Mexicana–PC Capital: historia de fracaso

¿Qué pasó con PC Capital? ¿Qué hubo detrás de su extraño retiro? Les presentamos un análisis de esta situación que asombró a propios y extraños.

16-03-2011, 8:12:58 AM

Mexicana de Aviación hubiera sido la operación más importante en la historia de PC Capital, firma de banca de inversión y capital privado. Hay que aclararlo para quienes no terminan de comprender el papel de esta compañía: Nunca intentó ser dueño final de la aerolínea. La labor era una típica operación de adquisición, negocio en el que se mueve este grupo.

Pero aún como asesor en esta adquisición, la empresa dirigida por Pablo Coballasi y Pablo Cervantes estaba dando un salto enorme en sus capacidades, lo cual implicaba un fuerte riesgo.

Estimada en por lo menos $200 millones de dólares para empezar, la operación con Mexicana era muy superior a, por ejemplo, la colocación de capital privado que PC Capital llevó a cabo para la expansión de las cadenas de tiendas Nike Sportswear y Nike Golf en México. Tampoco es comparable a los fondos que reunió para construir un nuevo campus para Interlingua.

Igualmente, su asesoría para obtener los créditos que Bancomer suscribió para u-Storage es una buena labor, pero de mucha menor escala a la planteada por Mexicana.

Aquí se pueden medir las posibilidades que tenía PC Capital de conjuntar una propuesta efectiva, aún con un análisis impecable de la situación.

Como resultado, el grupo de inversionistas interesados por la firma resultó muy heterogéneo y financieramente frágil. Quien fue citado como socio principal, Rubén Vila Garcíasordo, es un joven empresario, heredero de una cadena hotelera española de buen tamaño, Hoteles Costas, cuya experiencia en la aviación se remonta a su trabajo como representante de la desaparecida aerolínea mexicana Avolar en España. El proyecto de Avolar no duró más de tres años.

Como socio se citó a Alejo Peralta Terán, sobrino de Carlos Peralta, de Industrias Unidas y nieto del legendario fundador de IUSA. La experiencia de los Peralta se remonta a la breve vida de Aerolíneas Mesoamericanas (Alma de México), misma que tampoco tuvo buen fin.

Alrededor de estos nombres circularon otros, siempre cambiantes: Alejandro Monroy (de La Moderna), Alejandro Ampudia Marco, Germán Efromovich (dueño de Aviacsa) y Grupo Banorte. Hoy todo esto es pasado.

El lado bueno lo componen el análisis y los ajustes en personal y flota que dictaminó PC Capital, mismos que permiten el regreso de una aerolínea más pequeña pero viable. No es extraño que los funcionarios públicos que han debido trabajar como promotores de negocios en este tema intenten que este modelo prevalezca entre las nuevas cinco propuestas, de las que deberá surgir un ganador muy pronto.

Sin embargo, sigue llamando la atención el tamaño de los participantes: TG Group, Avanza Capital, BMC e incluso una persona física: Iván Varona. Ello lleva a unas cuantas conclusiones:

  • Los actuales postores no tienen el tamaño de los accionistas que originalmente tiraron la toalla de Mexicana, entre los cuales estaban algunos de los empresarios más ricos del país.
  • Sin embargo, si se apoyan en la reestructuración y ajustes dictados por los analistas de PC Capital, pueden lograr un proyecto viable.
  • Aún si hay un ganador, habrá que estar atentos a cuánto más dinero estará disponible para poner a funcionar a una Mexicana de mucho menor tamaño, pero no por ello menos intensiva en capital. Recordemos que los $200 a $250 mdp de que se ha hablado son para empezar y no están previendo contingencias posteriores.
  • Y un dato interesante: PC Capital no habrá logrado su objetivo, pero llama la atención que firmas de su tamaño tuvieran que tomar la iniciativa frente a la indiferencia de los grandes grupos financieros nacionales y extranjeros que, por supuesto, tienen negocios de capital privado y fusiones y adquisiciones. Por ello el escepticismo de muchos sobre el futuro de Mexicana.