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Internacional

Así le ha ido a la economía de EU (y del mundo), con los presidentes demócratas como Joe Biden

20-01-2021, 7:35:43 AM Por:
Joe Biden
© Reuters

Hoy se termina la que es quizás la presidencia más polémica en la historia del país con la llegada del demócrata Joe Biden. La incertidumbre es el signo de los tiempos.

Hoy termina una era e inicia otra, es una frase trillada pero muy cierta, sobre todo en estos tiempos. El republicano Donald Trump entrega las riendas de la todavía mayor economía del planeta al demócrata Joe Biden, luego de un polémico proceso electoral y de transición que ha quedado para la historia.

Breve balance

En el balance, Donald Trump vivió dos momentos en su presidencia; el primero de ellos podemos decir que fue de bonanza y poder respaldado por los buenos resultados en la economía y los mercados financieros, aunque no exento de polémicas y actitudes que en cierta forma anticiparon lo que vendría después con el inquilino de la Casa Blanca; incluso por dicho factor todo indicaba que sería reelecto en las elecciones de noviembre del año pasado.

Audio Trump
Reuters Donald Trump vivió dos momentos en su presidencia: uno de bonanza y otro de polémica.

El segundo periodo de su presidencia estuvo marcado por la polémica en toda su expresión: desde la gestión de la pandemia por su negativa a reconocer su peligrosidad y el saldo de 400 mil fallecidos que deja, hasta el llamado a la insurrección que llevó a una histórica invasión de sus seguidores al centro del poder político del país, el Capitolio. Sin olvidar su negativa a reconocer el resultado de la elección y que después de su partida de poder seguramente volverá a ser noticia en cualquier momento ya que está pendiente un juicio (Impeachment) precisamente por lo sucedido el pasado 6 de enero.

¿Demócratas con suerte?

Hay casi un consenso en el sentido de que la economía de Estados Unidos ha marchado mejor cuando la Oficina Oval de la Casa Blanca es ocupada por un presidente emanado del partido demócrata que por un republicano.
A lo largo de los años se ha tratado de explicar este fenómeno sobre todo para eliminar el sesgo partidista, al margen de lo que dice la frialdad de las cifras económicas. Hay algunas evidencias en el sentido de que la llegada de los demócratas parece estar ligada a un periodo posterior en el que la economía estadounidense ha enfrentado algún shock, eso va desde la época de la Gran Depresión hasta nuestros días, Joe Biden tomará posesión en el periodo posterior al Gran Confinamiento y todos sus efectos ya conocidos, más los que resulten.

Así, más que políticas de crecimiento y expansión, en la mayoría de los casos los demócratas reciben los frutos de llegar al poder en la parte baja de los ciclos económicos generados por grandes colapsos como la ya mencionada Gran Depresión, el colapso de los petroprecios en los años ochenta, el desplome de los mercados en esa misma década, la recesión de principios de siglo que llevó a una era de inestabilidad y bajo crecimiento en la primera década y que culminó con la crisis hipotecaria, hasta nuestros días con el desplome económico.

Pero en algo tan serio no podemos acudir a la suerte como el factor que explique por qué la economía de Estados Unidos marcha mejor bajo las administraciones demócratas que republicanas.

Algunos analistas señalan la esencia de las filosofías de ambas corrientes partidistas para tratar de dar una explicación. En el caso de los demócratas su inclinación al libre mercado arroja resultados de corto y largo plazo, lo que explica para muchos el hecho de que las dos grandes expansiones económicas de los últimos 100 años hayan sido con presidentes demócratas, y además recientes, tal es el caso de los presidentes Bill Clinton y Barack Obama (aunque este último dejó el periodo de expansión inconcluso por el término de su mandato).

Wall Street
Reuters Donald Trump catapultó las ganancias de las empresas en los primeros dos años.

Por su parte los republicanos suelen intervenir más en la economía, lo que en ocasiones provoca buenos resultados pero en otras más también problemas. Por ejemplo, la flexibilidad fiscal impulsada por el presidente Donald Trump catapultó las ganancias de las empresas en los primeros dos años, Wall Street lo reflejó también; sin embargo, factores como la productividad y competitividad en el exterior no fueron adecuadamente atendidos, lo que llevó a una especie de estancamiento económico que perduró hasta la llegada de la pandemia.

En promedio, desde finales de la segunda guerra mundial hasta nuestros días, los presidentes demócratas entregan un crecimiento de 4.4125 por ciento en el PIB de la mayor economía del planeta, mientras que aquellos con esencia republicana han generado un crecimiento promedio de 2.6 por ciento.

Esa brecha entre republicanos y demócratas, de 1.8125 por ciento en el PIB, representa muchos miles de millones de dólares, que a lo largo de los años puede representar la diferencia entre mantener la supremacía económica global o cederla.

Incertidumbre, la gran diferencia

Existe una característica distintiva entre los tiempos que vivimos y los de hace 100 años, con la era de la Gran Depresión; a diferencia de otras crisis recientes hoy la mayoría de los analistas coinciden en que la incertidumbre será el mayor reto del presidente Biden.

Si bien, los circuitos financieros y la economía global están “vacunada” con billones de dólares provenientes de los bancos centrales, la recuperación es incierta, incluso si esta se presenta no se sabe a qué ritmo. Tampoco se sabe hasta dónde la economía del mundo soportará las olas de liquidez que sólo sirven para mantenerla a flote pero hasta el momento no está demostrado que fomenten el crecimiento, el gran objetivo para cualquier político que quiera entregar resultados a sus gobernados, como Biden.

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