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Asia prevé inflación por alimentos

Las economías asiáticas han enfrentado riesgos de alta inflación debido a los incrementos en el precio de los alimentos.

13-01-2011, 8:20:44 AM
13 de enero de 2011

China abandonó sus planes para importar millones de toneladas de maíz en el 2011, mientras que Corea del Sur redujo los aranceles a las importaciones de algunos productos, lo que dejó en evidencia el dilema sobre cómo combatir los crecientes precios de los alimentos.

En India, donde los precios de los vegetales subieron más de 70% en el último año, el ministro de Finanzas dijo que el Gobierno anunciará medidas para combatir la inflación.

Sin embargo, una escalada de los precios de los granos, luego de que un informe de Estados Unidos advirtió el miércoles sobre una caída de la oferta global, anticipa más aumentos a futuro.

Los precios de los alimentos treparon a un máximo histórico en diciembre, luego de que las malas condiciones del tiempo afectaron varias cosechas, dijo la semana pasada la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

El informe encendió la alarma sobre una creciente inflación, más medidas proteccionistas y el temor a disturbios sociales, todos elementos que contribuyeron a la crisis alimentaria del 2008.

Si bien la mayoría de los analistas duda sobre la posibilidad de una crisis similar a la del 2008, cuando un salto de los precios de los alimentos disparó la inflación e hizo reventar los déficits comerciales, un incremento del valor del petróleo también es amenazante.

El barril de Brent subía a cerca de 100 dólares y se negociaba en torno a sus niveles más altos desde el 2008.

Los precios del trigo subieron 47% el año pasado, los del maíz más de 50% y los de la soja 34 por ciento.

La FAO dijo en su informe que los precios de los granos podrían seguir subiendo en el 2011, una idea que fue reforzada por un reporte clave sobre la oferta y demanda global de granos que Estados Unidos publicó el miércoles.

El Departamento de Agricultura estadounidense redujo sus estimaciones para la cosecha de Estados Unidos de maíz y soja, recortó su pronóstico para la producción de soja de Argentina y sus previsiones sobre la cosecha de trigo de Australia.

El reporte elevó los precios de los granos, una corriente que aún continuaba el jueves en Asia.

El incremento de los precios ha llevado, hasta ahora, a respuestas diferentes por parte de los gobiernos, lo que resalta la dificultad para enfrentar este tema.

Para China, los precios del maíz son demasiado altos, por lo que frenó una propuesta para importar millones de toneladas del grano en el 2011, dijeron el jueves dos fuentes de la industria con conocimiento del plan.

La propuesta inicial china había sido diseñada para combatir a la inflación por alimentos, que se encuentra en dos dígitos en el gigante asiático. Las autoridades han acudido a las reservas estatales de alimentos para incrementar la oferta y contener los precios, una medida que también generó expectativas sobre un incremento de la demanda china en los mercados globales.

Corea del Sur, por otro lado, redujo los aranceles de importación de algunos productos, como el pescado y la leche en polvo, en un intento por contener el alza de precios.

Allí, el banco central también elevó las tasas de interés para combatir lo que describió como una amenaza inflacionaria, tras una medida similar en Tailandia, y el Gobierno congeló las tarifas eléctricas y ferroviarias.

Por su parte, Pakistán firmó acuerdos para vender excedentes de trigo por primera vez en tres años, en un intento por aprovechar los altos precios del cereal.

India también prometió anunciar medidas antiinflacionarias, que según medios locales podrían incluir una veda a las exportaciones de productos de trigo y a la comercialización de algunas materias primas.

La inflación por alimentos de India es la más alta entre las grandes economías asiáticas y un tema particularmente sensible para el Gobierno porque cerca de dos de cada cinco indios vive con menos de 1.25 dólares por día, la escala del Banco Mundial para medir la pobreza.

(Escrito por Neil Fullick; Editado en español por Juan José Lagorio)