México

La muerte de Mara Castilla, un duro golpe para las apps de movilidad

El asesinato de Mara Castilla muestra que la promesa de seguridad y buen servicio de las aplicaciones de movilidad tiene vulnerabilidades que ponen en riesgo la vida de sus pasajeros.

15-09-2017, 6:33:08 PM
mara castilla

El homicidio de la joven estudiante de 19 años Mara Fernanda Castilla, perpetrado
presuntamente por un conductor de la empresa Cabify, que debía trasladarla a su hogar hace una semana en la zona conurbada de Puebla, muestra que la promesa de seguridad y buen servicio de las aplicaciones de movilidad tiene vulnerabilidades que ponen en riesgo la vida de sus pasajeros, en particular de las mujeres.

Este viernes, el fiscal general del estado de Puebla, Victor Carrancá, detalló en
rueda de prensa que el cuerpo de la joven fue encontrado a las 13 horas de este día. Las causas por las que perdió la vida aun no han sido determinadas, pues
está pendiente la necropsia y diversos análisis periciales.

“Lamentablemente, a través de las investigaciones realizadas, se ha establecido que la víctima fue privada de la vida por su agresor”, dijo el fiscal, quien ofreció sus condolencias a la familia “y la actuación más enérgica” de la dependencia que dirige “para que el responsable de estos hechos sea sancionado con los máximos que permite la ley”.

El fiscal agregó que muy posiblemente Mara Castilla fue asesinada el mismo 8 de septiembre, después de haber sido privada de la libertad por el presunto responsable, conductor de una unidad de Cabify, el cual solo ha sido identificado
como Ricardo Alexy N, quien el jueves recibió la vinculación a proceso tras ser
detenido en el estado de Tlaxcala.

Victor Carrancá enfatizó que el caso se manejará como un feminicidio, a reserva
de que puedan añadirse algunas otras agravantes. De acuerdo con el artículo 338 del Código Penal de Puebla, “comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género”.

La sanción para el responsable es de entre cuarenta y sesenta años de prisión, y multa de hasta 1,000 días de Unidad de
Medida y Actualización (75,490 pesos).

La empresa Cabify México lamentó en su cuenta de Twitter el feminicidio de Mara
Castilla, solidarizándose con su familia. El director de la firma, Alejandro Sisniega, previamente declaró a la prensa que en cuanto se denunció la desaparición de la joven se deshabilitó al conductor.

Además “contactamos a los familiares y nos pusimos a disposición de las autoridades para ofrecer toda la información pertinente”, apuntó.

De acuerdo con lo informado por la Fiscalía, a través de los registros de los
teléfonos móviles de la joven y del chofer, se determinó que ambos dispositivos habían estado en los mismos lugares después de que el conductor dejó el domicilio de Mara Castilla, lugar al que llegó el vehículo alrededor de las 5:30 horas del 8 de septiembre, aunque de este nunca bajó la estudiante.

Posteriormente, el presunto agresor entró a un motel y permaneció en este hasta las 8:15 horas de ese día. Cuestionado sobre si el gobierno de Puebla tomará alguna medida en contra de Cabify, o si se le exigirán nuevos requisitos para operar en esa entidad, Victor Carrancá explicó que eso le corresponde a otras instancias gubernamentales de esa entidad y no a la Fiscalía.

Responsabilidad de la empresa

El artículo 51 Bis del Código Penal de Puebla establece que los dueños, empresarios o encargados de negociaciones o establecimientos mercantiles, de cualquier especie, están obligados a reparar daños materiales y morales “por los delitos que cometan sus obreros, jornaleros, empleados, domésticos y artesanos, con motivo y en el desempeño de su servicio”.

Sin embargo los conductores de las aplicaciones de movilidad no son empleados de estas empresas, pues los vínculos que se establecen entre los choferes y compañías como Cabify no son de subordinación, término que es obligatorio para establecer que existe una relación laboral. Por ende, en lo inmediato no existe una responsabilidad para la empresa.

Medidas de seguridad alternativas

Ante el nivel de inseguridad y descomposición social que padece nuestro país, no solo las mujeres debemos extremar precauciones como usuarias de taxis o de servicios similares ofrecidos por aplicaciones.

De entrada, las entidades federativas deben exigir a este tipo de empresas que apliquen controles estrictos y exámenes específicos a sus potenciales conductores, con el fin de minimizar el riesgo de que se trate de delincuentes.

A su vez, los pasajeros tendremos que aplicar nuestros propios filtros para
asegurarnos que no corremos peligro, por ejemplo, después de solicitar el servicio, cuando la app ya asignó al conductor, podemos verificar el tiempo que este tiene trabajando en la empresa, y la calificación asignada por los mismos usuarios.

Si bien no es una garantía que nos proteja al 100%, un conductor con mayor
antigüedad y mejores calificaciones siempre será menos riesgoso que uno nuevo, considerando que las empresas de movilidad han relajado sus controles y criterios para la aceptación de choferes.

Es por eso que ante la duda, por la antigüedad o calificaciones del conductor, es mejor cancelar el viaje.

Consultados por Alto Nivel, varios conductores de este tipo de apps coincidieron que, en sus inicios, los exámenes que se aplicaban a quienes querían proporcionar el servicio “eran más estrictos y tenían que ser en persona”.

En cambio ahora los controles y pruebas se llevan a cabo en línea, solo a través de Internet.

Otra medida de seguridad es no abordar un taxi que no coincida con los datos que
nos proporciona la aplicación. En ocasiones los choferes manejan uno o varios automóviles, cuando cambian de vehículo también deben modificar los datos en la app.

Por descuido algunos conductores no lo hacen y llegan en un auto distinto al señalado en el servicio que se solicitó, aunque este sea el caso, y existan pruebas que se trata de un conductor confiable y bien evaluado, es mejor no realizar el viaje.

En el caso de las mujeres, es mejor no viajar sola sobre todo por la noche, a menos que sea estrictamente necesario. Si no tienes otra alternativa, antes de abordar llama por teléfono a algún familiar o conocido, y mantén la conversación durante todo el trayecto.

Si bien este tipo de medidas de seguridad y autoprotección restringen nuestras libertades, lamentablemente es la única opción que tenemos por el momento para evitar ser asesinadas.

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