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Esta es la caravana de los migrantes que enfrenta a Trump con México

Por tercer día consecutivo, Donald Trump lanzó un llamado al Congreso estadounidense para que endurezca sus leyes migratorias, mientras ejerce presión contra México a través del TLCAN.

03-04-2018, 10:40:59 AM
trump reforma fiscal

El presidente Donald Trump intensificó hoy el tono de su demanda para que una marcha de migrantes centroamericanos sea detenida en México antes de llegar a la frontera de Estados Unidos, advirtiendo que habrá consecuencias si se permite que continúe.

“La vaca de dinero NAFTA está en juego, así como la ayuda externa a Honduras y los países que permitan que esto suceda. El Congreso DEBE ACTUAR AHORA!”, señaló el mandatario estadunidense en uno de sus varios mensajes colocados esta mañana en su cuenta de Twitter.

Aunque Trump ha utilizado la negociación del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) como herramienta para tratar de ejercer presión sobre sus otros dos socios (Canadá y México) en el acuerdo en el frente comercial, el amago de este martes es nuevo.

Por tercer día consecutivo, y azuzado por la cobertura de medios de prensa conservadores, el mandatario aprovechó la celebración de esa marcha anual para demandar que el Congreso apruebe leyes para endurecer el control de la frontera.

Ello incluye poner fin a una práctica legal conocida como “detenido y liberado” (“catch and release”) que, de acuerdo con la Casa Blanca, constituye un imán para el arribo de nuevos inmigrantes indocumentados, junto con el programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia).

“La gran caravana de gente de Honduras, que ahora viene cruzando México y enfilando hacia nuestra frontera de ‘leyes débiles’, debe ser detenida antes de que llegue ahí”, demandó.

La “caravana” está conformada por más de mil hombres, mujeres y niños, provenientes mayormente de Honduras y Guatemala, quienes partieron de sus países a mediados de marzo para sumarse a esta marcha que desde hace cinco años organiza la agrupación Pueblos sin Fronteras.

Voceros de la organización han indicado que el propósito de esta marcha es simplemente poner de relieve los peligros que enfrentan los inmigrantes centroamericanos en su intento por alcanzar la frontera estadunidense.

Funcionarios de la administración dijeron que, ante la marcha, es imperativo hacer expedita la deportación de inmigrantes indocumentados detenidos en la frontera y que solicitan asilo, y evitar así que permanezcan en el país, en algunos casos por años, antes de ver resueltos sus casos.

La Casa Blanca aseguró el lunes que tanto esta práctica como el programa DACA continúan atrayendo a inmigrantes indocumentados, aún cuando este último punto es impreciso porque por ahora el programa no está abierto a nuevas inscripciones.

No van por el sueño americano

La mayoría de los 1,100 inmigrantes que atraviesan México tratando de poner en evidencia la violencia y abusos contra quienes buscan el llamado “sueño americano” no tenía planeado llegar a Estados Unidos, dijo es martes la organización que se ocupa del viaje.

La caravana, que inició su recorrido de 3,200 kilómetros a fines de marzo cerca de la frontera con Guatemala, despertó la ira del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien conminó a México a cerrarle el paso y amenazó con cortar la ayuda a los países centroamericanos si no la detenían.

“Hay una fuerte cantidad de personas que les interesa quedarse en México porque tienen algún familiar, porque ya han estado acá trabajando”, dijo a Reuters Gina Garibo, coordinadora de Pueblo Sin Fronteras, una ONG que organiza la caravana desde hace un lustro.

“No podemos decir, como dijo el presidente Trump, que esta caravana va a saltar como hordas salvajes la frontera, eso es mentira. Estamos argumentando el derecho humano para solicitar asilo”, agregó Garibo vía telefónica desde la ciudad de Matías Romero, en el estado de Oaxaca, donde acompañaba a los migrantes.

En caravanas previas, apenas entre 40 y 50 personas llegaron a la frontera con Estados Unidos para solicitar asilo. Quienes se quedaron en México pidieron refugio.

Hace unos días el grupo llegó a tener unos 1,500 inmigrantes -el 85 por ciento de Honduras-, pero alrededor de 400 se fueron, según Garibo “ansiosos por continuar sus caminos de una forma más rápida”.

México dijo la víspera que no promueve la “migración irregular” y que será decisión de Estados Unidos “autorizar o no” el ingreso de los integrantes de la caravana.

“Las autoridades migratorias se acercaron a nosotros para tejer una serie de compromisos”, dijo Garibo explicando que les brindarían los documentos necesarios para regularizar su estadía. “Estamos confiando en que el Estado cumpla con lo que se comprometió, con lo que ofreció”.

Con información de Notimex y Reuters.

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