Marketing

Restricciones en la publicidad chatarra

Un 25% de las empresas mexicanas incumplen lo establecido por el código Pabi. Conoce en qué consiste y no caigas en el mismo error.

04-03-2011, 2:34:52 PM

Como una forma de frenar la obesidad infantil en México, se creo un código que buscaba regular la emisión de publicidad en alimentos y bebidas. Lamentablemente, un gran porcentaje de las empresas que firmaron este acuerdo, hoy no cumplen con las normas establecidas, evitando que el sobrepeso en los niños deje de ser un problema.

Es que México tiene el triste récord de ser el país con mayor porcentaje de obesidad infantil en el mundo, con alrededor de cuatro millones y medio de niños que sufren este mal. Y el Código de Autorregulación de Publicidad de Alimentos y Bebidas dirigida a Público Infantil (PABI), pretendía, precisamente, impulsar la responsabilidad en materia de salud y proteger al consumidor a través de una orientación alimentaria.

Pero, al parecer, pasados ya dos años desde la implementación de este código (2008), todavía 25% de empresas no cumplen las regulaciones, según el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos.

La situación es tan grave, que el funcionario confirmó que endurecerá las limitaciones, prohibiendo -por ejemplo- toda publicidad de este tipo de alimentos durante los horarios para niños.

Pero, mientras no se modifique la norma, las empresas mexicanas estarán obligadas a regirse por el “Pabi”. A continuación se exponen los principales puntos que integran este código.

Código Pabi

Este código busca promover la realización y emisión de publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas que esta dirigida al público infantil. La idea es aprovechar los recursos financieros que manejan las compañías, y encauzarlos de forma creativa promoviendo estilos de vida saludable.

1.- Toda la publicidad, dirigida al público infantil, debe ser orientadora, educativa y promover valores sociales. Es importante que incluyan a la familia como núcleo y base de la sociedad, a la escuela como institución formadora, respeto por las personas y el medio ambiente y un estilo de vida activo que sea pilar de una vida saludable.

2.- Todo lo que se comunique en la publicidad debe contribuir a estrechar la relación familiar o escolar. Debe señalar que la responsabilidad primaria de la educación saludable recae en los padres, quienes son los encargados de guiar a sus hijos.

3.- Se preocupará de alentar a los anunciantes de aprovechar todo el potencial que tienen con la comunicación publicitaria para que se enfoquen en mostrar un papel educativo para la salud, y que tenga una influencia positiva en el cuidado personal.

4.- La publicidad emitida hacia el público infantil no debe tener contenido alguno que tenga representaciones de violencia o agresión, y debe hacerse con un lenguaje sencillo y comprensible para este tipo de público.

5.- La publicidad no debe contener ninguna aseveración o ambigüedad que pueda inducir al público infantil a errar acerca de las características del alimento o bebida no alcohólica. Es importante demostrar el desempeño que tienen los productos publicitarios en forma clara y comprensible para el público.

6.- El material publicitario no debe tergiversar las expectativas, en el público infantil, sobre si el alimento o bebida no alcohólica pueda proporcionar superioridad o sensaciones falsas.

7.- La publicidad entregada no debe crear sensación de urgencia para adquirir el alimento o bebida, tampoco crear sentimiento de inmediatez o exclusividad.