México

Coffee Córdica 21, así es la cafetería incluyente de Guadalajara

Coffee Córdica 21 es la primera cafetería incluyente en México, atendida por jóvenes estudiantes con Síndrome de Down. Este proyecto tiene como objetivo capacitar a los jóvenes estudiantes para lograr su inclusión en el mundo laboral.

28-03-2018, 10:56:02 AM
Córdica 21, cafetería incluyente

Guadalajara tiene una cafetería única en su tipo. La diferencia no radica en las bebidas ni en la ambientación. En realidad parece un lugar común, aunque de eso no tiene nada. “Coffee Córdica 21” es la primera cafetería incluyente en México, atendida por jóvenes estudiantes con Síndrome de Down.

Se trata del último proyecto del doctor José Rubén Ruiz. Hace 10 años comenzó con equipo de futbol -llamado “Córdica 21”- para jóvenes con Síndrome de Down; y siete años después abrió un colegio. La cafetería es, en realidad, un taller de la escuela que tiene por objetivo capacitar a los jóvenes estudiantes para lograr su inclusión en el mundo laboral.

“Es el primer taller laboral abierto al público. Hay muchos y muy buenos talleres de este tipo para personas con discapacidad, pero en este caso decidimos romper un poco esa burbuja en la que normalmente se les tiene, porque tienen que estar expuestos en el mundo”, explica en entrevista Laura Ruiz, hija del fundador del colegio y actual directora.

Los estudiantes se involucran tanto en la atención a los clientes -supervisados y auxiliados por los maestros– como en la elaboración de los postres.

Córdica es el acrónimo de los cuatro pilares fundamentales de la institución: Constancia, Respeto, Disciplina y Cariño. En tanto, el número 21, que complementa el nombre, hace alusión al cromosoma extra que causa el Síndrome de Down.

Consultada por Alto Nivel, la profesora Carmina Pérez García, médico cirujano con maestría en Bioética, recuerda que el Síndrome de Down es considerado la cromosomopatía más común del ser humano.

Más allá de las limitaciones de quien vive con este síndrome, explica la doctora, “su desarrollo depende de la estimulación y el ambiente en que se desenvuelve. Podemos decir que las características en la juventud son, entre otras, una gran capacidad de darse y un gran compromiso hacia lo que les gusta y quieren, siempre mostrándonos una manera diferente de ver y vivir la vida”.

“El alcance de la independencia dependerá, por lo tanto, de su desarrollo y de la capacidad de inclusión de los demás, así como del impulso que le de la familia”.

“Amo este proyecto” dice Ricardo Emmanuel Limón Carranza. Tiene 30 años y es uno de los 15 alumnos mayores de edad que se rotan un día a la semana para trabajar en la cafetería. Ricky -quien aprovecha un breve descanso para responder unas cuantas preguntas- ha dejado de lado otras actividades para concentrarse su trabajo como supervisor, algo de lo que no se arrepiente.

“Antes tenía guitarra, clases de inglés y computación. Dejé esas actividades para venir a trabajar. Y aparte del café también soy auxiliar de futbol. Aquí aprendo y tengo amigos”.

De acuerdo con Laura Ruiz “no se trata de que los alumnos jueguen a que trabajen. El objetivo es que mejoren su independencia”. Por ello, los maestros de Córdica 21 son estrictos cuando se trata de las normas del taller laboral.

“El cambio que hemos visto ha sido enorme. Algunos alumnos no tenían tanto lenguaje y empezaron a hablar en la cafetería, a su nivel cognitivo, porque se sentían escuchados. También hemos buscado darle formalidad al trabajo. Tenemos ciertas reglas de imagen y de higiene y si no las cumplen, no pueden entrar a la cafetería, por lo que han tomado mayor responsabilidad”.

A mediano plazo, el objetivo es buscar una nueva casa, tanto para la escuela como para el café, pues las actuales instalaciones ya resultan insuficientes. Con esto podrían emplear a algunos muchachos de forma permanente.

El otro gran proyecto es lograr que la cafetería sea un verdadero instrumento de capacitación para que los jóvenes estudiantes encuentren oportunidades de empleo en otros lugares sin que el Síndrome de Down resulte un impedimento. El punto es, de acuerdo con Laura Ruiz, entender que “no es algo malo ni es algo bueno. Solo es una condición genética”.

En esto coincide Pérez García, quien considera que “como consumidores nos hace falta paciencia para entender que una persona con Síndrome de Down nos puede atender y lo hará bien. Creo que la cafetería ha dado un paso para la verdadera inclusión y me alegra saber que hay más personas que ven a estos jóvenes como seres humanos capaces”.

A cuatro meses de su apertura, la cafetería Córdica 21 ha sido todo un éxito en Guadalajara. Ricky tiene muy claro cuál es la clave: “aquí nadie es menos ni más, aquí se trata a todos igual”.

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Leer: Inclusión en las empresas: cómo conseguir un Great Place to Work

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