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México

Estas son las anomalías del programa Jóvenes Construyendo el Futuro

El programa estrella del presidente López Obrador, Jóvenes Construyendo el Futuro, es opaco e imposible de verificar en muchos casos

28-08-2019, 8:56:33 AM
Jóvenes construyendo el futuro

El destino de los recursos públicos asignados al programa Jóvenes Construyendo el Futuro es incierto, pues el padrón de beneficiarios no es público, además de que los datos generales del mismo muestran diversas anomalías, de acuerdo con una auditoría ciudadana realizada por el colectivo Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

De entrada, el programa estrella del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo objetivo es atender con una beca a los jóvenes que no estudian ni trabajan, es imposible de verificar, ya que los datos proporcionados por la Secretaría del Trabajo solo señalan nombres genéricos de las empresas y personas participantes, en tanto que únicamente puede conocerse el número, género, edad y escolaridad de los beneficiarios.

El diseño, operación y resultados del programa son completamente opacos, por lo que no puede saberse con detalle la forma en la que efectivamente se han aplicado los 40,000 millones de pesos de su presupuesto, recursos que por cierto equivalen a 1.6 veces a lo que este año recibió el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

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Notimex Jóvenes Construyendo Futuro

Padrón ¿manipulado?

Jóvenes Construyendo el Futuro es una iniciativa oficial que otorga una beca de 3,600 pesos a hombres y mujeres que no estudien ni trabajen, para obtenerla deben capacitarse en un centro de trabajo.

El estudio de MCCI revela que todos los días se inscribieron al programa la misma proporción de personas, con los mismos perfiles, es decir, el crecimiento del padrón de beneficiarios muestra datos constantes que difícilmente se dan en la realidad.

Por ejemplo, todos los días se inscribieron 1.36 mujeres por cada hombre, y todos los días la proporción de la escolaridad de los solicitantes también fue la misma: 43% preparatoria, 27.6% secundaria, 17.6% universidad, 7.6% primaria, 4% carrera técnica, y 0.3% posgrado. 

El mismo patrón se observó en la edad de los becarios y en el crecimiento de los centros de trabajo que se dieron de alta en el programa. En pocas palabras: Los que se inscribieron un lunes tenían preparatoria en un 43%, 27.6% contaba con secundaria, y 17.6% universidad; y los que se inscribieron el martes también tenían -en la misma proporción- esa escolaridad, así todos los días.

Es prácticamente imposible que esto se presente en la realidad, lo que indica una manipulación expresa de los datos que integran el padrón.

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Jóvenes trabajando
Depositphotos

Centros de Trabajo ¿fantasma?

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad estudió de manera particular la implementación del programa en la Ciudad de México, donde se cuenta con 42,159 becarios y 6,478 centros de trabajo inscritos hasta el mes de agosto.

Se revisaron 5,439 centros laborales en la capital mexicana, equivalentes al 82% del total del padrón en la ciudad, de esa cantidad MCCI no logró obtener información para localizar al 53% de los centros de trabajo revisados (2,881 casos).

En otros 843 casos, los centros laborales son personas físicas que aparecen solo con los apelativos “Jorge”, Candy”, “Leonardo” o “Mauricio”. En 646 casos se logró identificar una dirección o teléfono, pero al intentar visitar el centro de trabajo no se encontró la ubicación.

Como ejemplo, el colectivo mostró que en el centro laboral registrado como “Escuela de baloncesto integral” hay una cancha pública en la alcaldía de Coyoacán. Se trata del módulo deportivo “mar de la tranquilidad”, ubicado en la calle del mismo nombre, y donde no hay ninguna escuela.

Algo similar ocurrió con la “Refaccionaria Gasca y mantenimiento automotriz” en la alcaldía de Cuajimalpa, en el domicilio registrado hay un terreno baldío. “Se preguntó al dueño de una librería contigua quien mencionó que la refaccionaria tenía más de dos años que ya no estaba” ahí, detalla el estudio.

En otros 140 casos se logró contactar al centro de trabajo, “pero al hacer la visita afirmó no haberse inscrito al programa. Además, en 214 centros declararon que solicitaron becarios, algunos hace más de cuatro meses, “pero aun no les han llegado los candidatos”.

MCCI aclaró que el estudio “no implica que los centros de trabajo no existen, pero ensombrecen a uno de los programas insignia de esta administración” al no podérseles localizar.

Becarios ¿utilizados? 

En cuanto a los beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, el colectivo ubicó a 1,923 becarios en la Ciudad de México, de estos el 22% no asisten al centro de trabajo, donde informaron que esos beneficiarios tienen un ausentismo regular.

Tras entrevistar a algunos jóvenes que forman parte del programa, MCCI reveló las siguientes irregularidades: Despidos y sustituciones en los centros de trabajo, y falta de pago, además de que se encontró que en algunas empresas se contrataron a familiares como becarios.

Los jóvenes inscritos se quejaron que en algunos casos realizan labores distintas a las que les habían ofrecido, y también enfrentan dificultades para cambiarse de centro de trabajo, si este no cumplió con sus expectativas.

Se trata de ejemplos que Mexicanos Contra la Corrupción no quiere generalizar, dijo María Amparo Casar, presidenta ejecutiva de la organización, aunque sí se pide al gobierno federal corregir todas estas anomalías, transparentando los datos del programa, a fin de que su aplicación y resultados puedan ser verificados.

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