revista
Suscripciones Media Kit

Síguenos

México

¿Cuál es la importancia de los amparos contra Santa Lucía?

El presidente López Obrador considera corruptos a los promoventes de los amparos contra la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, aunque no hay pruebas

19-06-2019, 1:57:49 PM
Maquetación del Aeropuerto Internacional Santa Lucía, propuesto por AMLO.

Los amparos promovidos contra la cancelación del aeropuerto de Texcoco, y la edificación de una terminal en la Base militar de Santa Lucía, no solo son la manifestación jurídica de aquellos que se oponen a este tipo de decisiones tomadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador. El pulso también denota el ejercicio de un derecho que nos beneficiará a todos los ciudadanos.

Maquetación del Aeropuerto Internacional Santa Lucía, propuesto por AMLO.
Maquetación del Aeropuerto Internacional Santa Lucía, propuesto por AMLO.

Molesto, el mandatario mexicano ha calificado a los miembros del colectivo #NoMásDerroches como corruptos que no aceptan haber perdido un negocio con la cancelación del aeródromo de Texcoco, lo cual no tiene ningún sustento fáctico, mucho menos jurídico, por el contrario, muestra que el presidente no está bien asesorado.

De entrada, hay que señalar que los 147 juicios de amparo promovidos contra el aeropuerto de Santa Lucía solo están siendo apoyados por diversas organizaciones civiles y empresariales, aglutinadas en #NoMásDerroches, pero no son esas agrupaciones las que solicitaron la protección de la justicia federal, sino ciudadanos que en lo individual han argumentado que sus derechos se han visto afectados con ese proyecto.

Esas personas primero tuvieron que demostrar que, de manera efectiva, cuentan con un interés jurídico para poder acudir al amparo. Esto quiere decir que no se ubican entre las causales que hacen improcedente ese juicio, señaladas claramente en 23 fracciones del artículo 61 de la Ley de Amparo.

Lee: Este es el plan de AMLO para el Aeropuerto de Santa Lucía

aeropuerto
Maquetación del Aeropuerto Internacional Santa Lucía

Para ello, en su demanda debieron argumentar y demostrar -preliminarmente- que su esfera de derechos se ve directamente afectada con las decisiones del Ejecutivo federal.

Para hacer esto más entendible podemos poner como ejemplo la reforma educativa. Si yo no estoy de acuerdo con esta puedo promover un amparo, sin embargo, para que este sea admitido debo demostrar que tengo un interés jurídico para hacer ese reclamo, lo que quiere decir que debo demostrar que mis derechos están siendo afectados de manera directa.

Si yo no tengo hijos que acudan a la escuela, o si yo misma no soy estudiante, el amparo será improcedente.

Lee: Estas son las nuevas suspensiones contra el aeropuerto de Santa Lucía

Derechos Humanos afectados

Lo que está sucediendo con los 147 amparos interpuestos por más de cien ciudadanos, que conforman el colectivo #NoMásDerroches, es justo lo contrario al ejemplo señalado: Los juicios que ya fueron admitidos no son improcedentes porque los solicitantes han demostrado que sus derechos están siendo afectados de manera directa con la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

nuevo aeropuerto
GACM Proyecto cancelado del Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México

Se trata de derechos humanos, y no de intereses económicos, pues ninguno de los solicitantes ha esgrimido en sus demandas que perdieron algún negocio con esa cancelación.

El presidente López Obrador y sus seguidores pueden decir entonces que, de cualquier forma, esas personas mantienen un interés económico detrás de sus argumentos jurídicos. Suponiendo sin conceder que eso sea cierto, tener un interés económico no es ilegal en México. Querer hacer negocios no está prohibido en nuestro país, siempre y cuando se cumpla con la ley.

Siguiendo esa hipótesis, si los solicitantes de los amparos tenían alguna participación en el proyecto de la terminal aérea de Texcoco, y esa intervención tenía alguna irregularidad, lo que debe hacer el gobierno federal es denunciarlo ante la instancia correspondiente, es decir, ante la Fiscalía General de la República, a fin de que se investigue la posible comisión de un delito.

Hacienda
Archivo Proyecto cancelado del Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México

El problema es que, hasta ahora, a pesar de que el presidente insiste en una presunta corrupción en los trabajos de aquel aeródromo, no hay ninguna denuncia, y ningún elemento probatorio que demuestre los dichos del titular del Ejecutivo federal.

Lee: ¿Por qué se suspendió la construcción del aeropuerto de Santa Lucía?

Principio de legalidad

Una vez que se demuestra que el solicitante del amparo efectivamente se está viendo afectado por un acto de la autoridad, los juzgados de Distrito deben determinar si los argumentos del quejoso son ciertos. En este caso, los promoventes de los amparos contra Santa Lucía cuestionan la legalidad tanto de ese proyecto, como de la cancelación de Texcoco.

No debemos olvidar que las autoridades, a diferencia de los ciudadanos, solo pueden hacer lo que les mandatan las leyes, si no está en las normas ningún gobernante debería actuar, y si lo hace, los ciudadanos afectados tienen el derecho de acudir a los tribunales para que sean estos los que les digan a los funcionarios que sus actos son ilegales, y por ende inválidos.

Aunque sean promesas de campaña, aunque sean millones los que estén de acuerdo con la cancelación del aeropuerto de Texcoco y su sustitución en Santa Lucía, el Ejecutivo federal está obligado por la Constitución a fundar y motivar sus actos en términos jurídicos. Si no lo hace su actuar es contrario a la carta magna y a la ley.

Esto es el principio de legalidad que obliga a todas las autoridades, independientemente de si estas son o no populares, o si sus decisiones están respaldadas por la opinión y el aplauso de millones. Quien verifica que, efectivamente, el Ejecutivo cumple con este principio es el Poder Judicial de la Federación, esa es la configuración que tiene nuestra democracia.

Pensar que el presidente y cualquier otra autoridad pueden actuar sin considerar lo que marca la ley es profundamente antidemocrático. Así sea todo el país el que apoye la cancelación de Texcoco, el gobierno federal está obligado a fundamentar sus decisiones en la Constitución y en las normas que emanan de esta.

Lo mismo sucede con la construcción del aeropuerto en Santa Lucía, la obligación primigenia de la autoridad es hacer obras públicas apegadas a la legalidad, aunque la edificación sea muy benéfica para los ciudadanos, si esta no cuenta con el sustento jurídico que exige la carta magna, los tribunales pueden prohibir que se realice. Así es como funciona en todas las democracias la división de poderes.

Querer lo contrario, es decir, dejar que el Ejecutivo federal haga lo que él considera correcto, sin ningún tipo de contrapeso, ni verificación de la legalidad de sus actos, es desear una dictadura, o en el mejor de los casos una “dictablanda” como la que se vivió durante 70 años en México durante la hegemonía de un solo partido político.

Si los promoventes de los amparos no logran demostrar que son ilegales las decisiones tomadas por el presidente tanto en la cancelación de Texcoco, como en el proyecto de Santa Lucía, la instancia jurisdiccional así lo dirá negándoles la protección de la justicia federal.

aeropuerto santa lucia
archivo Aeropuerto Internacional Santa Lucía

Pero si no es así, si la autoridad es la que está actuando de manera incorrecta, los amparos serán concedidos, beneficiando no solo a los que los tramitaron, pues una autoridad acotada, que está sujeta a contrapesos, es saludable y beneficiosa para todos.

Sin el escrutinio del Poder Judicial cualquier autoridad podría llegar a tu casa y desalojarte, solo porque esta considera que es lo mejor para la sociedad. Aunque suena exagerado y absurdo, eso es lo que sucede en los países donde domina un solo poder, algo que -no sin tropiezos, y con muchísimo esfuerzo- en México ya dejamos atrás.

Lee: Texcoco y Santa Lucía, las manzanas de la discordia de AMLO en tribunales

También podría interesarte:

Artículos relacionados

Comentarios