Depender de materias primas es bueno

El Banco Mundial asegura que existen ventajas económicas para aquellos países que se dedican a la extracción de materias primas. ¿Por qué?

15-09-2010, 4:43:34 PM

La industrialización fue el proceso que comenzó a forjar la diferencia económica que hoy existe entre aquellos países que se unieron a este proceso y otros que se quedaron sólo como vendedores y productores de materias primas.

El pensamiento tradicional es así: un grupo de países se dedica a la extracción de sus recursos naturales -materias primas- y los venden a otro grupo conformado por naciones industrializadas, con el equipamiento y la tecnología necesaria para transformar esos recursos en productos elaborados.

De esta forma, dichos productos son vendidos a “países primos” a un alto precio, lo que significa una desventaja en términos macroeconómicos.

Lo cierto es que siempre se ha pensado que aquellos gobiernos que no invierten en tecnologías y sólo se dedican a la extracción están supeditados al control de aquellos que sí lo hacen. Hasta ahora.

Según un informe presentado por el Banco Mundial (BM) aquella considerada “maldición” para los países de América Latina y el Caribe podría -por el contrario- representar una llave a la prosperidad.

¿Cómo? La creciente demanda de minerales y materias primas agrícolas por parte de los mercados asiáticos, China en particular, ha contribuido al crecimiento económico.

Según el informe anual “Recursos naturales en América Latina y el Caribe: ¿más allá del ciclo de auge y caída?” los países latinoamericanos, dedicados en su mayoría a comercializar materias primas, han experimentado un cambio sustancial al pasar de la exportación de estas materias a países ricos al comercio con economías emergentes.

Un ejemplo de este cambio es que la participación de Estados Unidos como destino de las exportaciones disminuyó de 44% en 1990 a 37% en 2008, mientras que la de China creció más de 10 veces en el mismo período: de 0.8% a 10% de las exportaciones totales de materias primas.

Además, “la velocidad de la recuperación latinoamericana y su fortaleza ante la crisis económica global puede atribuirse, en parte, al crecimiento de las exportaciones de materias primas regionales con destino a las economías asiáticas”, postula el documento.

Ante tal situación, el informe postula que administrar adecuadamente las abundantes ganancias que provienen de las materias primas puede servir como una plataforma de crecimiento y proporción mayor espacio fiscal a los gobiernos.

De este modo y asumiendo que la demanda asiática de exportaciones de materias primas latinoamericanas se mantenga, la región estará en una posición inmejorable para poder beneficiarse de sus recursos naturales.

AL: Una tradición en materias primas
De los siete países que representan aproximadamente 85% del PIB regional, seis tienen una alta participación de las materias primas en los ingresos fiscales, variando entre 10 % y 49%.

Estos países son México (hidrocarburos), Argentina (materias primas agrícolas de exportación), Chile (cobre), Colombia (petróleo), Perú (minería) y Venezuela (hidrocarburos).

La participación de los recursos naturales dentro de los ingresos totales aumentó en las últimas décadas en todos los países de ALC exportadores de materias primas.

Por ello, los exportadores latinoamericanos dependen mucho más de los ingresos fiscales generados por la exportación de materias primas que los países desarrollados.

A su favor, se puede decir que no existe mucha evidencia que respalde aquella vieja idea de que los precios de las materias primas tienden a caer, en relación a las manufacturas, que representen un área de menor crecimiento de la productividad o que tengan menos potencial para generar un impacto positivo sobre la economía.

Por el contrario, las elevadas utilidades obtenidas en la producción de materias primas pueden ser utilizadas ventajosamente en periodos de crisis económica, señala el documento.

Conforme a ello, “si la región es capaz de mantenerse alejada de los ciclos de auge y caída comunes en el pasado, los recursos naturales pueden llegar a ser una bendición””, sostiene el informe anual escrito por los economistas del BM, Emily Sinnott, John Nash y de la Torre.

Si desea obtener más información sobre el estudio haz click aquí.

www.altonivel.com.mx