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Covid-19: La pandemia convertida en tragedia por el gobierno de México

16-07-2020, 9:03:00 AM Por:
México Coronavirus
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Entrevistamos a expertos de las universidades de Berna, Yale y UNAM. Todos coinciden que nuestro país ha manejado mal la enfermedad.

Jonathan, un joven en su tercera década de vida, tuvo Covid-19 en marzo, cuando en México apenas empezaba la pandemia. De más está decir que vivió un verdadero viacrucis, y no fue por la enfermedad, sino por el trato recibido en un hospital público donde tuvo que esperar horas para que alguien autorizara que se le hiciera la prueba de diagnóstico.

Una vez confirmada la infección, le solicitaron -no muy amablemente- una lista de sus contactos, esos amigos y seres queridos con los que había estado en días previos. A ninguno le llamaron.

Como Jonathan, son miles los mexicanos que se quedaron esperando el necesario seguimiento que debían hacer las autoridades del sector salud. Estas omisiones, junto con el mensaje presidencial que recomendaba salir a restaurantes, porque aún estábamos en la primera fase de la pandemia, crearon una falsa confianza en la sociedad.

Diagnostico
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Cuatro meses después, hay casi 37,000 hogares que guardan luto en nuestro país, y lo peor de todo es que ese número en realidad podría ser dos o tres veces mayor, no se sabe a ciencia cierta, porque la autoridad sigue siendo solo espectadora del desarrollo de los contagios.

Es muy importante, muy trascendente, el mensaje que llegan a dar las autoridades, porque eso es lo que finalmente va a llevar a los ciudadanos a tomar decisiones”, afirma el Doctor en ciencias matemáticas Arturo Erdely Ruiz, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Erdely, quien le ha tomado el pulso a la pandemia todos los días utilizando los datos oficiales, aclara que el aumento de casos de Covid-19 continuará en los próximos meses. Es posible que, en el mes de agosto, en vez de más de seis mil casos nuevos por día, empiecen a registrarse entre cuatro mil o cinco mil, es decir, podría haber menos contagios, aunque esto no significa que la epidemia llegue a su fin.

“Los números son importantes, es muy importante saber con qué nos estamos enfrentando, pero es difícil creer los números cuando tú no tienes suficientes pruebas”, dice el Doctor Oscar H. Franco director del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, en Suiza (ISPM, por sus siglas en inglés). De hecho, “si tú ves 300,000 casos en México, lo más seguro es que tengas unos tres millones, por lo menos, entonces tú ya sabes que es un problema serio”, añade.

Lee: Los recursos que México necesita (y no tiene) para enfrentar COVID-19

Covid 19 aire
Especial

 Las odiosas (y necesarias) comparaciones

México ya es el cuarto país del mundo con más fallecimientos por Covid-19, solo después de Estados Unidos, Brasil y el Reino Unido. Por número de casos confirmados ocupamos el séptimo lugar, detrás de Estados Unidos, Brasil, India, Rusia, Perú y Chile.

En cuanto a la cantidad de pruebas practicadas, México es una de las naciones que se mantiene en los últimos lugares, aplicando solo 65 pruebas por cada millón de habitantes, mientras que el promedio en América Latina y el Caribe es de 305 pruebas por cada millón. Si se considera un conjunto de 89 países en el mundo, la media es de 769 test por cada millón de personas, de acuerdo con cifras del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Ese organismo internacional reiteró el miércoles que en nuestro país no se están realizando las pruebas suficientes para controlar de manera adecuada el brote epidémico, por lo que el número real de infecciones puede ser mucho mayor.

Pruebas Covid 19
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Desde la semana pasada, el gobierno federal ha rechazado estas comparaciones, argumentando que cada país tiene características y condiciones distintas, como si México fuera una excepcional singularidad que no puede contrastarse con otras naciones.

Nada más lejos de la realidad: comparar nuestra situación con otros países, sobre todo si se trata de Estados similares al nuestro, es la forma racional que se utiliza para detectar aciertos, y sobre todo errores.

En materia de salud pública hay que “aprender de otros casos”, expone el director del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna. Se trata de “revisar qué se hizo bien en otros lados, qué podemos extraer para aplicarlo en nuestro contexto, bajo nuestras características, bajo nuestra población”.

Los países que han tenido éxito contra el virus han tomado la iniciativa “han sido muy agresivos, son países como Nueva Zelanda, como Paraguay, como Uruguay, como Vietnam, Taiwán si lo consideras país, han sido países que todos tienen en común que actuaron muy rápidamente, muy temprano, y tomaron la iniciativa, no le dieron la iniciativa al virus”, concluye el Doctor Oscar H. Franco.

El no querer admitir que necesariamente debemos de tener referentes internacionales, implica que el gobierno deliberadamente ha decidido cerrar los ojos y apostar por una solución que no tiene sustento científico.

Hace unos días el subsecretario de salud, Hugo López Gatell, dijo que vamos a mitad de la pandemia, infiriendo que esta bajará en cuatro meses, dado que ese es el lapso en el que hoy nos encontramos desde el inicio de los casos. Esa afirmación denota que este funcionario federal desconoce la forma en la que se ha comportado el virus en el mundo.

Eso sería suponer que la epidemia va a descender tan rápido como ascendió, no en el caso de México”, apunta el matemático Arturo Erdely, quien calcula, con los datos disponibles en la última semana, que podríamos ver una disminución del primer gran ciclo de la pandemia hasta enero de 2021.

Lee: Epidemia de COVID-19 puede durar hasta abril de 2021: López-Gatell

Muestras Covid
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Sólo un espectador

Si la pandemia de Covid-19 fuera un partido de fútbol, a diferencia de lo ocurrido en otros países, en México el gobierno decidió ser sólo un espectador, incluso, en vez de preferir un buen lugar en la gradería, las autoridades de nuestro país eligieron la comodidad de un lugar alejado de la cancha.

Para observar el encuentro, “México se sentó en la última silla, arriba, sin ver casi, como no tienen pruebas, ni se enteran de cómo va el partido”, explica el Doctor Oscar H. Franco.

Esa es la forma más sencilla para explicar la estrategia de mitigación por la que optó el gobierno mexicano, lejos de la medida más efectiva: la contención.

“La primera estrategia que sabemos que funciona, que es importante hacerla, es ver dónde está el enemigo, entonces es hacer pruebas, y rastrear los contactos y aislarlos”, agrega.

En México ni siquiera cuando se tenían algunas decenas de diagnosticados, se actuó en ese sentido. Hoy con 317,635 casos y 36,906 fallecimientos, según datos oficiales, la tragedia ya no solo es sanitaria, estamos en el prólogo de una profunda crisis económica de la que difícilmente saldremos en el próximo lustro.

“Saber el numero de personas infectadas ayuda a entender el impacto del virus en la región. También ayuda a crear conciencia del virus y auxilia en la distribución de recursos”, argumenta el Doctor Andre Rebaza, investigador de la escuela de medicina de la Universidad de Yale.

Hospital Covid 19
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Aprendizaje continuo

En la Universidad de Yale, en Estados Unidos, tienen claro que aún es temprano para hacer cualquier pronóstico. “Nosotros todavía estamos aprendiendo cómo se propaga exactamente el virus desde que apareció a finales de 2019”, reconoce el Doctor Andre Rebaza.

Por eso, mientras tanto, “practicar el distanciamiento social, lavarse las manos con frecuencia y usar mascarillas (cubrebocas) en público, puede ayudar a reducir el número de infecciones y la pandemia en nuestras comunidades”, enfatiza.

Esto también implica reconocer que el virus no es similar a los patógenos respiratorios que han aquejado a la humanidad en los últimos veinte años, como el H1N1 o el SARS. En realidad, estamos ante “un virus multisistémico que afecta tanto el sistema respiratorio, como el sistema cardiovascular, el sistema de coagulación, el hemodinámico, afecta el cerebro, también se han visto complicaciones neurológicas, afecta el sistema gastrointestinal, y afecta el hígado y los riñones también”, detalla Oscar H. Franco.

Coronavirus
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Toda esta información está disponible en decenas de artículos académicos que pueden encontrarse fácilmente en internet, pero en México -oficialmente- se le sigue diciendo a las personas que la enfermedad es como una gripa.

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mm Periodista y abogada, especialista en análisis jurídico y de derechos humanos. Ha sido reportera, conductora de radio y editora.
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