Actualidad

“Ventana de oportunidad”: TLC Colombia

Con el objetivo de despejar las preocupaciones por la violencia antisindical de Colombia, EU espera alcanzar un TLC con este país en breve.

17-03-2011, 12:35:30 PM
17 de Marzo de 2011

El Gobierno de Estados Unidos espera alcanzar pronto un acuerdo con Colombia para despejar las preocupaciones por la violencia anti-sindical en ese país, que bloquean desde hace más de cuatro años la aprobación de un pacto bilateral de libre comercio, dijeron funcionarios el jueves.

“Compartimos la sensación de urgencia que hemos oído de todos ustedes”, dijo la subrepresentante de Comercio estadounidense, Miriam Sapiro, a la subcomisión de comercio de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes.

“Queremos estar en una posición donde podamos avanzar en este acuerdo. Soy optimista de que llegaremos a eso y llegaremos a eso en un futuro cercano”, agregó.

Sapiro dijo al panel que se reuniría más tarde el jueves con altos funcionarios de Colombia para discutir las preocupaciones que aún tiene el Gobierno estadounidense por el tratado.

Esas preocupaciones incluyen la protección de los derechos de los gremios laborales reconocidos por normas internacionales, la prevención de la violencia contra dirigentes sindicalistas y someter a la justicia a los responsables de los delitos.

Los republicanos han estado presionando a la Casa Blanca para que envíe al Congreso los tratados comerciales con Colombia y Panamá para someterlos a votación, junto con el convenio más amplio de Corea del Sur, que el Gobierno de Obama planea enviar próximamente para su discusión en el Congreso.

En semanas recientes, funcionarios del Gobierno han dicho que están comprometidos con lograr la aprobación de los tres tratados comerciales, pero han frustrado las expectativas de los republicanos, e incluso de algunos demócratas, al no definir un claro cronograma para el avance de los pactos.

Los republicanos de la Cámara de Representantes han dicho que quieren considerar los tres tratados antes del 1 de julio.

“La administración arrastra los pies con estos tratados, un tratamiento injusto con dos (países) amigos y socios comerciales”, dijo el representante Kevin Brady, presidente de la subcomisión comercial, en un comunicado.

El legislador instó al Gobierno a identificar específicamente las próximas medidas que quiere que adopten Colombia y Panamá, “un plan de acción para alcanzar esa meta y un cronograma para completarla prontamente”.

Pero el principal demócrata en la subcomisión acusó a los republicanos de tener una “obsesión” con el tratado de Colombia, que los lleva a bloquear decisiones en las demás leyes de comercio, entre ellas el tratado con Corea del Sur.

“Deberíamos estar avanzando en el TLC de Corea. Ahora. Pero, quién sabe por cuáles razones, los republicanos de la Cámara y el Senado han decidido que no podemos hacer nada sobre comercio hasta que esté listo el TLC con Colombia. Al diablo con el empleo, al diablo con las familias estadounidenses”, dijo el representante Jim McDermott.

La confederación sindical estadounidense AFL-CIO, de 12.2 millones de miembros, se opone firmemente al tratado con Colombia, señalando que el país sudamericano no ha hecho lo suficiente para poner fin a los asesinatos de sindicalistas y para llevar a la justicia a los responsables de los crímenes.

Quienes apoyan el convenio sostienen que Colombia ha logrado avances importantes en el tema laboral y en otras áreas, para mejorar la seguridad de los colombianos y la economía del país tras una dura lucha contra la guerrilla y los carteles del narcotráfico.

Robert Hormats, subsecretario de Estado para asuntos agrícolas, económicos y de energía, dijo que la aprobación del tratado con Colombia, una vez que se resuelvan los temas laborales, fortalecería la posición de Estados Unidos en la región latinoamericana.

“Eso ayudará a silenciar a críticos que sostienen que estamos cediendo el liderazgo en la región y que no somos capaces de cumplirle a nuestros socios más cercanos”, dijo Hormats al panel.

El funcionario aseguró al panel que la resolución de los temas pendientes era de “muy alta prioridad en todos los niveles de la administración”.

Los dos funcionarios del Gobierno instaron también al Congreso a renovar dos programas de preferencias comerciales que expiraron hace poco tiempo, que permitían que los bienes que exportan los países en desarrollo a Estados Unidos ingresen con aranceles bajos o cero.

Uno de esos programas es dirigido a la región andina de Sudamérica e incluye a Colombia. Los otros cubren a más de 130 países, entre ellos muchos de los más pobres del mundo.

(Reporte de Doug Palmer; Editado en español por Luis Azuaje)