Medio Oriente y el comercio petrolero

La sociedad internacional cada vez está más preocupada por los efectos que los conflictos en Medio Oriente mantienen sobre el comercio petrolero.

16-03-2011, 1:06:25 PM

En los últimos meses hemos presenciado una serie de conflictos en países como Túnez, Egipto, Libia, entre otros; sin embargo, éste último es al que hay que prestar más atención, debido al impacto que pueda generar en el ámbito económico, por su importante contribución en la producción mundial de petróleo y gas natural.

Como bien se sabe, Túnez no es un actor relevante en el mercado energético mundial mientras que Egipto sólo representa 0.8%, es decir, aun si su producción se detuviera, el impacto global sería mínimo, ya que genera 740,000 barriles de petróleo por día. En este caso la preocupación principal era la falta de abastecimiento global que hubiera podido generarse por el cierre del Canal del Suez, o una reducción en el suministro energético que se realiza a través del mismo.

En el caso de Libia la situación cambia, ya que es un relevante exportador de hidrocarburos y los conflictos en este país han contribuido a elevar los precios del petróleo internacionales, llegando a sus niveles más altos desde el 2008 ubicándose en 111.25 dólares por barril (petróleo Brent referencia del mercado europeo). Hay que recordar que este país cuenta con el 4.5% de las reservas mundiales de petróleo y produce más del 2% (1.65 millones de barriles) del crudo mundial, lo que lo convierte en el décimo segundo exportador y en uno de los principales suministradores de los países europeos; además, cuenta con importantes reservas de gas natural (1.49 billones de metros cúbicos), el cual exporta principalmente a Europa por medio de gaseoductos que cruzan por Italia. Por lo que, por su importancia geoestratégica, sus problemas internos pueden tener una mayor repercusión en el mercado petrolero y en la economía mundial.

No obstante, también es importante señalar que no es el único factor para el aumento en los precios del petróleo, ya que el incremento se viene dando desde mediados de 2010 debido a varios factores: por el mayor consumo en Asia (especialmente China) y la recuperación de la economía estadounidense, lo cual ha impulsado el aumento de la demanda.

Si bien las implicaciones económicas internacionales de la crisis en Libia son difíciles de anticipar, es probable que contribuya a una nueva escalada de los precios del petróleo a razón de la reducción temporal de su producción, que supondría una menor oferta. Si dicha situación se combina con la inestabilidad política en algunos países de Medio Oriente, el precio del petróleo podría aumentar aún más y si, se prolonga dicha situación puede generar efectos negativos en la economía mundial, como lo señaló Dominique Strauss Kahn, Director del Fondo Monetario Internacional.

Históricamente, la inestabilidad política en Medio Oriente ha llevado a un aumento de los precios del petróleo que se ha traducido en recesiones globales, como la crisis del petróleo de 1973, 1979 y, en menor medida, en la recesión de principios de los años noventa que vino precedida por la guerra de Irak, también llamada la “Guerra del Golfo”.

Ahora, ¿qué efecto puede tener dicha situación en el caso particular de México? En primer lugar, si no se prolonga demasiado, sería benéfico para nuestro país en el corto plazo, debido a los ingresos que obtenemos por la venta de este energético. Sin embargo, si ocurre lo contrario, esto puede afectar la economía del país, ya que entre otras repercusiones, se podría hacer uso de los recursos en gasto corriente, dejando de lado el interés de implementar cambios necesarios para la reactivación de la economía.