México

Juan Villoro describe un “socavón” llamado México

Juan Villoro está preocupado por México, ya cree que el país se ha convertido en un socavón. La corrupción, la inequidad, la violencia y la indiferencia son los lastres permanentes, dice el escritor mexicano en entrevista con Alto Nivel.

06-02-2018, 5:00:29 PM

TEPIC, NAYARIT.- Juan busca una historia y alguien quiere narrarle parte de su vida. El escritor dialoga todo el tiempo con las personas de los lugares en donde transita: el mostrador de un aeropuerto, abordo de un avión, como visitante en una escuela de la Sierra Nayarita, en un restaurante, en un festival de literatura o en un coctel. Así alimenta Juan Villoro Ruiz su visión literaria en un día.

Lectores y recién iniciados en la literatura se acercan al escritor mexicano. Largas filas se construyen alrededor del novelista que visita Nayarit para participar en el Festival Letras en Tepic 2018.

“Es una gran felicidad poder conectar con los lectores. Cuando uno escribe un libro es como un naufrago que avienta una botella al mar con un mensaje sin saber en dónde va a caer, y cuando recibe una respuesta de este tipo es como sentir que la botella cayó en la orilla adecuada y te rescataron de tu propio naufragio”, dice en entrevista Juan Villoro.

El escenario para las palabras de Villoro es la Telesecundaria Luis Donaldo Colosio en San Juan Corapan, municipio de Rosamorada en la sierra cora, aunque también es la carpa instalada en la Plaza Bicentenario en la capital de Nayarit.

Los jóvenes coras han instruido a soñar un nuevo mundo al galardonado con el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, mientras que él les ha obsequiado la narración de su obra El Libro Salvaje y la invitación para construir sus propios relatos.

Ha jugado futbol soccer en el campo cora, ha sido el personaje más buscado para una foto. Se ha entregado a sus lectores.

“Uno escribe por el puro gusto de hacerlo, pero si eso puede significar a otras personas, es muy gratificante”, dice el escritor.

Juan Villoro se encuentra en permanente estado de búsqueda y no es extraño para alguien que se considera “un aprendiz”. Un escritor no debe sentir que ya logró todo con sus obras, sino que cada apuesta que emprenda debe ser diferente.

“Intento escribir cosas nuevas en un momento en el cual espero que la vida me dé suficiente salud y energía”, dice el escritor mexicano.

Sin embargo, Juan tiene un pendiente que no descansa nunca y lo lleva a pensar en territorios más allá de las letras.

“Estoy preocupado por mi país. Es un momento de mucha confusión, falta de esperanza, pero, al mismo tiempo, creo mucho en los afectos, en la cultura y en la rica comunidad que tenemos nosotros los mexicanos”, confiesa al iniciar su descripción de México.

La indiferencia militante

La lucha de Villoro es por un país justo, seguro y equitativo. Está consciente de que cada mexicano debe pelear desde su propia trinchera. “No creo en la indiferencia, creo que debemos hacer algo”.

Juan Villoro cita a la escritora Cristina Rivera Garza cuando dice que existen personas que tienen una “indiferencia militante”, es decir, personas que se esfuerzan por ser indiferentes para no comprometerse. “Eso es muy grave”.

La elección presidencial de 2018 parece ser un terreno árido y que no le despierta muchas ilusiones. “Una de las cosas más difíciles que le pueden pasar a un país es que la realidad esté en crisis, pero que también la esperanza lo esté”.

Juan no ve proyectos políticos muy alentadores y se aferra a pensar que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no volverá a ser el residente de Los Pinos. “Creo que sería terrible que volviera a ganar el PRI con lo que hemos tenido”, comenta Villoro.

En el caso del aspirante presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene temores que no lo incentivan a darle toda su confianza. “Andrés Manuel López Obrador es un gran luchador social, pero hemos visto que ha tenido que hacer tantos compromisos para llegar al poder y no sabemos si será un presidente muy diferente”.

Juan Villoro ha comprometido su apoyo para impulsar a María de Jesús Patricio Martínez, candidata independiente a la presidencia de México, la cual representa a los ciudadanos indígenas y a la población menos favorecida.

“Ha sido un gran ejercicio y un gran esfuerzo, pero también se ha probado que las reglas discriminatorias de participación son tan grandes que es prácticamente imposible que en México tengamos candidaturas verdaderamente ciudadanas”, asegura.

El hijo del filosofo catalán Luis Villoro cree que en México no podría competir ni ganar un candidato similar al actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya que no lograría armar la plataforma política que concretó el francés en su país.

Del socavón y la esperanza

El autor de la novela El Testigo no se encuentra alejado de los graves padecimientos de México. Sabe que el tema de la corrupción es como un fantasma que se encuentra presente en las plataformas electorales, pero que nadie enfrenta de la manera adecuada.

“Es terrible. Tenemos un país de corrupción, impunidad, violencia y enorme desigualdad social. Creo que estas son las grandes lacras de nuestro país y desgraciadamente no las hemos podido superar”, dice Juan Villoro con un tono de lamento.

—Maestro, si México fuera un libro, ¿cómo lo titularía?

—El Socavón, responde Villoro sin ningún titubeo.

La Ciudad de México ha vivido una serie de hundimientos o socavones que han estremecido a los capitalinos y es ahí en donde nace la metáfora de Villoro. “Es sentir que la tierra se te abre y que nadie es responsable de eso”.

Los recuerdos del pasado reciente son una herida en la piel literaria del autor. Villoro recibió en su casa a amigos que perdieron un hogar en la colonia Condesa, en Ciudad de México, tras el terremoto de magnitud 7.1. De ahí nació su colaboración titulada El Puño en Alto para el periódico Reforma, la cual se convirtió en una bandera que abriga a los testigos de la catástrofe.

El cuentista y novelista considera que el Puño en Alto dejó de ser suyo para pertenecer a la colectividad. Cree que su texto, como los movimientos telúricos, es una réplica emocional de las horas más aciagas que vivió México.

“Intenté hacer una especie de letanía con el gesto solidario de levantar el puño para escuchar al otro, al más necesitado… Ojalá pudiéramos levantar el puño para oír a quienes más los necesitan”, asegura.

La solidaridad de la población mexicana frente al sismo es un pequeño brillo que aleja las sombras. Lo visto en la capital del país en septiembre de 2017 muestra la capacidad de la sociedad para ser generosa, aunque el espíritu solidario es solo en caso de emergencia, mientras el resto del tiempo no hay una organización.

Juan busca una nueva historia y alguien quiere narrarle parte de su vida. Así alimenta Juan Villoro su visión literaria y su esperanza por el México que le preocupa. “Hay esperanza en la comunidad, en los afectos, en la cultura, en lo que somos nosotros”.

 

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