín Esquivel Mossa, quien hasta este martes era presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México, fue elegida por el pleno del Senado como nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), para ocupar la vacante que dejó en febrero la ministra Margarita Luna Ramos.

La elección de Esquivel Mossa se logró con el aval de 95 senadores de 121 presentes, en una segunda ronda de votación, pues en la primera Esquivel solo había conseguido 66 votos.

En el último escrutinio 19 senadores se manifestaron en contra de la terna, destacándose la oposición de los senadores del Partido Acción Nacional, así como del independiente Emilio Álvarez Icaza, quienes consideraron que ninguna de las tres candidatas propuestas por el titular del Poder Ejecutivo garantizaba la necesaria independencia que requieren los miembros de la Corte.

Esquivel, quien es licenciada en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es esposa del constructor José María Riobóo, cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador desde que este era jefe de gobierno de la capital del país (2000-2005).

De hecho, el empresario apareció junto con López Obrador cuando este anunció la cancelación del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, siendo aun presidente electo.

Las otras dos candidatas propuestas por el titular del Poder Ejecutivo para ocupar la vacante que dejó Margarita Luna Ramos eran Loretta Ortiz Ahlf y Celia Maya García, quienes obtuvieron en el Senado 6 y 0 votos respectivamente.

La primera fue militante de Morena hasta diciembre de 2018, y es esposa de José Agustín Ortiz Pinchetti, nombrado por López Obrador como uno de los redactores de la “constitución moral” que pretende impulsar el mandatario.

Así mismo, el año pasado Loretta Ortiz fue titular de la organización de los foros para la pacificación, una iniciativa de López Obrador con la que el entonces equipo de transición recogió la opinión de los familiares de las víctimas de la delincuencia.

A su vez, Maya García fue candidata de Morena al Senado mexicano en las pasadas elecciones federales de 2018. En 2015 también fue abanderada de ese partido a la gubernatura de Querétaro.

En ese tenor, Damián Zepeda, senador del PAN, expresó que las tres candidatas propuestas por López Obrador no garantizaban la independencia y objetividad que requiere el máximo tribunal del país. De hecho, aunque no la mencionó de manera explícita, Zepeda sugirió que Yasmín Esquivel mantiene un conflicto de interés debido a las actividades de su esposo.

A su vez, el senador independiente Emilio Álvarez Icaza argumentó que la terna enviada por el mandatario cumplía con los requisitos que la Constitución establece para ser ministro de la Corte, pero eso no significa que las candidatas fueran idóneas en términos de independencia del Poder Ejecutivo.

“Hay un principio de subordinación en esa relación política” que las propuestas en la terna mantienen con el presidente, enfatizó Álvarez Icaza, quien invitó, sin éxito, a que la terna fuera rechazada en su conjunto, tal y como lo prevé el artículo 96 de la Constitución.

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Legalidad vs política

La idoneidad de las candidatas a ministra de la Corte fue defendida por Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en el Senado, quien se refirió al principio de legalidad que deben cumplir todos los funcionarios públicos.

“La autoridad no puede hacer más que lo que dice la Constitución y la ley”, dijo Monreal en la tribuna al criticar a sus pares de la oposición que pidieron rechazar la terna.

De acuerdo con el senador de Morena, la militancia partidista o la simpatía y cercanía de las candidatas con el gobierno de López Obrador no es un impedimento para ser ministra de la Suprema Corte.

Lo mismo dijo el senador morenista Félix Salgado Macedonio, quien además recordó que la actual ministra de la Corte, Norma Lucía Piña Hernández era cercana al hoy expresidente Enrique Peña Nieto.

En una situación similar están los ministros Eduardo Medina Mora y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, dijo Salgado Macedonio, el primero extitular de la Procuraduría General de la República durante el mandato del presidente Felipe Calderón, y el segundo jefe del Servicio de Administración Tributaria con Peña Nieto.

Ante estos señalamientos, tanto Damián Zepeda como Emilio Álvarez consideraron que si se habían cometido errores en anteriores nombramientos a la Corte, estos no debían de repetirse, y menos por la nueva administración que encabeza López Obrador.

Conservadurismo y parcialidad

Yasmín Esquivel Mossa, la nueva ministra de la SCJN, además de ser egresada de la Facultad de Derecho de la UNAM, es especialista en derecho administrativo y derecho fiscal, y doctora en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad Anáhuac. Ha sido magistrada en tribunales agrarios y administrativos.

En 2015 fue señalada por organizaciones ciudadanas ante la entonces Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, por frenar un juicio de nulidad en contra de la construcción de la Supervía Poniente, obra edificada por su esposo.

Tal y como ocurrió con la terna que recibió el Senado en diciembre de 2018 para suplir la vacante que dejó José Ramón Cossío, Esquivel Mossa es considerada por organizaciones civiles como una jurista que no es independiente del Poder Ejecutivo, por lo que sus fallos en la Suprema Corte podrían favorecer al presidente.

Al respecto, organizaciones internacionales como la Fundación para el Debido Proceso, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), manifestaron su preocupación por la parcialidad y las posturas conservadoras de las tres mujeres propuestas para llegar a la Corte.

“Según las respuestas de las candidatas, si alguna llegase a ser nombrada a la Suprema Corte, podría consumarse un grave retroceso en materia de protección de los derechos humanos en el país, no solo reconocidos en los instrumentos internacionales de los que México es parte, sino también en la propia jurisprudencia de la Corte”, indicaron los colectivos internacionales.

Sobre Yasmín Esquivel, estas organizaciones apuntaron en un comunicado que la nueva ministra “ha sido fuertemente cuestionada por posibles conflictos de interés, dado que mantiene vínculos personales y estrechos con el entorno presidencial”.

La Fundación para el Debido Proceso, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional enfatizaron su preocupación las “posturas regresivas en materia de derechos humanos” expresada por Esquivel y por las otras dos candidatas.

En su comparecencia pública ante la Comisión de Justicia del Senado, que se llevó a cabo el 4 de marzo, Yasmín Esquivel dijo estar en contra del aborto y “a favor de la vida”, al tiempo que cuestionó la viabilidad de la adopción en parejas del mismo sexo. Además rechazó que su matrimonio con el empresario constructor José María Riobóo comprometiera su independencia como impartidora de justicia.